La mejor garante de nuestro Patrimonio-Histórico es la sociedad que lo valora. Se valora lo que se conoce y, por supuesto, lo que se ama. Se defiende lo que consideramos parte imprescindible de nuestra identidad, tanto individual como colectiva. Y ello porque sabemos que la memoria es un arma cargada de futuro.
Si el pasado verano no hubiera surgido en nuestra ciudad la plataforma Salvemos San Lorenzo, hoy este monumento achacoso y desafortunado seguiría acumulando ruina sobre ruina ante la indiferencia del Obispado de Jaén y las administraciones encargadas de velar porque se cumplan los requerimientos legales que imponen nuestra legislación patrimonial.






Participación