Ingueta El Rubio ganó el certamen para nuevos talentos incluido en el Festival Flamencos y Mestizos

Ingueta El Rubio durante su actuación en Úbeda./
Ingueta El Rubio durante su actuación en Úbeda.

El ciclo de conciertos y charlas finalizó cosechando un gran éxito y con ilusión para seguir trabajando en la próxima edición

ALBERTO ROMÁNÚbeda

El cantaor madrileño Ingueta El Rubio fue proclamado ganador del certamen para nuevos talentos incluido en el Festival Flamencos y Mestizos 'Ciudad de Úbeda', un evento ideado por el compositor y productor ubetense Paco Ortega que celebró su primera edición durante cinco fines de semana entre abril y mayo, incluyendo diferentes recitales y conferencias. Seis finalistas fueron seleccionados para participar en este concurso aunque finalmente solo cinco de ellos compartieron escenario con los artistas programados durante el ciclo, actuando a modo de teloneros.

Gracias a este premio, el artista madrileño tendrá la oportunidad de grabar un disco producido por Paco Ortega, en sus estudio Musigrama de Madrid y bajo su sello Dulcimer Songs, y además participará en la próxima edición del Festival Internacional de Música y Danza 'Ciudad de Úbeda'.

Fue el propio Paco Ortega quien anunció el nombre del ganador junto a la concejala de Cultura del Ayuntamiento ubetense, Elena Rodríguez. Ambos recordaron que el objetivo de este certamen, que tendrá continuidad, es fomentar el talento de artistas que necesitan una oportunidad. «Nos sorprendió el altísimo nivel de los seleccionados, con una profesionalidad y un talento increíble», dijo la edil, quien destacó que, a pesar de ser la primera edición y de no tener aún recorrido, la iniciativa tuvo una acogida extraordinaria.

En su opinión, fue muy importante el prestigio que Paco Ortega tiene en el mundo de la música en España, pues ha producido a grandes figuras del flamenco, sabe de lo que habla y su estudio tiene muy buena fama. «Eso es un aval para quienes se presentaron con el propósito de tener la posibilidad de grabar un disco con él», declaró la concejala de Cultura.

El jurado de esta primera edición, como reveló Paco Ortega en su calidad de presidente, estuvo integrado por la bailaora María de los Ángeles Toledano, el aficionado flamenco Francisco Castro y la periodista María Larroca. Su decisión fue unánime, «aunque el nivel de los participantes era enorme», apostilló.

Balance positivo

Con este anuncio se dio por finiquitada la primera edición del Festival Flamencos y Mestizos 'Ciudad de Úbeda' que logró unir cultura, patrimonio, música y gastronomía. La edil de Cultura agradeció al director del evento el extraordinario trabajo realizado en este evento con el que se pudo disfrutar de diez actuaciones de grandes artistas, algunos consagrados y otros que comienzan su carrera profesional.

Rodríguez recordó el espectáculo de presentación del festival, que reunió a un gran número de personas en la céntrica plaza de Andalucía, para el que se contó con la bailaora Cynthia Cano, quien inundó este espacio con un torbellino de arte y que inspiró al artista urbano Belin, que pintó en tiempo real un cuadro inspirado en el flamenco, con una bailaora como protagonista principal. «Una propuesta que sorprendió y que agradó mucho a la gente que se acercó a disfrutar de todo lo que estaba ocurriendo en esa plaza», comentó la edil.

Otro de los eventos que más sonó después de su celebración fue el de la artista Karen Lugo, bailaora mexicana, que sorprendió por la belleza de su danza contemporánea fusionada con el flamenco y con el folklore de su tierra, y que gracias a la Fundación Caixa Bank fue disfrutado también por escolares de los centros educativos ubetenses. «Es otro aspecto en el que queremos seguir trabajando, porque son los futuros espectadores que han de adentrarse en el flamenco para aprender a amarlo y, sobre todo, a disfrutarlo», acentuó la concejala.

Otro apartado que funcionó tremendamente bien fue el dedicado al ámbito didáctico, a través de las charlas de diferentes artistas y personas relacionadas con el flamenco, que intentaron acercar de una manera más pedagógica este arte al público, desde diferentes enfoques. Ayudaron a comprender un poco mejor la singularidad de este fenómeno cultural y la riqueza de su lenguaje musical y artístico fruto del mestizaje entre las culturas que convivieron en Andalucía. Las charlas fueron todo un éxito, con una participación mayor de la esperada. Además, gracias a la colaboración de la UNED, se pudo contar con retransmisión en 'streaming'.

Esta edición, como enfatizó la concejala del área, cosechó grandes éxitos y, sobre todo, fue la primera piedra sobre la que se tiene la intención de consolidar una cita en la ciudad dedicada al flamenco en todas su versiones. «Ya estamos trabajando para implicar aún más a los aficionados y entendidos de toda la provincia y que se convierta, además, en un atractivo importante que sea capaz de atraer un turismo nacional e internacional que demanda esta cultura ligada al flamenco», finalizó Rodríguez.

El ganador

Nacido en Madrid en 1977, hijo del cantaor Miguel El Rubio y sobrino del guitarrista Camarón de Pitita, Ingueta El Rubio da sus primeros pasos artísticos siendo casi un niño, cantando y tocando para el baile en Café de Chinitas, pues a los nueve años de edad ya dominaba la guitarra, y acompañando a cantaores como su padre o Indio Gitano. Muy pronto fue reclamado por figuras de la trascendencia de Farruquito, Tomatito, Vicente Amigo, El Güito, Sara Baras, Jerónimo Maya, Antonio Canales o José Maya, lo que le llevó a lucir su arte en Francia, Italia, Suiza, Luxemburgo, Estados Unidos, Brasil, Canadá o Venezuela.

Ingueta El Rubio, además de cantaor, guitarrista y cantautor flamenco, es uno de los principales valores en alza del cante de nuestros días. No es de extrañar, pues, que Paco de Lucía quisiera enrolarle en su sexteto (invitación que compromisos artísticos ya contraídos le impidieron aceptar).

Su decisión de dar el salto a cantaor de alante nació de la responsabilidad de saberse heredero de una saga singular y centro de la mirada y las esperanzas de una afición que vislumbra en él una bomba a punto de estallar. Como cantaor solista, faceta en la que se distingue por la singularidad y la arriesgada apuesta de acompañarse a sí mismo a la guitarra, gracias a su dominio de dicho instrumento desde niño, inauguró en 2013 y 2015 el ciclo madrileño Suma Flamenca y ha ofrecido recitales en Sevilla, la Bienal de Málaga, Zaragoza o el Teatro Gayarre de Pamplona, además de ser habitual en los escenarios madrileños, donde cuenta con infinidad de seguidores.

Sus más recientes y comentados éxitos han tenido lugar en la Sala García Lorca de la Fundación Casa Patas junto a su padre y Diego del Morao y en el ciclo Flamencos y Mestizos, organizado en la Sala Berlanga de Madrid por Paco Ortega.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos