El trabajo con el esparto de la familia Blanco, finalista de los Premios Nacionales de Artesanía

l equipo de Ubedíes Artesanía.
l equipo de Ubedíes Artesanía. / ROMÁN
  • Ubedíes Artesanía suma cuatro generaciones que han mantenido vivo el oficio, adaptándolo además a las nuevas tendencias de la decoración y la moda

El taller Ubedíes Artesanía, que mantiene viva la tradición del esparto, es uno de los finalistas de los Premios Nacionales de Artesanía en su edición de 2016. Unos galardones convocados por el Gobierno de España a través de la Escuela de Organización Industrial (EOI) y su cátedra Fundesarte con el objetivo de impulsar el desarrollo y la competitividad de las pequeñas y medianas empresas artesanas, incentivando la innovación, el diseño y la capacidad de adaptación al mercado.

A esta undécima convocatoria se presentaron 80 candidaturas y entre todas ellas, el comité de selección, reunido en Madrid en días pasados, decidió nominar a 15 finalistas, 3 por cada una de las 5 categorías existentes (premio nacional, producto, emprendimiento, promoción de entidades públicas y promoción de entidades privadas).

El taller ubetense de la familia Blanco es uno de los finalistas en la categoría de Premio Nacional junto con Guitarrero-Luthier Daniel Gil de Avalle (Granada) y Calzado Artesano Pisaverde SLU (Tenerife). El ganador, junto a los del resto de modalidades, se dará a conocer en un acto solemne que tendrá lugar en el primer trimestre de 2017. De momento, haber llegado hasta aquí ya es un gran logro.

Ubedíes Artesanía recupera los productos y la fabricación artesanal de antaño para trabajar el esparto y otras fibras vegetales a mano, siendo su producción totalmente ecológica y sus residuos biodegradables. Para elaborar sus piezas utiliza esparto crudo, esparto machacado y otros materiales como pita, yute, rafia, lana (para telares artesanales), etcétera.

Desde antes de 1900

Son cuatro las generaciones que vienen manteniendo vivo este oficio tan ubetense. Pedro Blanco comenzó antes de 1900 a realizar esparto artesanal para el ámbito doméstico y de él aprendió su sobrino, Pedro Blanco Vera, quien se inició en 1914, con siete años, abriendo su propia tienda-taller en 1939 y siendo el primero que retoma el arte de las alfombras ubedíes de esparto, iniciado en Úbeda en el siglo XI y perdido en el XVI. Su hijo, Enrique Blanco Martínez, fue el siguiente, comenzando en 1967. Y al igual que su padre impartió clases de espartería artística en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de Úbeda durante muchos años.

Actualmente son los hijos de éste, Jesús y Pedro Antonio Blanco, los que están al frente del taller situado en la calle Real, donde continúan con la tradición, adaptando además el oficio a las nuevas tendencias de la decoración y la moda. Así, junto a esteras, alfombras, figuras de animales y cestería, elaboran objetos de todo tipo e incluso complementos (pendientes, colgantes, broches, pulseras, bolsos, sombreros…) realizados con las técnicas de siempre.