La espera mereció la pena

Concierto de la Orquesta Sinfónica y Coro de RTVE./BALLESTEROS
Concierto de la Orquesta Sinfónica y Coro de RTVE. / BALLESTEROS

La Orquesta Sinfónica y Coro de RTVE desarrolló anoche el concierto que tuvo que ser suspendido hace un mes por la lluvia

ALBERTO ROMÁNÚbeda

El patio central del Hospital de Santiago de Úbeda se vistió anoche de gala para recibir a la Orquesta Sinfónica y Coro de RTVE, formación que regresó a a la ciudad después de que hace un mes la lluvia obligara a suspender su concierto enmarcado en la programación del Festival Internacional de Música y Danza 'Ciudad de Úbeda'. Las gestiones de la Asociación Cultural Amigos de la Música, con Diego Martínez a la cabeza, hicieron posible este aplazamiento, gracias al cual los melómanos ubetenses pudieron disfrutar de una velada memorable. La espera mereció la pena. Aunque no hubo grabación para televisión como estaba previsto en la anterior ocasión.

Tras haber protagonizado conciertos históricos en ediciones anteriores, la Orquesta Sinfónica y Coro de RTVE no podía dejar de actuar cuando se ha celebrado el treinta aniversario del festival ubetense. Y una vez más el numeroso público asistente, que abarrotó el recinto, vivió una noche que se recordará durante mucho tiempo.

Bajo la dirección de Miguel Ángel Gómez-Martínez y junto a la mezzosoprano María José Montiel y al Coro Infantil Elena Peinado, la Orquesta Sinfónica y Coro de RTVE interpretó la Sinfonía número 3 de Gustav Mahler conocida como 'El sueño de una mañana de verano', una inmensa obra que superó los cien minutos de duración y que requirió la presencia en el escenario de casi doscientos intérpretes. Mahler la compuso en función de unos títulos introductorios de cada movimiento que revelan y sugieren el contenido de esta monumental música: 'El verano hace su entrada', 'Lo que me dicen las flores del prado', 'Lo que me dicen los animales del bosque', 'Lo que me dice la noche (el hombre)', 'Lo que me dicen las campanas de la mañana (los ángeles)' y 'Lo que me dice el amor'.

El amor a la naturaleza, tan presente siempre en el gran compositor bohemio-austríaco, es hilo conductor de toda la sinfonía, que desemboca finalmente en un extenso adagio que expresa la glorificación de toda criatura viviente.

El director titular de la orquesta, Miguel Ángel Gómez-Martínez, recibió hace un mes, antes de la suspensión de este mismo concierto, el Premio Nacional 'Amigos de la Música' que todos los años otorga la organización del festival ubetense a personas que han contribuido con su trayectoria al engrandecimiento de la música o la danza.

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