'Biorradiografía' de Sabina

Sabina en su último concierto ofrecido en Úbeda el pasado año./ROMÁN
Sabina en su último concierto ofrecido en Úbeda el pasado año. / ROMÁN

Javier Menéndez Flores revisa y actualiza su biografía sobre Joaquín Sabina, añadiendo un repaso a las dos últimas décadas de la vida y obra del ubetense

Alberto Román
ALBERTO ROMÁNÚbeda

Es una de las personas que mejor conocen a Joaquín Sabina, el artista, la persona y el personaje. Y lo es tanto por su relación en las distancias cortas como, y sobre todo, por lo profundamente que ha estudiado su obra, su vida y su figura, lo cual está plasmado en tres libros además de numerosos artículos y conferencias. El periodista Javier Menéndez Flores acaba de reeditar 'Perdonen la tristeza' (Libros Cúpula), la biografía oficial y «tolerada» del cantautor ubetense, totalmente revisada y actualizada.

Un volumen imprescindible para entender cómo un chico de un pueblo de provincias con aspiraciones literarias acabó convertido en uno de los más destacados, si no el que más, autores de canciones en lengua castellana, en el que, además, ofrece y analiza todas las claves del universo sabinero. Invitado por el colectivo Peor para el Sol, el propio escritor presentará su libro en Úbeda este mes de abril.

No se trata de una reedición al uso, pues casi se podría hablar de un libro nuevo. Y es que, añade las cerca de dos décadas que han transcurrido desde la primera edición, un tiempo en el que ha habido trabajos y experiencias vitales para el de Úbeda. De esta forma, un tercio del texto es inédito, lo que significa cerca de doscientas páginas -lo cual es un libro entero-, donde plasma nuevos capítulos sobre la vida y la obra de Sabina posterior a la publicación de '19 días y 500 noches' (1999), punto en el que se quedó la primera edición de esta biografía que, por lo hondo y lo dentro que llega, hasta pinchar en hueso, podría calificarse de 'biorradiografía'. Pero además, lo escrito en su día ha sido corregido, revisado a conciencia y completado con nuevos párrafos. Y por si fuera poco, se incluyen tres pliegos con imágenes exclusivas cedidas por el autor de su propio archivo personal.

Menéndez Flores, que ha realizado un trabajo impecable, contó a IDEAL que era necesario completar el libro hasta nuestros días «para no defraudar al lector». Es el «plus de exigencia» que tiene escribir una biografía de alguien que sigue en activo, «alguien además como Joaquín, que tanto interés despierta». «No es oportunista, es un libro meditado y llevado hasta el presente, que mantiene su esencia aunque lo he adaptado a mi forma actual de escribir», añadió, sin olvidar que quizá tal responsabilidad le lleve a retomar y reescribir algún día este volumen: «ojalá Joaquín viva cincuenta años más y siga dándonos muchos regalos en forma de canciones».

«Literaturizado en exceso»

Dice el tango de Gardel «que veinte años no es nada». Claro, hasta que te pones a analizarlos, a despiezarlos. Ese es, aproximadamente, el periodo en el que el periodista se ha tenido que sumergir, las últimas dos décadas del artista. En la primera parte hablaba «de un chico con aspiraciones literarias que conoce a Dylan, que se va a Londres, que escucha a los Stones… pero que nunca se había planteado dedicarse a la música» hasta que surgió de forma imprevista y aprovechó para subirse a ese tren, convirtiéndose en «un escritor que escribe canciones y que vive de las canciones que escribe, con un talento como no hay otro en lengua española». Y en la segunda parte describe a un Sabina «menos interesado en la música y mucho más interesado en la literatura, lo que tiene una parte buena, porque escribe mejor que nunca, pero también una parte menos buena, y es que sus discos se han literaturizado en exceso».

El biógrafo considera que con el tiempo se ha ido perdiendo el Sabina del principio, «el contador de historias, cuyas canciones tenían planteamiento nudo y desenlace», para dar paso a «un poeta del lenguaje, más preocupado con lo formal que con el contenido». «A quienes nos gusta escribir eso nos pone muy cachondos, pero por otro lado se echan de menos aquellas historias de discos anteriores», afirmó, reconociendo a su vez que en el último disco 'Lo niego todo' «se ha dado cuenta de eso y ha dado un paso atrás».

