Fuegos artificiales para despedir la feria

Fuegos artificiales sobre el recinto ferial. / ROMÁN

Cientos de personas pasaron por el recinto ferial para decir adiós a las fiestas por todo lo alto

Alberto Román
ALBERTO ROMÁNÚbeda

El estruendo y el colorido de los fuegos artificiales sobre el cielo del ferial sirvieron anoche para despedir como se merecía la Feria de San Miguel 2017, lo que marcó el inicio de la cuenta atrás para la próxima edición de las fiestas patronales. Como es habitual, la última jornada coincidió con la festividad de San Francisco de Asís, tradicionalmente muy arraigada en la localidad, y el buen tiempo del 'veranillo de San Miguel' volvió a acompañar, lo que hizo que cientos de personas se desplazaran hasta el recinto para decir adiós a la feria por todo lo alto.

Al igual que ocurriera el lunes y el martes, a mediodía se notó la presencia de muchos grupos de compañeros de trabajo que quisieron compartir mesa, comida y alguna copa, e incluso un bailecito. Aunque los principales protagonistas del recinto ferial fueron los más pequeños. Y es que, fue la jornada fijada para celebrar el tradicional 'día del niño' en el que las atracciones instaladas ofrecieron sus viajes a un precio especial.

Así, fue la jornada que eligieron muchas familias para ir a la feria a montar a sus hijos con más alegría de lo normal y con menos resentimiento del bolsillo. Y ello influyó en el hecho de que el ferial estuviera de lo más animado, de lo cual también se beneficiaron las casetas pues, una vez allí, ¿quién se va sin tomarse aunque sea una cerveza?

Muchos de los que comieron en la feria decidieron quedarse hasta la noche, uniéndose a los que poco a poco fueron llegando a lo largo de la tarde para tomar algo, montar en las atracciones y esperar la llegada de la traca de clausura, momento en el que el bullicio ya se dejaba notar. La palma se la llevaron las churrerías, donde se vieron largas colas. De todas formas, la cosa no se alargó hasta muy tarde pues hoy, jueves, tocaba volver al trabajo y a la rutina.

En lo que a actividades se refiere, los más pequeños volvieron a tener por la tarde su ración de programación infantil en la plaza Vázquez de Molina con el espectáculo 'El circo de Lola Mento', a cargo de Tartessos Teatro. Y en la plaza de toros estuvo de lo más animado el 'Gran Prix Oeste Americano'.

Bailando sevillanas en una caseta, chatos de vino y obra '¡Despacio, que tengo prisa!' / ROMÁN

La programación cultural del auditorio del Hospital de Santiago sirvió de nuevo para conmemorar el 75 aniversario de la muerte de Miguel Hernández, en este caso con el recital flamenco 'Sabor a añejo', que presentó a Vicky Romero, al cante, y Juan Moreno, a la guitarra. Una propuesta incluida en el Circuito Provincial de Artes Escénicas 'Jaén a Escena' de la Diputación Provincial de Jaén.

Teatro

En cuanto a la Muestra de Teatro de Otoño, incluyó anoche la representación de la obra '¡Despacio, que tengo prisa!', del Colectivo Kulturalia, a cargo de la Compañía Porfinteatro de Torreperogil. Bajo la dirección de Vicente Ruiz Raigal, el reparto estuvo integrado por Nani Piñero, Pilar Tavira y Eli Moreno. Los asistentes disfrutaron de esta cita de teatro de humor en femenino para todo tipo de público, que presentó una parodia inteligente, crítica y constructiva, sin utilizar la lucha de género, para seguir avanzando en igualdad.

Y al recinto ferial volvió la música en directo. En la caseta municipal existió verbena amenizada por el trío San Francisco y actuó el humorista Manolo Sarriá, tras el cual regresó la orquesta hasta el fin de la fiesta. Y en la caseta de la música tuvo lugar un concierto del grupo No Me Pises que Llevo Chanclas repasando sus recordados éxitos, y una noche joven de DJ's, con DJ Molina y DJ Tello.

Tras siete intensos días de fiesta, las luces se han apagado, la música ha cesado, las atracciones han sido desmontadas y los camiones de los feriantes se han marchado, dejando tras de sí una estela de polvo que invita a pensar en próximas ferias. Hoy jueves toca resaca y vaciar casetas para que pueda iniciarse su desmontaje. Asimismo llegarán las valoraciones, que serán bastante positivas por la ausencia de incidencias reseñables y por el buen funcionamiento de todas las actividades.

Como cada 5 de octubre, es el momento de volver a la rutina y de romper definitivamente con el periodo estival porque en Úbeda no acaba el verano y empieza el otoño hasta que pasa la Feria de San Miguel.

Concierto de No me Pises que Llevo Chanclas, ritmos latinos en una caseta y una niña en los coches de choque. / ROMÁN

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