Exposición sobre el proceso de restauración de una obra del fondo pictórico municipal

Francisco Sánchez Concha y Elena Rodríguez ante el cuadro.

Se trata de ‘La educación de la Virgen niña’, cuadro que permaneció oculto más de treinta años tras las cortinas del auditorio del Hospital de Santiago

Alberto Román
ALBERTO ROMÁNÚbeda

La sala Pintor Juan Esteban del centro cultural Hospital de Santiago alberga hasta el día 27 de octubre una exposición que muestra el desarrollo de los trabajos de restauración de la obra pictórica ‘La educación de la Virgen niña’, de autoría desconocida y perteneciente al fondo artístico municipal, así como el cuadro original tras el proceso de limpieza y reparación al que ha sido sometido por el Departamento de Investigación 467 de la Universidad de Sevilla. Igualmente se puede contemplar otro lienzo, titulado ‘Santiago matamoros’, también propiedad del Ayuntamiento y restaurado por el mismo personal.

Elena Rodríguez, concejala de Cultura, y Francisco Sánchez Concha, profesor del Departamento de Pintura de la Universidad de Sevilla y director de esta campaña de restauración, estuvieron en la apertura de la muestra. La primera recordó que los trabajos realizados sobre ‘La educación de la Virgen niña’ se enmarcaron dentro de la segunda edición de la Campaña de Restauración del Fondo Pictórico del Ayuntamiento, impulsada por el Consistorio en estrecha colaboración con el equipo del Grupo de Investigación 467 de la Universidad de Sevilla. «Hay que reconocer que han realizado un trabajo magnífico», resaltó.

Recuperada del olvido

Como explicó la concejala, muy pocas personas conocían de la existencia de esta obra. «Probablemente permaneció oculta más de treinta años detrás de las cortinas del auditorio del Hospital de Santiago. Yo la descubrí durante la legislatura de 2007-2011, por casualidad, al mover las cortinas para ver el estado que presentaban las paredes por el efecto de la humedad. Vi que había un cuadro de grandes dimensiones que estaba tan mal que no pensé que se pudiese recuperar, y fue el año pasado, hablando con Paco y Cándido, al terminar la primera campaña de restauración, cuando acordamos seguir colaborando y propuse recuperar esta obra hallada. Ellos aceptaron el reto y para mí fue una gran alegría, porque representaba rescatar un pedacito de nuestro patrimonio, que a punto estuvo de desaparecer», comentó.

En este sentido, como reconoció Elena Rodríguez, el equipo de gobierno es consciente de que el patrimonio artístico y cultural es fuente de riqueza, que a su vez forma parte de la historia local. «Tenemos el empeño de recuperarlo para que puedan disfrutarlo nuestros ciudadanos y las próximas generaciones. Queremos que además que esta iniciativa sirva de ejemplo y que todos comprendamos que el patrimonio que nos hace únicos no puede descuidarse o llegar a perderse, ya que si eso pasa perderemos parte de nuestra identidad cultural», subrayó.

En cuanto a los trabajos de restauración, se llevaron a cabo en el propio Ayuntamiento de Úbeda, en un espacio abierto al público y en un periodo de tiempo de poco más de un mes. La concejala de Cultura destacó que las personas que visiten la exposición podrán ver el antes y el después del proceso de restauración y comprobar la calidad del trabajo realizado.

Materiales inocuos

Durante la presentación del estado final de la obra, Francisco Sánchez Concha explicó que para la restauración se utilizaron los últimos materiales del mercado, los más inofensivos, tanto para las propias obras como para las personas. Así, los restauradores no necesitaron mascarillas ni guantes para llevar a cabo su trabajo, e incluso una restauradora del equipo que estaba embarazada pudo desarrollar su labor sin riesgo.

El personal se centró en realizar una intervención lo más cercana a la academia posible. Se utilizó un sistema de limpieza acuoso y materiales inocuos y gelificados, sin peligro de que se pudieran volcar en el cuadro, así como mecanismos reversibles.

Los restauradores reconocieron que una vez pudieron ver la obra, tras el proceso de limpieza, comprobaron que se parecía a la obra matriz de Rubens, de 1625, y por eso su datación se estima entre 1630 y 1650. Según explicó Sánchez Concha, se trata de una muy buena autoría por dos motivos sencillos. El primero, por el espacio para el que se encargó, el Hospital de Santiago, para el que fueron contratados los mejores artistas de la época, puesto que el donante disponía de medios para ello. Y el segundo, por la minuciosidad, pues hasta las uñas de San Joaquín presentan suciedad después de un día de trabajo, y su similitud al cuadro original, aunque en este caso la escena está invertida.

Seguir colaborando

Durante la inauguración de la exposición, Elena Rodríguez manifestó la intención del Ayuntamiento de seguir colaborando con el Departamento de Investigación 467 de la Universidad de Sevilla para poder continuar restaurando obras de propiedad municipal. Asimismo, la concejala mostró su deseo de que algún día la ciudad disponga de un espacio museístico en el que exponer obras como las que se están recuperando.

Temas

Úbeda

Fotos

Vídeos