En las casi dos décadas que han transcurrido desde la primera edición de 'Perdonen la tristeza' han pasado demasiadas cosas en la vida de Sabina. Después de la feliz etapa que supuso '19 días y 500 noches', el cantante ha lanzado cuatro discos de estudio y dos en directo, tres con Serrat (dos en directo y uno de creación), distintos recopilatorios, varios libros, ha sostenido colaboraciones literarias en prensa, ha grabado canciones con diversos colegas y culminado unas cuantas giras. También ha sufrido un ictus del que se recuperó sin secuelas, ha superado una depresión y ha cumplido los 69 subido a los escenarios. De todo ello da cuenta Menéndez Flores.

Además, el libro recoge las declaraciones más controvertidas de Sabina en un capítulo exclusivamente dedicado a las que el autor ha bautizado como sus «cien perlas para la posteridad»: 'Sabinismos y sabinadas'. Y como en la primera edición, numerosas personalidades del mundo de las artes y la cultura participan nuevamente en 'Perdonen la tristeza' escribiendo sobre el autor en un apartado en el que se dan cita escritores como Manuel Vázquez Montalbán, Joaquín Leguina o su paisano, el ubetense Antonio Muñoz Molina, músicos de la talla de Joan Manuel Serrat, Andrés Calamaro o Miguel Ríos, y actores como Juan Echanove o José Sacristán, entre otros.

Una relación que viene de largo

La relación de Joaquín Sabina y Javier Menéndez Flores viene de largo. Se conocieron en 1996. «Lo había entrevistado muchas veces y había estado en su casa. Ambos habíamos estudiado Filosofía y Letras. Y a él le llamaba mucho la atención que yo, con veinte años exactos menos, me sintiera tan atraído por su discurso», narró a IDEAL. Así, cuando surgió la idea de escribir su biografía, no hubo reparos y el artista le cedió su archivo personal en plan «te lo vas a tener que currar, no pienses que te lo voy a escribir yo».

El ubetense en una entrevista: «a mi se me había olvidado mi vida y Javier Menénez Flores me la ha recordado. He leído el libro con placer». Así, no es raro que después, y a instancias del cantautor, surgiera la posibilidad de firmar a medias un segundo libro, en este caso de conversaciones, titulado 'Sabina en carne viva. Yo también sé jugarme la boca'. Para ello pasaron muchos días juntos en un hotel, lo cual fue un «lujo» para el escritor. Posteriormente completó una trilogía sabinera con 'No amanece jamás', un exhaustivo estudio de sus letras y principales ejes temáticos.

Menéndez Flores puede así hablar, con conocimiento de causa y siendo muchas veces su propia fuente, de los tres 'Sabinas': la persona, el creador y el personaje público que es como consecuencia de lo anterior. «En una biografía te tienes que ocupar de los tres, pero para mí el más importante, el más guapo, ha sido siempre el creador y su obra», reconoció.

¿Pero cómo es la persona que hay detrás del personaje? «Es generoso, ocurrente, inteligente, agradable y tímido por extraño que parezca; y la manera de vencer esa timidez es huyendo hacia adelante. Le preocupa lo mismo que a todos, las injusticias, que unos vivan a costa de otros, no dista mucho de cualquier persona. E intenta analizar el mundo que le rodea con más información: leyendo. Es una persona que se preocupa mucho de eso».

Principio y fin en Úbeda

La edición revisada y actualizada de 'Perdonen la tristeza' comienza y termina a en Úbeda, la ciudad que vio nacer a Sabina. Comienza, obviamente, por motivos biográficos. Y termina porque el último apunte del libro hace mención al acto en el que, el 9 de julio de 2017, recibió la Medalla de Oro y el título de Hijo Predilecto de la localidad. «La oveja negra de Jerónimo y Adela, hijo y hermano de policías, era, al fin, profeta en su tierra», escribe Menéndez Flores.

Para el periodista, Sabina «no tiene deudas pendientes con Úbeda y está en paz con su tierra», pues «ha sido un pueblo generoso con Joaquín y él lo único que puede es mostrar agradecimiento».

Atentos, porque todo apunta a que Javier Menéndez Flores estará por Úbeda para presentar esta biografía. Si todo va según lo previsto, será el 19 de abril en la iglesia de San Lorenzo, ese espacio recuperado para la cultura por la Fundación Huerta de San Antonio y que anualmente sirve de sede central para las Jornadas 'Sabina por aquí' del colectivo Peor para el Sol.

Javier Menéndez Flores en un curso sobre Sabina en el que participó el pasado año en Úbeda. Imagen promocional del periodista. Y portada del libro. / ROMÁN, MARGARITA BAÑÓN Y LIBROS CÚPULA.

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