XXIV Premio Cristo de la Caída para la Fundación Safa

XXIV Premio Cristo de la Caída para la Fundación Safa
  • La cofradía destaca su dedicación a la juventud más necesitada, creando personas para los demás, y su ejemplo de convivencia entre distintas culturas, religiones, ideologías y tradiciones

Como cada principio de año, desde hace casi un cuarto de siglo, la cofradía de Nuestro Padre Jesús de la Caída y María Santísima de la Amargura de Úbeda hizo pública la concesión de su Premio Cristo de la Caída, que se otorga anualmente a una persona, grupo u organización que trabaje por los valores humanos y la ayuda a los más desfavorecidos de forma comprometida y solidaria. En este año el galardón, tras la votación de la junta directiva, ha sido para la Fundación Safa.

Esta organización, tan vinculada a la ciudad de Úbeda, nació hace más de 75 años con una vocación de servicio, que se concreta en la preocupación por mejorar los condicionamientos sociales, económicos y culturales del contexto en el que se encuentra enclavada, Andalucía. Destaca su contribución a la Formación Profesional.

Safa es hoy una amplia obra educativa, de 27 centros que se extienden por toda la región andaluza, entre ellos uno en Úbeda, que atienden a unos 20.000 alumnos, educando y promocionando también a la juventud más necesitada (son 875 los alumnos con necesidades educativas especiales).

Aunque lo peculiar de esta obra, según destacó en un comunicado la cofradía de la Caída, es que ha nacido y crecido sin modelos previos, siendo a la vez compleja y atractiva por sus contrastes y por su ambiente: es cristiana, con fuertes conexiones con los jesuitas, pero sin pertenecer a ninguna diócesis, instituto o congregación religiosa.

Pretende formar, como quería el padre Arrupe, «hombres y mujeres para los demás» pero, a la vez, no exige para ingresar en ella ningún condicionamiento previo, ni un ambiente familiar reconocido. «En ella pueden convivir jóvenes de culturas y religiones distintas, de ideologías o tradiciones familiares opuestas. Eso sí, sus alumnos suelen ser de clase social modesta, y de esa nueva clase media que ha surgido recientemente desde orígenes familiares obreros», añadió la cofradía.

Los estudios que se imparten en sus centros abarcan todos los niveles educativos de la Ley de Ordenación General del Sistema Educativo (LOGSE), dispone de una Escuela Universitaria para la formación del profesorado y, aunque se subraya la Formación Profesional y se forman muchos alumnos específicamente para la profesión, otros continúan abiertamente en una preparación para la universidad, a través del Bachillerato.

Esta institución, subrayó la Caída, ha conservado siempre un afán renovador y una pedagogía avanzada, desde sus tiempos fundacionales hasta nuestros días. Por otra parte, es tradicional en ella la formación permanente de todo el profesorado, que comenzó en los ejercicios espirituales y asambleas pedagógicas con el padre Villoslada y ha seguido con serios y constantes cursillos y escuelas de verano, donde se imparten las nuevas técnicas y adaptaciones pedagógicas. Destaca su Escuela de Magisterio adscrita a la Universidad de Jaén, su preocupación y cuidado por la Formación Profesional, muy valorada por la sociedad andaluza, y la labor que realiza en la formación de adultos.

«Por esta dedicación a la juventud más necesitada, creando personas para los demás, ejemplo de convivencia entre distintas culturas, religiones, ideologías y tradiciones, es merecedora la Fundación Safa del galardón anual que concede nuestra cofradía», apostilla la hermandad.

El premio, consistente en un relieve en barro cocido de la imagen del Cristo de la Caída, obra del alfarero Pablo Tito, como es tradicional se entregará el 26 de marzo, cuarto domingo de Cuaresma, en la fiesta principal de la hermandad y será ofrecido por un miembro de su junta directiva, en esta ocasión José Carlos Lindes Jurado.

Premidos anteriormente

En sus 24 ediciones, el Premio Cristo de la Caída ha ido a parar a manos de personas e instituciones como los Sembradores de la Alegría, los colaboradores voluntarios de las casas de acogida de la Fundación Proyecto Don Bosco, Cáritas Española, las Siervas de María, voluntariado de Cruz Roja, Anesvad, Aldeas Infantiles SOS, Proyecto Hombre, la residencia Nuestra Señora de la Misericordia, Bomberos Sin Fronteras, el Defensor del Pueblo Andaluz José Chamizo, la Asociación para la Lucha contra Enfermedades de la Sangre, el regimiento Córdoba 10 de los Cascos Azules, Médicos Sin Fronteras, Ayuda en Acción, Antonio Gutiérrez 'El Viejo', los voluntarios de la JMJ, la familia salesiana, las religiosas franciscanas del convento de Santa Clara, la Federación de Asociaciones de Síndrome de Down, la Asociación Española Contra el Cáncer, el sacerdote Juan Ignacio Damas o el padre Ángel García Rodríguez.