El albergue para temporeros cerró con un balance positivo

Dos usuarios en una de las estancias del albergue.
Dos usuarios en una de las estancias del albergue.
  • Por las instalaciones pasaron 754 personas desde su apertura el pasado 21 de noviembre

Tras dos meses en funcionamiento, el pasado lunes cerró sus puertas el albergue para temporeros de Úbeda, que atendió en todo ese tiempo a un total de 754 personas desplazadas hasta la ciudad para buscar trabajo en la campaña de recogida de aceituna.

El Ayuntamiento puso en marcha este dispositivo un año más. En colaboración con el resto de entidades que conforman la Comisión Local Permanente para la Inmigración y atendiendo a las recomendaciones del Foro Provincial, el centro abrió el 21 de noviembre pasado, empezando desde ese mismo momento a prestar todos sus servicios.

Entre las prestaciones estuvo la de alojamiento completo incluyendo un un kit de alimentación, y la de aseo e higiene personal contemplando dos regímenes, para los alojados y para los no alojados. También ofreció servicio de consigna y reparto de billetes de autobús para desplazamientos.

El albergue estuvo abierto hasta el pasado 23 de enero, por lo que funcionó durante un total de 64 días. Respecto al personal, precisó de dos auxiliares administrativos, cuatro subalternos-limpiadores, una trabajadora social y tres efectivos de vigilancia privada.

Las 754 personas atendidas en el albergue de Úbeda supusieron un total de 2.509 pernoctaciones. Se estableció un periodo de estancia máximo para cada usuario de tres noches, como norma general, ampliables en casos de enfermedad, imposibilidad de marchar del municipio por horarios de transporte y condiciones climatológicas extremas.

Por otro lado hubo 651 prestaciones de aseo personal a personas no alojadas en el centro. Además, se dieron un total de 125 billetes de desplazamiento a corta distancia para facilitar la búsqueda de empleo de los temporeros y, una vez cerrado el albergue, 50 billetes de media y larga distancia para facilitar el retorno al lugar de residencia. De estos últimos, los destinos más solicitados fueron Tarragona, Valencia, Sevilla y Barcelona.

Aun así, como viene ocurriendo en campañas anteriores y según los datos aportados por el Ayuntamiento, hubo una media de doce personas durmiendo en la calle diariamente, que se resistieron a abandonar sus asentamientos en cajeros automáticos u otros emplazamientos, a pesar incluso de haber sido informadas por la Policía Local de la disponibilidad de plazas en el albergue. No obstante, hicieron uso del servicio de higiene y desplazamiento. Al cierre del servicio, según fuentes policiales, sólo quedaban siete temporeros en las calles de la localidad.

El 18 de enero, debido a las inclemencias meteorológicas, se declaró alerta amarilla, por lo que las personas que estaban durmiendo en la calle fueron informadas por Protección Civil, Policía Nacional y Policía Local para que se dirigieran al albergue municipal a resguardarse de las bajas temperaturas, incrementándose entonces el número de alojados.

Punto de información

Con fecha 21 de diciembre se habilitó un Punto Integrado de Información y Atención Básica al Inmigrante Temporero, (PIABIT), para la atención de demandas y consultas, al objeto de descongestionar el Centro Municipal de Servicios Sociales y para acercar el servicio lo más posible al usuario. Para ello se creó y contrató la figura de una mediadora intercultural para garantizar la atención en el idioma de origen.

Dicho punto está ubicado en la estación de autobuses, permaneciendo aún abierto. Al mismo tiempo, en el propio albergue esta persona llevó a cabo actuaciones que facilitaron la comunicación entre los usuarios y los diferentes recursos e instituciones existentes en la localidad.

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