Estudian la adhesión de Úbeda a la Asociación Española de Municipios del Olivo

Javier Gámez, a la izquierda, junto a Ana María Romero.
Javier Gámez, a la izquierda, junto a Ana María Romero.
  • El concejal, Javier Gámez, se reunió con la directora de la entidad para hablar sobre la incorporación, que se tratará en la próxima comisión de Agricultura

El concejal de Agricultura y presidente de la Asociación Olivar y Aceite, Javier Gámez, tuvo una «toma de contacto» con la Asociación Española de Municipios del Olivo (AEMO). En concreto se reunió con su actual presidenta y alcaldesa de Montoro, Ana María Romero Obrero, para abordar la posible incorporación de Úbeda a esta entidad. La formalización se propondrá a la comisión de Agricultura del Ayuntamiento que tendrá lugar a mediados de este mes, para proseguir así con los trámites enfocados a la integración de la ciudad ubetense dentro de este importante organismo.

El concejal destacó que es importante que Úbeda, por su tradición y relevancia en lo que respecta al olivar, pertenezca a esta organización en la que actualmente se encuentran adheridos 150 municipios, nueve diputaciones provinciales, un consejo comarcal, un consorcio y cinco consejos reguladores de denominación de origen, presentes todos ellos en siete comunidades autónomas. 

En el año 1.996 se constituyó la Asociación Española de Municipios del Olivo (AEMO) en Olvera (Cádiz), acto que fue refrendado por 36 Ayuntamientos y cuatro diputaciones provinciales. Este nacimiento se forjó tras diversas reuniones informativas con pequeños y medianos municipios de distintas comunidades autónomas que manifestaron el interés de consolidar y hacer realidad la constitución de un organismo que sirviera de plataforma para agrupar intereses y esfuerzos con el fin de disponer de un espacio e instrumentos de reflexión y de análisis estratégico, que ayudasen a tomar decisiones y realizar propuestas y líneas de actuación conjunta, en torno a la cultura del olivo.

La asociación se creó partiendo de que el olivo constituye un factor clave en la configuración y desarrollo económico, cultural y sociológico de muchos municipios de España, condicionando desde el perfil urbanístico y paisajístico hasta la estructuración del mercado laboral o el hecho cultural. Asimismo, este organismo promueve la unión de esfuerzos que permitan la preservación y fomento de las poblaciones olivareras, fortaleciéndolas con actividades complementarias que generen mayor equilibrio y mantengan la personalidad de dichas comunidades.