Dos artesanos ubetenses en la entrega de los Premios de las Artes de la Construcción

Los hermanos Blanco Ubalde, a la izquierda, y los hermanos Garrido Rus, a la derecha, tras la entrega de premios.
Los hermanos Blanco Ubalde, a la izquierda, y los hermanos Garrido Rus, a la derecha, tras la entrega de premios.
  • Forja Tiznajo de los hermanos Garrido Rus y Ubedíes Artesanía de los hermanos Blanco Ubalde recibieron sus respectivos reconocimientos

El miércoles tuvo lugar la entrega de los galardones de los Premios de las Artes de la Construcción y del Concurso de Arquitectura Driehaus de manos del promotor de los mismos, el financiero y mecenas norteamericano Richard H. Driehaus, y del Secretario de Estado de Fomento, Julio Gómez-Pomar. Un acto en el que recibieron sus respectivos reconocimientos dos talleres artesanos ubetenses: Forja Tiznajo y Ubedíes Artesanía.

La ceremonia, celebrada en las Arquerías de Nuevos Ministerios de Madrid, comenzó con las palabras de Driehaus, quien señaló que su objetivo al crear estas iniciativas «es iniciar un movimiento necesario para corregir la continua y rápida pérdida del patrimonio cultural y material, que nos vincula física y psicológicamente con el pasado». «El trabajo de los homenajeados me da razones para tener esperanzas sobre el futuro del precioso entorno histórico construido en lugares de todo el mundo», añadió.

Los primeros en recibir las distinciones fueron los artesanos galardonados en los Premios de las Artes de la Construcción, concebidos para recuperar oficios al borde de la extinción y sin los cuales la conservación del patrimonio estaría condenada al olvido. Los hermanos Garrido Rus 'Tiznajo' de Úbeda recibieron el premio en la categoría de trabajos del metal y del vidrio y los también hermanos ubetenses Blanco Ubalde de Ubedíes Artesanía fueron reconocidos por su trabajo del esparto en la categoría de acabados y otros trabajos de la construcción tradicional.

Junto a ellos también se premió a Carlos Martín en la categoría de trabajos de cantería y albañilería por sus bóvedas y Manuel Navarrete Moreno por sus obras en madera. Curiosamente este último, cuyo taller se encuentra en Torrelavega (Cantabria), tiene conexión con la ciudad ubetense, pues su madre nació y se crió en Úbeda. Cada uno de estos cuatro premios estuvo dotado con 10.000 euros.

Los ubetenses Pedro y Jesús Blanco Ubalde dijeron sentir «un gran orgullo por recibir este premio que lucha por mantener vivos los oficios tradicionales». En su opinión, es necesario «mantener las técnicas tradicionales que son la base de la modernidad y nos recuerdan el buen hacer de nuestros antepasados». «Este es un reconocimiento a los que luchamos por mantener esta tradición y estos oficios», añadieron.

Por su parte José y Francisco Garrido Rus se mostraron muy satisfechos y aseguraron que este premio es «una inyección de moral y orgullo». «Vemos que hay alguien que nos mira y eso nos sirve para seguir funcionando», comentaron. Y desearon que cambien los criterios arquitectónicos y que se otorgue más valor a lo hecho como siempre, a lo autóctono y a la exclusividad que aporta la artesanía.

A continuación, se entregaron los premios del Concurso de Arquitectura Driehaus que nació con la intención de recuperar el Patrimonio histórico de localidades españolas, en este caso de Vejer de la Frontera y Grajal de Campos, que fueron elegidas en la primera fase del concurso. Este concurso se convierte en una gran oportunidad para muchos Ayuntamientos que no han podido abordar la rehabilitación de sus espacios arquitectónicos.

En esta segunda fase del concurso, el estudio granadino Juan Moya y los arquitectos vascos Imanol Iparraguirre y Aritz Díez, han sido premiados respectivamente por sus proyectos para las localidades Grajal de Campos y Vejer de la Frontera.

Para finalizar el acto, Richard H. Driehaus agradeció a todos los ganadores su firme compromiso. «Vosotros y vuestro trabajo sois una inspiración, así como un importante puente entre el pasado y el presente», apostilló. Y a continuación se inauguró la exposición con una muestra de las obras premiadas, que permanecerá abierta al público desde hasta el 22 de julio en las Arquerías de Nuevos Ministerios.

Un gran trabajo

De los hermanos Garrido Rus el jurado destacó los trabajos en hierro que realizan en el taller Forja Tiznajo de Úbeda, situado en la plaza de San Lorenzo, junto a la Casa de las Torres. Además, tuvo en cuenta su compromiso por promover la artesanía local. Y alabó que junto a sus creaciones de forja, a la manera tradicional del oficio, también realicen restauración de verjas y rejas de estilo gótico y renacentista.

Respecto a los hermanos Blanco Ubalde, se reconoció su labor con el esparto en el taller Ubedíes Artesanía, situado en la calle Real, frente al Palacio de los Condes de Guadiana. El jurado consideró digno de mención su esfuerzo por recuperar los productos fabricados con esta fibra vegetal biodegradable, que también se usa para la construcción. La recolección del esparto permite a la planta fortalecerse y seguir reproduciéndose, lo que le otorga un elevado valor medioambiental y la posiciona como una de las soluciones que se proponen internacionalmente para las zonas afectadas por la desertización.

Jurado

El jurado estuvo compuesto por un grupo de profesionales de varias nacionalidades de reconocido prestigio en el campo de la defensa de la arquitectura tradicional. Entre sus miembros figuraron el arquitecto y dibujante José María Pérez González 'Peridis' o Álvaro Fernández-Villlaverde y Silva, Marqués de Santa Cruz y Medalla de Oro de las Bellas Artes, así como representantes de las distintas instituciones que colaboran en esta iniciativa, como los Ministerios de Fomento, de Educación, Cultura y Deporte, INTBAU (International Network for Traditional Building Architecture and Urbanism) o el Premio Rafael Manzano. Todos ellos valoraron la calidad y respeto a la tradición en los trabajos de los ganadores.