El Partido Socialista denuncia el "parón" del servicio de autobús urbano y apunta a posible irregularidad

El Partido Socialista denuncia el "parón" del servicio de autobús urbano y apunta a posible irregularidad
  • Agosto sin servicio de autobús urbano. Esta "deficiencia" en el traslado de usuarios por la ciudad de Úbeda es la que ha levantado las quejas del grupo municipal socialista, que en este asunto tacha de incompetente la actitud del alcalde, José Robles, al entender que el primer edil debe exigir a la empresa adjudicataria que restituya el servicio con inmediatez.

El calor y el reclamo vecinal son los argumentos primordiales que barajan los socialistas para fundamentar su crítica. Y es que, por un lado, entienden que precisamente en los meses de altas temperaturas el usuario requiere de un traslado por la ciudad que ahorre largas caminatas bajo el sol. Pero además hacen referencia a la petición de multitud de vecinos de diversas zonas que necesitan de este transporte para poder acceder a lugares como el hospital, el centro ocupacional o el hogar del pensionista, y realizar gestiones de vital importancia como las propias de un juzgado o de una comisaría de Policía. "Robles está dando la espalda a muchos ciudadanos que dependen del autobús y que lo utilizan habitualmente para sus desplazamientos por Úbeda".

Tampoco en materia legal cree el Partido Socialista que se estén haciendo las cosas debidamente. Consideran que la ausencia del servicio supone una irregularidad que desde el equipo de gobierno han de remediar en la mayor prontitud posible exigiendo a la empresa adjudicataria, 'Úbeda-Bus', que vuelva a poner los autobuses en circulación y a disposición de los usuarios. Bajo esta línea, desde el PSOE informan que ya en el momento de la licitación del servicio se produjeron "supuestas anomalías" que ahora se encuentran en manos de los tribunales, por lo que afirman que el carácter Popular queda claramente definido con estas actuaciones. "El alcalde debería mejorar el servicio en lugar de hacer concesiones a la empresa", apostillan.

Los socialistas lamentan que esta problemática se esté convirtiendo en una costumbre, después de que el verano pasado el servicio de autobuses quedara interrumpido durante un par de semanas. "Robles intentó eliminarlo argumentando que una ciudad con menos de cincuenta mil habitantes no está obligada a tenerlo, pero tuvo que ceder ante la presión ciudadana y volver a ponerlo en marcha".