María Carrascosa emocionó durante su Exaltación de la Semana Santa

María Carrascosa durante su Exaltación.
María Carrascosa durante su Exaltación. / ROMÁN
  • El acto llegó a su vigésimo segunda edición dentro de las tradicionales Jornadas Cofrades que organiza la Sentencia

Las Jornadas Cofrades que organizó la cofradía de la Sentencia de Úbeda incluyeron, un año más, la Exaltación de la Semana Santa que, en su vigésimo segunda edición, fue pronunciada por María de los Ángeles Carrascosa Sánchez. Un acto que reunió a un buen número de cofrades.

Tras unas palabras de bienvenida del hermano mayor, Luis Carlos Arriaga, la presentación corrió a cargo de María del Mar Latorre Delgado, quien destacó la calidad humana de la exaltadora, sus profundas creencias y su compromiso cristiano, algo que impregna todo cuanto hace.

Hechas las presentaciones, ocupó el atril María Carrascosa. Un atril que estuvo flanqueado por dos cuadros, uno de San Juan Bosco y María Auxiliadora, dada su vinculación a Salesianos, y otro de la Sentencia, hermandad organizadora. Y a sus pies, elementos de las cofradías a las que pertenece, como unas sandalias del Prendimiento o varios faroles de los que portan los hermanos de Nuestra Señora de Gracia.

De forma sincera y sencilla, sin adornos innecesarios, habló de recuerdos, de familia, de amigos, de tertulias, de sentimientos, de vivencias difíciles de contar con palabras pero que supo transmitir perfectamente a los presentes. Porque habló desde el corazón, narrando su forma de entender la Semana Santa. Con ello, se emocionó y emocionó a los asistentes, lo cual supo contrarrestar con partes más desenfadas.

De forma especial aludió a la cofradía de la Sentencia y a las hermandades a las que pertenece (Nuestra Señora de Gracia, la Santa Cena y Nuestro Señor Jesucristo en Su Prendimiento). Y se recreó en oraciones como el Ave María, el Padre Nuestro y el Gloria.

La música también jugó un papel importante y durante su disertación sonaron, a flauta y órgano, fragmentos de marchas importantes y representativas para ella, como 'Nuestra Señora de Gracia', 'Laudate dominum' o 'Coronación de la Macarena', aportando emotividad a sus palabras.