La Fundación Safa recibió el Premio Cristo de la Caída

Entrega del Premio Cristo de la Caída a Safa.
Entrega del Premio Cristo de la Caída a Safa. / PEPE VILLAR
  • La cofradía destacó su dedicación a la juventud más necesitada, creando personas para los demás, y su ejemplo de convivencia entre distintas culturas, religiones, ideologías y tradiciones

Como cada año, el cuarto domingo de Cuaresma coincidiendo con su fiesta principal, la cofradía de Nuestro Padre Jesús de la Caída y María Santísima de la Amargura de Úbeda entregó su Premio Cristo de la Caída, que se otorga anualmente a una persona, grupo u organización que trabaja por los valores humanos y la ayuda a los más desfavorecidos de forma comprometida y solidaria. Este año el galardón fue para la Fundación Safa.

El premio, consistente en un relieve en barro cocido de la imagen del Cristo de la Caída, obra del alfarero Pablo Tito, fue entregado por un miembro de la junta directiva, en esta ocasión José Carlos Lindes Jurado, y lo recogieron las directoras de Safa Úbeda y Safa Villanueva del Arzobispo.

La Fundación Safa recibió el reconocimiento por «su dedicación a la juventud más necesitada, creando personas para los demás, ejemplo de convivencia entre distintas culturas, religiones, ideologías y tradiciones». Esta organización, tan vinculada a la ciudad de Úbeda, nació hace más de 75 años con una vocación de servicio, que se concreta en la preocupación por mejorar los condicionamientos sociales, económicos y culturales del contexto en el que se encuentra enclavada, Andalucía. Destaca su contribución a la Formación Profesional.

Safa es hoy una amplia obra educativa, de 27 centros que se extienden por toda la región andaluza, entre ellos uno en Úbeda, que atienden a unos 20.000 alumnos, educando y promocionando también a la juventud más necesitada (son 875 los alumnos con necesidades educativas especiales).

Aunque lo peculiar de esta obra, según destacó la cofradía de la Caída, es que nació y ha crecido sin modelos previos, siendo a la vez compleja y atractiva por sus contrastes y por su ambiente: es cristiana, con fuertes conexiones con los jesuitas, pero sin pertenecer a ninguna diócesis, instituto o congregación religiosa.

Los estudios que se imparten en sus centros abarcan todos los niveles educativos de la Ley de Ordenación General del Sistema Educativo (LOGSE), dispone de una Escuela Universitaria para la formación del profesorado y, aunque se subraya la Formación Profesional y se forman muchos alumnos específicamente para la profesión, otros continúan abiertamente en una preparación para la universidad, a través del Bachillerato.

Premiados anteriormente

En sus 24 ediciones, el Premio Cristo de la Caída ha ido a parar a manos de personas e instituciones como los Sembradores de la Alegría, los colaboradores voluntarios de las casas de acogida de la Fundación Proyecto Don Bosco, Cáritas Española, las Siervas de María, voluntariado de Cruz Roja, Anesvad, Aldeas Infantiles SOS, Proyecto Hombre, la residencia Nuestra Señora de la Misericordia, Bomberos Sin Fronteras, el Defensor del Pueblo Andaluz José Chamizo, la Asociación para la Lucha contra Enfermedades de la Sangre, el regimiento Córdoba 10 de los Cascos Azules, Médicos Sin Fronteras, Ayuda en Acción, Antonio Gutiérrez 'El Viejo', los voluntarios de la JMJ, la familia salesiana, las religiosas franciscanas del convento de Santa Clara, la Federación de Asociaciones de Síndrome de Down, la Asociación Española Contra el Cáncer, el sacerdote Juan Ignacio Damas o el padre Ángel García Rodríguez.