La situación del conservatorio de Úbeda es «insostenible», según CSIF

Fachada del edificio principal del conservatorio.
Fachada del edificio principal del conservatorio.
  • La central sindical mandó hace más de un mes un escrito a la Delegación Territorial de Educación para trasladarle la problemática, pero no ha obtenido respuesta alguna

CSIF Jaén manifestó su preocupación ante la situación «insostenible» que se vive en el Conservatorio Profesional de Música 'María de Molina' de Úbeda «por la escasez de personal administrativo y la falta de un espacio único que englobe todas las necesidades» del centro. Sobre estos hechos, el sindicato presentó un escrito el pasado 19 de diciembre en la Delegación Territorial de Educación, no obteniendo respuesta alguna, por lo que da por hecho que «el conservatorio ubetense no tiene cabida en la agenda de la administración».

Con respecto a la falta de personal, según CSIF, a un conservatorio con una capacidad de entre 500 y 1.000 alumnos, como es el de Úbeda, le corresponden al menos dos auxiliares administrativos, pero sin embargo el 'María de Molina' «solo cuenta con uno en turno de mañana». «También se necesitan dos ordenanzas más y solo hay uno en turno de tarde», afirmó Antonia Ibáñez, responsable de administración general de la Junta de Andalucía en CSIF Jaén, añadiendo que «este personal no da abasto».

En ese sentido, el sindicato denunció que la actividad diaria del conservatorio se desarrolla en tres edificios diferentes, distantes entre ellos en más de 500 metros: la sede administrativa se encuentra en el propio edificio del conservatorio de la plaza Primero de Mayo y las clases se imparten tanto en ese lugar como en el edificio del instituto Francisco de los Cobos de la misma plaza y en el de la Escuela de Arte Casa de las Torres de la plaza de San Lorenzo.

«No solo es la distancia que hay entre cada edificio y el tiempo que se desperdicia de ir de uno a otro, sino que las clases se dan en aulas inapropiadas para la docencia de la música como son gimnasios, almacenes y laboratorios», añadió Antonia Ibáñez.

Ante esto, CSIF exigió la construcción de un edificio que sea un verdadero conservatorio de música y que cumpla con unas características mínimas que garanticen un proceso de enseñanza y aprendizaje digno, sin olvidar la normativa legal existente. Además, pidió que se dote de personal suficiente para ofrecer un servicio de calidad y que los empleados puedan realizar su trabajo de forma eficaz.