Ambiente en las calles ubetenses durante el Miércoles Santo

Una saeta para el Cristo del Prendimiento./ROMÁN
Una saeta para el Cristo del Prendimiento. / ROMÁN

Procesionaron la Cofradía Eucarística de la Santa Cena y la Cofradía Sacramental y Hermandad Salesiana de Nuestro Señor Jesucristo en Su Prendimiento, María Santísima del Auxilio, San Juan Evangelista y San Juan Bosco

Alberto Román
ALBERTO ROMÁNÚbeda

Al igual que el lunes y el martes, dos cofradías procesionaron en la noche del Miércoles Santo ubetense, de nuevo con una temperatura relativamente agradable y bajo un cielo estrellado. Se trató de la Cofradía Eucarística de la Santa Cena y la Cofradía Sacramental y Hermandad Salesiana de Nuestro Señor Jesucristo en Su Prendimiento, María Santísima del Auxilio, San Juan Evangelista y San Juan Bosco, que desfilaron con gran solemnidad.

El hecho de ser víspera de festivo favoreció que miles de personas se echaran a la calle. Así, a las nueve de la noche, una multitud recibió a la Santa Cena que hizo su salida desde la monumental iglesia de San Nicolás de Bari. 64 años lleva procesionando. Con puntualidad cruzaba la puerta la cruz de guía seguida de la banda de cornetas y tambores.

Con el guión en la calle asomó el trono, decorado con rosa blanca. Se trata de un magnífico grupo escultórico que forma la estampa de la última cena. Está compuesto por 13 imágenes de talla completa que representan a Jesucristo y los Apóstoles, obra del escultor Amadeo Ruiz Olmos y con policromía del recordado artista ubetense Marcelo Góngora. Es un trono original del también recordado Ramón Cuadra Moreno. Además, presenta unos majestuosos faroles de Orfebrería Orovio, de Ciudad Real.

Sobre la mesa, además de pan y fruta como es habitual, destacaron este año las uvas y las espigas, símbolo del pan y el vino, principales elementos eucarísticos. El trono lució además tres crespones negros en recuerdo de tres hermanos fallecidos este año. Dos estuvieron situados en uno de los faroles y el tercero junto a la mirilla que sirve a los de dentro para ver el camino, pues uno de los ausentes solía salir bajo el trono.

Todo transcurrió con absoluta normalidad por un itinerario que pasó por la zona centro y el casco histórico hasta desembocar de nuevo en la iglesia de San Nicolás, donde permanecerá el trono hasta el próximo Viernes Santo, momento en el que la cofradía se sumará a la Procesión General en la que casi todas las hermandades, ordenadas cronológicamente según los episodios de la Pasión de Cristo, acompañarán al Santo Entierro.

La Santa Cena tiene en proyecto procesionar una bella titular mariana del escultor ubetense Antonio Espadas Carrasco, quien por fin tendrá una talla en la Semana Santa de su localidad. Su nombre es María Santísima de la Concepción y fue bendecida el pasado 8 de diciembre coincidiendo con la festividad de la Inmaculada. Se encuentra al culto en la Capilla del Deán de San Nicolás y más pronto que tarde la cofradía verá cumplido su anhelo de verla en la calle. Aunque, como siempre aseguran sus responsables, todo se hará «sin prisa, con calma y con cabeza». Que así sea.

Desde Salesianos

La segunda procesión del Miércoles Santo la protagonizó la Cofradía Sacramental y Hermandad Salesiana de Nuestro Señor Jesucristo en Su Prendimiento, una de las más jóvenes de entre todas las ubetenses (fundada en 2001 aunque procesionó por primera vez el 23 de marzo de 2005). Hizo su salida desde la Basílica de María Auxiliadora del colegio Salesiano a las diez de la noche, congregando a cientos de personas que no quisieron perderse este momento.

El paso sigue en proceso de elaboración después de que hace tres años se barnizara la madera y el año pasado se realizara la primera fase de su dorado, contemplando los candelabros delanteros. Y esta vez se completaron todas las tulipas y coronitas gracias a donativos de los hermanos. Lo siguiente será terminar los candelabros y el paso completamente. Y después ya se hablará de completar el paso de misterio con otras imágenes previstas.

La imagen del Cristo es obra del escultor Bernardo Foronda Lozano. A sus pies, como novedad, se colocó una reliquia de San Juan Bosco, fundador de la congregación salesiana. Y sobre el paso también procesionaron las tallas de Judas y un esclavo, de Jaime Babío, que forman parte del grupo escultórico.

El ritmo fue marcado por los costaleros, dirigidos por Miguel Ángel Romero, y un año más al compás de los sones de la banda de cornetas y tambores María Santísima del Amor (de la cofradía del Borriquillo), con la que el Prendimiento tiene una estrecha relación. La cofradía también tiene una titular mariana, María Santísima del Auxilio, de Luis Álvarez Duarte y que fue bendecida en 2008, pero aún no procesiona en Semana Santa.

El itinerario discurrió hasta la zona centro e incluyó estación de penitencia en la iglesia de San Isidoro. Posteriormente volvió a la zona norte con una pequeña modificación, pues este año pasó por el colegio de la Milagrosa antes de regresar de nuevo a la Basílica de María Auxiliadora.

Cofradía Eucarística de la Santa Cena y Cofradía Sacramental y Hermandad Salesiana de Nuestro Señor Jesucristo en Su Prendimiento. / ROMÁN

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