Las Jornadas 'Sabina por aquí' abrieron sus puertas al flamenco

Rocío Márquez ante la foto que le realizó Javier Salas./ROMÁN
Rocío Márquez ante la foto que le realizó Javier Salas. / ROMÁN

La cantaora Rocío Márquez protagonizó un emocionante recital y el fotógrafo Javier Salas muestra algunos de sus retratos realizados a mujeres del flamenco

ALBERTO ROMÁNÚbeda

Al igual que desde hace un tiempo se ha venido buscando un hueco al rap, en su quinto año de vida las Jornadas 'Sabina por aquí' abrieron sus puertas al flamenco. Y de qué manera: con una extraordinaria exposición de fotografías en gran formato de Javier Salas y un emocionante recital de la cantaora Rocío Márquez. Dos propuestas también muy relacionadas por tener el mismo marco, la iglesia de San Lorenzo, y por ser la segunda consecuencia de la primera, pues la artista supo de la cita ubetense a través fotógrafo, para el que posó por encargo de El País.

Por un lado, el viernes quedó inaugurada la muestra del fotógrafo de ascendencia ubetense Javier Salas, quien tantas veces ha retratado a Joaquín Sabina para discos, carteles, revistas y otras publicaciones, y que ya participó en la pasada edición. En este caso ha vuelto a Úbeda con la exposición de sugerente título sabinero 'De purísima y oro', en la que muestra una colección de instantáneas en gran formato realizadas a personalidades del mundo flamenco.

Afrontar estos retratos ha sido uno de los mayores desafíos a los que se ha enfrentado Salas, quien ha sabido captar toda la expresividad que hay, por ejemplo, en unas cejas levantadas, en un ceño fruncido o en una mirada intensa. En concreto, se trata de una selección de diez retratos de mujeres flamencas (Carmen Linares, Rosalía o la propia Rocío Márquez, entre otras) en los que ha tratado de mostrar ese gesto tan sencillo como absoluto, eso que él denomina el «tronío», que no es otra cosa que el arte de decir tanto con tan poco.

Javier Salas nació en Madrid en 1965, pero mantiene una especial vinculación con la ciudad de Úbeda a través de su padre. Tras realizar estudios de cine, comenzó su carrera en el mundo de la fotografía en el campo de la moda. Sin embargo, su firme apuesta fue siempre por el retrato, siendo sus referencias grandes clásicos como Richard Avedon, Irving Penn, Cecil Beaton o Helmut Newton. Hoy, con casi treinta años de experiencia, puede decirse que la aportación de Salas a este género de la fotografía ha sido vital en España.

Ante su cámara han posado estrellas del cine, de la música y la cultura en general, como Jennifer López, Celia Cruz, Quentin Tarantino, Antonio Banderas, Penélope Cruz, José Saramago, Paco de Lucía, Alejandro Sanz, Pablo Alborán o Joaquín Sabina. En todo este tiempo Javier Salas ha colaborado con las más prestigiosas revistas del mundo de la moda como Vogue, Elle, GQ o Vanity Fair, así como con los sellos discográficos BMG-Sony, EMI o Universal, en España, Estados Unidos y México principalmente.

La exposición, organizada por Peor para el Sol y la Fundación Huerta de San Antonio, cuelga en los muros de la nave central de San Lorenzo, donde permanecerá hasta el 30 de septiembre. Desde una de las mejores fotografías se asoma, a la sombra de un abanico, Rocío Márquez, y ante ella actuó la propia cantaora onubetense en la noche del sábado, acompañada a la guitarra por Manuel Herrera. Generó mucha expectación y se vio cubierta con creces gracias a la magia que inundó el recinto.

La artista hizo un recorrido por diferentes palos, destacando sobremanera en tangos con una voz prodigiosa que es capaz de modular a su antojo. Incluso, tratándose de estas jornadas, hizo un guiño al tema 'Noches de boda' de Sabina al compás de bulerías.

Así, demostró con creces por qué fue merecedora en su día de la Lámpara Minera y otros cuatro reconocimientos en el Festival de Cante de Las Minas, convirtiéndose en una de las figuras más destacadas del flamenco actual que no duda en colaborar con otros artistas. Recientemente lo ha hecho, por ejemplo, con Jorge Drexler, Carmen Linares, Kiko Veneno, Christina Rosenvinge o el grupo de música antigua la Accademia del Piacere con el que da forma al proyecto 'Diálogos de viejos y nuevos sones'.

En esta edición de las jornadas especialmente dedicada a la palabra en su vertiente cantada, el flamenco entró desde la consideración singular del carácter poético, a veces ilustre o académico, siempre popular, que nos descubren sus letras. Y viendo el resultado, las puertas nunca más se cerrarán a este género que tanto tiene que aportar en lo artístico y lo estético.

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