Anteproyecto para garantizar un futuro al Mercado de Abastos

Interior del Mercado de Abastos la pasada Navidad.
Interior del Mercado de Abastos la pasada Navidad. / ROMÁN

La remodelación integral, valorada en tres millones de euros, contempla puestos más grandes, zona de hostelería, supermercado, terraza sobre las cubiertas circundantes y un aparcamiento vaciando el semisótano

ALBERTO ROMÁNÚbeda

La comisión de Urbanismo, Obras, Vivienda y Medio Ambiente, abordó este viernes como tema central el anteproyecto de remodelación del Mercado Municipal de Abastos, cuyo objetivo es garantizar el futuro a este punto estratégico del comercio tradicional. En la sesión se reunieron varias áreas, las que han trabajado este asunto.

El concejal de Comercio, José Luis Madueño, destacó que el equipo de gobierno ha mantenido varias reuniones con la Asociación de Vendedores del Mercado, así como con responsables de los puestos, al objeto de lograr orientación respecto a las premisas necesarias para la concepción de un nuevo mercado. También ha sido fundamental el estudio realizado por Mercasa, del que se han recogido ciertos datos y propuestas, para finalmente realizar un anteproyecto que ha terminado de perfilar el área de Urbanismo, teniendo en cuenta las singularidades de la zona y las necesidades de los compradores y vendedores. «Nuestro objetivo es hacer un mercado atractivo, moderno, lleno de comodidades y con unos puestos amplios en los que el principal protagonista sea el producto de calidad que se oferta», destacó el edil.

En este sentido, Madueño puso de manifiesto que es esencial la mejora de las instalaciones actualmente existentes, pero también el apoyo de los vendedores de este espacio. «Con esta combinación tendremos un mercado adaptado a los nuevos tiempos que corren», añadió. Subrayó igualmente que este tema ha sido primordial desde el inicio de la actual corporación. «No queríamos que éste fuera un intento más, sino que desde el primer momento nos tomamos las cosas muy en serio, especialmente nuestra alcaldesa, para que se realizara un proyecto real y realizable», dijo.

Con esta intervención integral se pretende incentivar la actividad comercial, pero también la recuperación de una zona actualmente en declive, como es la calle Corredera de San Fernando, un punto estratégico que cierra el Centro Comercial Abierto. «El objetivo es equilibrar y subsanar el desequilibrio existente, haciendo que esta zona sea más apetecible tanto para montar un negocio como para habitar en ella. Está más que demostrado, y ejemplos de ello hay en todo el país, que la remodelación de mercados trae consigo el aumento de actividad en todos los sentidos», señaló.

Cinco pilares

La propuesta presentada en comisión para que el resto de grupos haga sus aportaciones, pretende combinar y compatibilizar el uso comercial y el lúdico. En este sentido, el anteproyecto se fundamenta en cinco pilares principales. El primero consiste en mantener, siempre en una versión más moderna, las unidades de venta tradicionales de productos frescos como frutas y verduras, carnes o pescado, entre otros. Los puestos pasarían de 6,5 a 20 metros cuadrados.

El segundo pilar tiene que ver con el establecimiento de locales de restauración, que se propone situarlos en la zona del mercado junto a la calle peatonal y de manera que se habilite un rasgado de huecos en los muros para que realicen una función de transición entre el mercado y la calle.

El tercero supone la inclusión de una pequeña superficie comercial de unos 400 metros cuadrados que cuente exclusivamente con productos no perecederos y no comercializados en el resto del mercado. «Este pequeño supermercado permitirá a los usuarios completar su cesta de la compra y así los puestos de venta de productos frescos incrementarán su actividad gracias a las sinergias creadas entre ambos grupos de negocio», resaltó la edil de Urbanismo.

El cuarto pilar está relacionado con la recuperación de las cubiertas semiplanas que cubren y circundan el mercado. Se propone instalar allí terrazas de cafeterías, heladerías y similares para, incluso, un uso nocturno y que funcione, además, como atalaya que dé una nueva perspectiva de la ciudad, para la contemplación y disfrute del centro histórico y el paisaje de la sierra.

Finalmente, el quinto pilar, y uno de los más importantes, es el de los aparcamientos con los que se dotará el mercado. La propuesta del equipo de gobierno es realizar un vaciado del semisótano del edificio. «Este vaciado conlleva el refuerzo de la estructura del edificio, que es posible ejecutar sin poner en riesgo el inmueble», aseguró. En este sentido, María del Carmen García comentó que estos aparcamientos, alrededor de 60 plazas, están concebidos tanto para uso comercial como para uso de vecinos y turistas en horas que no sean comerciales.

Este anteproyecto de remodelación del mercado, cuya ejecución supone una inversión que ronda los tres millones de euros. Concretamente, son 2.946.500 euros, más el coste del traslado provisional del mercado mientras se realizan las obras, que supondrá alrededor de 500.000 euros (alquiler del local y adecuación del mismo).

Datos económicos

En cuanto a los datos económicos de este proyecto, el concejal de Hacienda, Javier Gámez Mora, comentó que se ha realizado un estudio de viabilidad y de cambio de gestión del mercado de abastos, en el que se demuestra la incidencia económica y el impacto social que tiene.

El edil de Hacienda explicó que se han recogido los datos que ha facilitado Mercasa, en los que se refleja que el 37,1% de la población andaluza compra en los mercados de abastos tradicionales y que cada persona suele gastar una media anual de 1.502,4 euros. «Estamos hablando de que el mercado puede tener una influencia en el volumen de negocio bruto de casi veinte millones de euros, pero no sólo es importante la cuantía económica sino también la relevancia en otras aportaciones a la ciudad como la generación de empleo directo e indirecto, la reactivación de la zona como parte importante del Centro Comercial Abierto, la renovación de un polo económico que va a traer otras actividades de negocio y ocio y el incremento del patrimonio público con la rehabilitación del edificio», indicó.

Gámez Mora aseguró que la aportación pública asegura la rentabilidad económica de la concesión, a pesar de la gran inversión que conlleva. «Conseguimos que sea viable el mercado y que funcione una zona comercial que es necesaria para la ciudad», aseveró.

Gastos e ingresos

Respecto a gastos explicó que conllevaría 125.000 euros anuales en concepto de personal y 72.750 euros de gastos corrientes al año. Y si se suma la amortización de los 3,5 millones de euros en 25 años sale un gasto total de 411.847,09 al año.

En cuanto a los ingresos, llegarán principalmente por tres vías. La primera el aparcamiento, con unas tarifas según la ordenanza municipal de 0,0244 euros el minuto y 15 euros el día, aunque se incluye en este proyecto como medida de incentivo que la primera hora sea gratuita para el cliente, y la propia empresa que gestione el mercado puede añadir otros alicientes. En este sentido se ha calculado una ocupación de lunes a viernes del 60% con una estancia aproximada de una hora y media, los sábados por la mañana del 80% con una estancia de dos horas y los sábados y domingos la ocupación sería del 50%, principalmente por estacionamiento de turistas. Así, el total de ingresos por el aparcamiento se estima en 112.544,63 euros.

La segunda fuente de ingresos vendría por la nueva superficie comercial, de 400 metros cuadrados, que a 8,42 euros el metro cuadrado supondría 38.395 euros al año. Y la tercera y última vía sería el resto de puestos del mercado, punto en el que se barajan varias opciones. «Proponemos que el alquiler oscile entre los 300 y 450 euros el puesto, asunto directamente proporcional a los ingresos y al estudio final. Si los puestos pagan 450 euros cada uno sale un total de 194.000 euros de ingresos y si pagan 300 euros nos vamos a 129.600 euros. Eso hace un ingreso total anual que oscilaría entre los 345.339,83 euros en el caso de que paguen 450 euros o 280.539 euros si pagan 300 euros», explicó.

Todas estas aportaciones económicas vienen a definir el modelo de gestión necesario para hacer este proyecto viable. Se plantean así dos opciones: con inversión pública inicial o sin ella pagando un canon anual a la empresa gestora, pues la idea es realizar un proceso de licitación. La primera opción depende de la aportación que hagan los vendedores (si pagan 450 euros al mes la inversión municipal sería de 542.722,90 euros y si la cuota es de 300 euros la inversión sería de 1.901.665,70 euros). Y la segunda propone que si los vendedores pagan 450 euros al mes se pagaría de canon a la gestora 31.167,4 euros y si aportan 300 euros el canon ascendería a 109.208,62 euros.

Al respecto, el edil concluyó recordando que actualmente el Ayuntamiento aporta casi 70.000 euros, en concepto de gasto de personal, gastos corrientes, mantenimiento, etcétera.

Presentación del anteproyecto en el Ayuntamiento.

Fotos

Vídeos