Teatro con el lenguaje y el humor del Carnaval de Cádiz

Una escena de 'Juanita Calamidad'.
Una escena de 'Juanita Calamidad'. / ROMÁN
  • Las Chirigóticas representaron en Úbeda su 'Juanita Calamidad'

El Teatro Ideal Cinema acogió la representación de la obra 'Juanita Calamidad', la última locura de Las Chirigóticas, compañía cuyas raíces se nutren de la parte más fresca, libre e incluso irreverente del carnaval gaditano, el que se hace por y para la calle. No en vano, el grupo nació en el seno de la 'ilegal' Chirigota de las Niñas, que siempre ha tenido su mejor escenario en las calles de Cádiz donde, al llegar febrero, se espera con ansia su aparición para vivir (que no morir) de risa. Lo suyo, cada año y en cualquier escalinata o esquina, son auténticos estrenos.

Basada en el personaje real de Martha Jane Canary (1852-1903), conocida como Calamity Jane, la Juanita Calamidad de Las Chirigóticas es la reina de la fiesta, la que cierra bares y garitos si es que antes no la echan a la calle, la que nunca dice no a otra ronda, la que sale de noche y se encierra de día, la que sobrevive a mil resacas… una 'jartible', que dirían en Cádiz, en lo que a marcha se refiere. Pero todo cambia cuando se topa, cara a cara, con su reloj biológico y decide cambiar de vida, sentar la cabeza e incluso ser madre. Aunque las circunstancias hacen que quizá no lo consiga de la forma más convencional.

Ana López Segovia, Alejandra López y Rocío Marín fueron las encargadas de contar al público ubetense la historia de Juanita Calamidad, a través de una obra en la que confluyen dos materiales textuales netamente carnavaleros, escritos ambos por la primera. Por un lado el romancero sobre la maternidad que preparó cuando pronunció el tradicional Pregón del Dios Momo en el Carnaval de Cádiz de 2013, y por otro el repertorio de la chirigota callejera 'Caravana de Mujeres' de 2014.

El resultado, que cuenta con la dirección de Antonio Álamo, hizo que el público disfrutara de otra forma de entender el teatro, donde los diálogos se entremezclan con cuartetas de octosílabos rimados a modo de romance, cuplés, algún pasodoble carnavalero y fragmentos de popurrí en los que cambia la letra de conocidas canciones, todo ello al servicio de la risa y el buen humor.

La representación se incluyó en la programación de la Muestra de Teatro de Otoño y, más concretamente, en sus apartados de humor y de miradas de mujer.