Sin imputados tras diez meses desde la muerte de una mujer 'perdida' en Urgencias

Acceso de Urgencias en el Hospital de Úbeda./IDEAL
Acceso de Urgencias en el Hospital de Úbeda. / IDEAL

En diciembre pasado una anciana falleció tras esperar doce horas a que la atendiesen en el hospital San Juan de la Cruz, y el juzgado sigue practicando diligencias

JUAN ESTEBAN POVEDAÚBEDA

El juzgado de Primera Instancia e Instrucción 2 de Úbeda continúa realizando diligencias de investigación para esclarecer si hubo delitos en la atención a una mujer que murió en las urgencias del hospital de Úbeda tras esperar durante doce horas a la que la atendiesen en diciembre de 2017. De hecho, según admitió la Junta de Andalucía días después del suceso, la paciente se les 'extravió' sola, agonizando y sin nadie que la atendiese en una camilla durante horas. Tras las pesquisas ya realizadas no consta en el procedimiento la imputación de delitos a ninguna persona, ni se ha tomado declaración a nadie en calidad de investigado, indican fuentes oficiales

Tras casi diez meses ya de investigación judicial el juzgado ha requerido información al SAS y a otros organismos y ha tomado declaración a varias personas -responsables del hospital- en calidad de testigos. Trascendió la citación del director gerente del centro en mayo pasado. Tras ilustrarse con estos testimonios y abundante documentación su señoría mantiene el caso abierto y sigue practicando diligencias de investigación, según indicaban ayer fuentes judiciales.

Tras la muerte de Aurelia D., de 64 años, el 21 de diciembre pasado, el juzgado abrió diligencias y la Policía Nacional inició una investigación. Con los primeros datos recabados, el juzgado archivó provisionalmente las actuaciones. Sin embargo posteriormente se dictó auto de reapertura. En la causa consta como denunciante el hijo de la fallecida, una mujer de origen rumano que llegó al hospital desde una residencia de mayores de Quesada.

Explicaciones

Poco después de la reapertura, el juzgado citó como testigo al director gerente, Antonio Resola, y a otros responsables del hospital. Resola ya dio explicaciones públicas sobre lo ocurrido días después del suceso, desvelado por IDEAL. Informó de que la llegada a las Urgencias se produjo por derivación de un médico de familia de Quesada a las 14,13 horas y en seis minutos del 21 de diciembre, a las 14,19 ya se le había realizado la primera valoración. Se le asignó una consulta médica.

Hasta aquí consta que estuvo acompañada por la auxiliar que se desplazó desde la residencia de personas mayores de Quesada. Ni la acompañante se quedó con ella ni en ningún sitio quedó constancia de que fuera necesario activar el protocolo de acompañamiento y asistencia. Una hora después del triaje se llamó a la mujer en varias ocasiones en megafonía, pero al no presentarse se optó por «dar por cerrada la asistencia» al pensar que se había marchado.

La mujer estaba en la zona de camillas. ¿Cómo nadie se dio cuenta de que estaba allí hasta las tres de la madrugada? Resola indicó que en esa zona hay «cuatro o seis camillas». Pero además de los pacientes, «hay en la zona muchos familiares, no se ve una camilla sola, sino rodeada de gente». Así que nadie reparó en que en una de las camillas agonizaba una mujer sola. Salud insistió en que no faltaban recursos ni personal ese día.

El caso desató una formidable tormenta política, forzó una comparecencia en el Parlamento de dos consejeras del Gobierno Andaluz y provocó incluso un cambio en los protocolos de atención en Urgencias, con la implantación de pulseras de seguimiento a pacientes especialmente delicados o que acuden solos. Ahora la Justicia intenta determinar si además se cometieron delitos.

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