El albergue de temporeros cerrará sus puertas el próximo lunes

Un temporero prepara las maletas.
Un temporero prepara las maletas. / ROMÁN
  • A partir de este jueves se repartirán billetes de autobús, de medio y largo recorrido, para quienes necesiten trasladarse a otro lugar

Tras dos meses en funcionamiento, el albergue para temporeros de Úbeda, uno de los pocos que quedan en funcionamiento en la provincia de Jaén, cerrará sus puertas el próximo lunes, día 23 de enero. Así, la noche del domingo 22 de enero será la última en servicio, según lo decidió en la tarde de este miércoles la Comisión Local de Inmigración reunida en la sacristía del Hospital de Santiago.

De esta forma, a partir de este jueves se repartirán billetes de autobús, de medio y largo recorrido, para aquellos temporeros que, no habiendo encontrado tajo en la campaña de aceituna, deseen trasladarse a otro lugar o a buscar trabajo en otra campaña.

La Comisión Local de Inmigración, compuesta por asociaciones de agricultores, cooperativas, asociaciones pro-inmigrantes, fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, Cruz Roja, Cáritas, Unión de Cofradías, Protección Civil, sindicatos y el Ayuntamiento de Úbeda, tomó esta determinación ante las bajas cifras de ocupación registradas en el albergue, situado en el polígono industrial Los Cerros, a excepción de los últimos días debido al descenso de las temperaturas. Así, una vez que pase la ola de frío, el centro dejará de funcionar.

Durante la reunión se hizo una valoración positiva del funcionamiento del dispositivo, que este año ha tenido como novedad la ampliación del tiempo de estancia de dos noches a tres y de tres días a cuatro. De esta forma, se ha facilitado la adaptación y la búsqueda de trabajo a los temporeros alojados. No obstante, esto se ha podido ampliar por enfermedad, imposibilidad de marchar del municipio debido a horarios de transporte o condiciones climatológicas extremas. Además, ha sido posible dar una segunda estancia de una noche y el desplazamiento de medio o largo recorrido a la persona que anteriormente ya se hubiera alojado, para facilitar el retorno al lugar de residencia. También se ha ofrecido ducha caliente y alimento a aquellas personas no alojadas que lo han solicitado.

Con la apertura del albergue se procedió a la contratación de trece personas: cuatro ordenanzas, dos auxiliares administrativos, tres vigilantes de seguridad, dos trabajadores sociales y dos mediadores interculturales. Esta última figura ha sido una novedad este año, gracias a una ayuda procedente de la Junta de Andalucía.

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