Demolición de la casa de la calle Olivo que fue desalojada y apuntalada hace quince años

Inicio de los trabajos de retirada de las vigas y demolición de la casa.
Inicio de los trabajos de retirada de las vigas y demolición de la casa.
  • Tras un acuerdo con los propietarios, el Ayuntamiento realiza los trabajos de manera subsidiaria para evitar peligros y poder abrir la vía

Dieciséis años después de que aparecieran los problemas estructurales que posteriormente obligaron a su desalojo y apuntalamiento, con el consiguiente corte de la vía, el Ayuntamiento está procediendo a la demolición de la casa situada en el número 30 de la calle Olivo de Úbeda. Desaparecerán por fin las enormes vigas de hierro que han venido sujetando la fachada del inmueble desde el exterior, impidiendo su desplome. Unas vigas que, tanto tiempo después, formaban ya parte del paisaje urbano de esta zona.

La concejala de Urbanismo, María del Carmen García, recordó que los problemas en esta vivienda surgieron a consecuencia de «terribles» asientos que se produjeron bajo el edificio. «Eso tuvo gravísimos efectos sobre la estructura del inmueble, lo que provocó que fuese necesario apuntalar de manera muy aparatosa la fachada», dijo. Desde esta decisión, necesaria y de emergencia por el peligro de derrumbe que existía, han transcurrido quince años en los que ha estado deshabitada la casa y cortada completamente al tránsito e inutilizada parte de la calle Olivo. «Esto ha conllevado molestias para los propietarios de la vivienda y para los vecinos de la zona», añadió.

Puestos en antecedentes, García manifestó que después de muchas «idas y venidas», de años de espera, el equipo de Gobierno ha conseguido un acuerdo con los dueños de la vivienda. De esta forma, «se llevará a cabo una ejecución subsidiaria de la demolición, puesto que el inmueble presenta un estado de colapso total, y además eso supondrá la retirada del apuntalamiento que invadía la vía pública», explicó la edil.

Esta solución permitirá continuar a todas las partes afectadas con normalidad. «La calle se abrirá a los vecinos y se eliminará una situación extremadamente peligrosa y conflictiva que preocupaba enormemente a los propietarios», aseguró.

Tras la demolición se procederá a vallar el solar y posteriormente se intervendrá en los acerados y la calzada, «que presentan un estado lamentable después de un periodo tan prolongado de inutilización».

Antecedentes

La casa en cuestión fue desalojada el 29 de julio de 2002, cuando el matrimonio que allí vivía entre puntales interiores y sus tres hijos tuvieron que recoger sus cosas y marcharse a otro lugar mientras los Bomberos apuntalaban la fachada. Fueron acogidos en un piso de titularidad municipal, aunque de unas dimensiones muy reducidas. Después hubo varios procesos judiciales, uno de ellos iniciado por unos vecinos, también afectados por este problema que, según defendían, tenía su origen en una fuga de agua. Pero los tribunales eximieron de responsabilidad tanto al Ayuntamiento como a la empresa concesionaria del servicio de abastecimiento de agua y saneamiento. A partir de ahí también existieron propuestas de sanciones por el corte de la calle y requerimientos para la demolición y retirada de las vigas. En definitiva, dieciséis años de tiras y aflojas, de miedos y de dramas, en los que incluso han fallecido algunos de los afectados. Un periodo que, de momento, acaba con el acuerdo alcanzado y el inicio de los trabajos de demolición.

Programa de ciudad

María del Carmen García manifestó que dentro del programa de ciudad que el equipo de Gobierno está realizando, se están solucionando problemas de diferentes escalas. «Se trata de mejorar todos los entornos y zonas de manera equilibrada, y tan importantes son las grandes intervenciones como aquellas pequeñas actuaciones que resuelven problemáticas enquistadas, que terminan con la paciencia de los vecinos que las padecen», remarcó.

Y es que, como añadió la concejala de Urbanismo, el desarrollo de la ciudad también depende de ciertas atenciones al detalle. «Estamos trabajando de manera incansable en resolver problemas históricos. Así que confiamos en que esta actuación tan demandada y tan necesaria permita por fin y solucionar este problema, para que los vecinos puedan disfrutar de su calle», sentenció María del Carmen García.