Juanan Soria traslada su estudio desde Gante a San Lorenzo durante un mes

El ubetense prepara el material que utilizará para su residencia artística./ROMÁN
El ubetense prepara el material que utilizará para su residencia artística. / ROMÁN

Gracias a la beca de residencia artística de la Fundación Huerta de San Antonio, el ubetense desarrollará un proyecto creativo enriquecido por el templo y su entorno

ALBERTO ROMÁNÚbeda

La iglesia de San Lorenzo, espacio recuperado para la cultura por la Fundación Huerta de San Antonio, vuelve a acoger una residencia artística becada, la tercera ya, iniciativa cuyo objetivo es apoyar y promover la labor creativa de artistas y promocionar dicho espacio de la ciudad de Úbeda desde dicho ámbito. En este caso es el pintor ubetense Juanan Soria quien pasará alrededor de un mes desarrollando un proyecto creativo en el interior del templo, buscando la inspiración entre sus muros y su entorno y plasmando todo lo que ello le evoque.

Para ello, por un tiempo el artista ha regresado a su ciudad desde Gante (Bélgica), donde reside y trabaja desde hace años. Se encuentra bastante ilusionado con el proyecto, en el que ya ha empezado a trabajar en la nave central de San Lorenzo, entre pinceles, lienzos, pintura y demás utensilios, y frente a un gran panel en blanco que pretende utilizar para ir plasmando ideas y anotaciones de lo que finalmente se denominará 'Lo que queda'.

Según explica, esta residencia artística tendrá como objetivos primordiales la creación de un proyecto inédito y coherente con la línea proyectual que viene siguiendo en los últimos años, trabajando en un lugar que no sea únicamente el emplazamiento de su estudio temporal, sino que se convierta «en un generador de ideas gracias a una dialéctica constante entre mi proceso creativo y lo que rodea a este antiguo templo».

«Me gustaría que tanto San Lorenzo como su entorno permeen y enriquezcan la obra que llevaré a cabo en su interior y se conviertan durante un mes en el referente principal para mi trabajo», asegura satisfecho, también por estar durante un mes completo en casa tras una época visitando la ciudad solo en fechas señaladas.

Durante los últimos años anda inmerso en un proyecto que se basa en la reinterpretación de la vida y de la historia de las obras de arte. «Mayoritariamente, cuando pensamos en un cuadro o en una escultura de la historia del arte nos retrotraemos al contexto de su creación. De este modo olvidamos cómo esa pieza ha llegado hasta nosotros, cómo ha sobrevivido a varias guerras, cuántas veces se ha visto en la necesidad de ser refugiada y huir, o cómo de evidentes son sus cicatrices tras una determinada agresión», explica.

De esta forma, asume una investigación artística con la que le interesa establecer un marco de entendimiento y análisis de la sociedad a través de la fragilidad y la conservación del patrimonio, «en consecuencia, de nuestra belleza». Este proyecto encuentra el lugar perfecto en el entorno de San Lorenzo, un lugar que se ha recuperado tras muchos años de abandono y dejadez, «un lugar donde el olvido y la memoria impregnan cada piedra de sus muros, en el que todo lo que permanecía se ha sacado a la luz para que inspire a quien lo visite o habite como será mi caso».

Un lugar, en definitiva, «para no encerrarse, sino para abrirse y abrir todo lo que a éste le rodea; donde los restos, los fragmentos, las suposiciones de lo que era y ya no es, y las reflexiones acerca de la belleza de lo agreste y lo abandonado se conjugan para crear el lugar ideal para la realización de este proyecto», apostilla. 'Lo que queda' será posible gracias a la Fundación Huerta de San Antonio y al patrocinio de la Obra Social La Caixa.

Un estímulo

La Fundación Huerta de San Antonio ofrece una beca de residencia artística a todos aquellos creadores que deseen desarrollar un proyecto estimulante en el contexto de la iglesia de San Lorenzo. Está dirigida a artistas de cualquier nacionalidad y modalidad: narrativa, poesía, teatro, composición musical, pintura, escultura… Incluye la manutención y el alojamiento en 'La casa de San Lorenzo', así como los materiales y los espacios necesarios para desarrollar la labor creativa durante un espacio de tiempo variable, tras el cual se presentarán o expondrán los trabajos realizados.

Los artistas Kossi Assou y Améyovi Homawoo, procedentes de Togo, fueron los primeros en beneficiarse de esta ilusionante iniciativa. Assou es considerado un «tesoro humano vivo» por la Unesco, epígrafe con el que dicha organización destaca y protege a personas que encarnan en grado máximo las destrezas y técnicas necesarias para la manifestación de ciertos aspectos de la vida cultural de un pueblo, así como la perdurabilidad de su patrimonio cultural material. Ambos realizaron un enriquecedor intercambio de técnicas y conocimientos con otros artistas y artesanos del lugar.

Después la pintora ubetense Pepa Salas, afincada en Hannover (Alemania), instaló su taller de pintura en la misma nave de la iglesia de San Lorenzo gracias a esta beca de residencia. Su proyecto, 'Un sueño incandescente', consistió en un reencuentro con sus años de juventud, con recuerdos, sensaciones y personajes que llenaron de vida el espacio del templo y del barrio. Y este año le toca a Juanan Soria, quien ya ha comenzado a dar forma a su propuesta.

Trayectoria

Tras varias estancias por temporadas en Bélgica, en las que vio que había perspectivas de futuro tanto en lo profesional como en lo personal, en enero de 2012 Juanan Soria decidió establecerse en Gante. No se fue de vacío pues se llevó la licenciatura de Bellas Artes (empezada en la Facultad Santa Isabel de Hungría de la Universidad de Sevilla y terminada en la Facultad de San Carlos de la Universidad Politécnica de Valencia gracias a una beca) así como la mención de honor en el Premio Nacional a la Excelencia en el Rendimiento Académico Universitario.

También portaba el Máster Oficial en Producción Artística realizado en la universidad valenciana, un frondoso ramillete de premios otorgados a sus pinturas, el éxito de una exposición individual montada en Úbeda y de otras colectivas repartidas por diversas ciudades, algunas becas y la inolvidable experiencia de haber formado parte de la octava promoción de la Fundación de Jóvenes Creadores Antonio Gala. Sus trabajos forman parte de diversas colecciones públicas y privadas.

Juanan Soria prepara el panel en blanco que utilizará para sus anotaciones y bocetos. / ROMÁN

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