La genialidad de Marcelo Góngora concentrada en una exposición

Numerosas personas asistieron a la inauguración de la exposición./ROMÁN
Numerosas personas asistieron a la inauguración de la exposición. / ROMÁN

La muestra antológica 'Ausencia de presencias' se encuentra en la sala Pintor Elbo del centro cultural del Hospital de Santiago hasta el 3 de noviembre

Alberto Román
ALBERTO ROMÁNÚbeda

Marcelo Góngora Ramos dejó huella en su ciudad, en lo artístico y en lo humano, y eso se notó en la inauguración de una completa y cuidada exposición que hace un recorrido por su extensa producción, la conocida y la desconocida. En una ocasión tan especial y esperada, numerosas personas quisieron acompañar a la familia para demostrar que el legado del artista, uno de los más completos que ha dado Úbeda, sigue más vivo y vigente que nunca.

'Ausencias de presencias' es el título de esta muestra que ocupa la sala de exposiciones Pintor Elbo del centro cultural del Hospital de Santiago hasta el 3 de noviembre. Y ha culminado un proyecto inacabado de Góngora, en el que estaba inmerso cuando murió en febrero de 2014, consistente en montar una gran exposición que habría de resumir toda su trayectoria artística, a celebrar en la ciudad que fue su mundo por decisión propia, un lugar para la creación de su particular estilo de expresión tan único y personal. Para este proyecto dejó un gran volumen de lienzos y esculturas, que es por fin expuesto en la ciudad que le vio nacer, tal y como era su deseo.

De esta forma, en la gran sala del monumental edificio se puede pasear entre más de 70 obras del recordado artista, tanto pinturas como esculturas, que permiten seguir su evolución. Conviven así parte de las últimas pinturas del ubetense con otras de su primera etapa, algunas privadas y desconocidas. Destaca, por ejemplo, el primer cuadro documentado que se conserva de Marcelo Góngora, firmado en 1952, año de su ingreso en la Escuela de Artes y Oficios de Úbeda, cuando con sólo 12 años retrató a su propio abuelo. Y en el extremo temporal contrario se incluyen dos obras inacabadas en las que trabajaba en el momento de su fallecimiento y que nunca antes habían sido expuestas.

Respecto a las esculturas, destacan por su realismo y muestran a un artista completo, minucioso, costumbrista, que aprendió de grandes maestros como Francisco Palma Burgos. Pero quizá la parte más sorprendente, por desconocida, es la que se dedica a la fotografía, arte en el que Góngora demostró una gran sensibilidad y buen gusto aunque sólo unos pocos lo conocían, pues no era habitual que mostrara sus instantáneas en público. A través de ellas se asoman personas y personajes en ambientes de otro tiempo.

Marcelo Góngora usó la fotografía, no como un fin en sí misma, sino como un medio para recordar lugares, personas, luces y sombras que posteriormente pintaba, dejando como legado un interesante y extenso archivo que se puede conocer en parte y en primicia. Para ello se han seleccionado 20 negativos, que han sido positivados con la tecnología más avanzada de impresión, sobre papel certificado para museo, y que hacen de estas copias auténticas obras de arte.

Imprescindible

'Ausencia de presencias' es una exposición imprescindible, de obligada visita, mejor si se dispone de tiempo para recrearse, que permite al espectador conocer y comprender las diferentes etapas y técnicas del artista, las cuales abren las puertas a un mundo evocador, intimista y, sobre todo, muy personal, enmarcado dentro del realismo mágico.

Esta muestra antológica pretende ser el homenaje a una vida dedicada a la pintura, a la escultura y, de manera íntima y desconocida para muchos, a la fotografía. También busca ensalzar a un artista versátil y multidisciplinar que ha dejado como legado una prolífica obra digna de ser conocida. Y de la misma forma persigue poner en valor su elección vital de tomar Úbeda, su ciudad, como estudio y escenario inspirador de su obra.

Con motivo de la muestra se está preparando un libro, en el que escriben once reconocidos autores, como es el caso de Antonio Muñoz Molina, y que cuenta con una introducción del maestro de la pintura Antonio López García, que repasa detalladamente la vida de Marcelo Góngora Ramos, su estilo pictórico y la dimensión de su obra en el conjunto del arte contemporáneo actual.

Inauguración

'Ausencia de presencias' se inauguró el jueves en un concurrido acto al que asistieron familiares, amigos y paisanos del artista así como representantes de la Diputación de Provincial de Jaén y del Ayuntamiento de Úbeda, tales como el diputado de Cultura, Juan Ángel Pérez, la concejal de Cultura, Elena Rodríguez, y la alcaldesa de la ciudad, Antonia Olivares.

Y la familia Góngora (su esposa Salomé Borrego y sus hijos Leo, Marcelo y Salomé) pudo sentir de nuevo el cariño que la ciudad siempre le ha brindado a este ilustre ubetense, sobre quien Ramón Molina Navarrete escribió: «y es que tú, Marcelo, no pintas. Te arrancas, sin darte cuenta, un trozo de tu alma y lo estrellas contra el lienzo y te mueres en él para en él vivir eternamente». Efectivamente, como demuestra esta exposición, Marcelo es eterno gracias a su obra.

La familia de Marcelo Góngora y un par de vistas de la muestra. / ROMÁN

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