La Unión abrirá sus puertas este jueves una vez aceptado el concurso de acreedores

Cooperativa La Unión.
Cooperativa La Unión. / ROMÁN
  • La viabilidad de la cooperativa oleícola depende de que los socios lleven su aceituna

Como el resto de cooperativas oleícolas ubetenses, La Unión abrirá este jueves las puertas, en sus instalaciones de Úbeda y Sabiote, para comenzar la recepción de aceituna. Pero lo hará iniciando una nueva etapa toda vez que el juzgado de lo mercantil de Jaén ha aceptado el concurso voluntario de acreedores solicitado, procedimiento con el que la entidad pretende defenderse, dar garantías a los socios y trabajar en un proyecto de futuro que sus responsables ven viable. Todo ello tras una crisis interna derivada de una mala gestión de la sección de crédito, que dio lugar al bloqueo de las cuentas y a la destitución de su anterior presidente.

Ahora, con un nuevo consejo rector que encabeza Salvador Ráez, profesional del campo que obtuvo el apoyo de más de un millar de socios en la última asamblea, y con la supervisión de un administrador concursal que debe velar por el cumplimiento de la ley, La Unión espera que los socios cumplan con su responsabilidad y empiecen a llevar aceituna, el único camino posible para que la cooperativa pueda tener futuro.

Los nuevos responsables no se cansan de repetir que los agricultores tiene la cosecha garantizada, ya que Dcoop, cooperativa alimentaria de segundo grado a la que pertenece La Unión, garantiza el pago del aceite, anticipando además el 70% del valor. Es decir, conforme se produzca el aceite, éste se pondrá a disposición del grupo que, a su vez, abonará el 70% de su valor para que el administrador concursal se encargue de garantizar que llegue al cosechero.

De esta forma, actualmente la viabilidad de la empresa depende de la aceituna que lleven los socios, entre los que, en principio y de manera generalizada, parece haber buena disposición. Al menos se espera que respondan los que en asamblea apoyaron al nuevo consejo rector, al considerar que entendieron que la mejor manera de atender todas las obligaciones acumuladas por la La Unión, sobre todo en la sección de crédito, es manteniendo en funcionamiento la cooperativa.

Otra cosa será la depuración de responsabilidades sobre la mala gestión anterior y las auditorías que supuestamente la maquillaban, algo que la última asamblea de socios también pidió por amplia mayoría. En ello también se quiere trabajar, aunque ahora mismo los esfuerzos se centran en recuperar la confianza de los cooperativistas y en ver funcionando la maquinaria de molturación de la aceituna como lo ha hecho cada campaña.

Con garantías

El concurso voluntario de acreedores fue un movimiento que recomendaron los juristas de la cooperativa para poder seguir trabajando con garantías, sin interrupciones por posibles demandas civiles individuales, y así hacer frente a los 25 millones de euros de deuda mientras, además, se busca dónde están o dónde fueron a parar. No en vano, se espera que dentro del concurso exista una pieza aparte para depurar responsabilidades. Paralelamente se iniciaron los trámites para liquidar íntegramente a los cosecheros la campaña pasada.