El pianista ubetense Jerónimo Maesso y la artista Ouka Leele, unidos por la improvisación

Jerónimo Maesso y Ouka Leele en la puerta de la galería./
Jerónimo Maesso y Ouka Leele en la puerta de la galería.

Protagonizan 'Hay que jugar al vacío', propuesta de música y pintura improvisadas

ALBERTO ROMÁNÚbeda

El compositor y pianista ubetense Jerónimo Maesso y la artista multidisciplinar Ouka Leele (Bárbara Allende) han alineado sus talentos con la intención de inventar arte en directo, invocando a sus respectivas musas en una misma sala para crear algo único e irrepetible. 'Hay que jugar al vacío' es el nombre con el que se presenta esta propuesta de improvisación con música y pintura que tuvo una primera sesión el pasado viernes y que, dado el éxito, se repetirá el próximo en la galería de arte La Ley de Snell situada en el madrileño barrio de Malasaña.

Lo de improvisar no es nada nuevo para el músico ubetense, a quien se le considera un maestro de la improvisación absoluta. En torno a ello giran sus propuestas escénicas más allá de haber sido autor de música para ballet, cine, televisión, radio o publicidad. La madrileña Ouka Leele tampoco se queda atrás en lo de crear sobre la marcha, en un momento y lugar determinados, dejando fluir libremente sus dotes como pintora, poetisa o fotógrafa. Y ello después de haber sido una de las protagonistas de la movida madrileña, destacando por sus características fotografías en blanco y negro pintadas a mano con acuarela, o de haber conseguido el Premio Nacional de Fotografía en 2005.

Ambos se lanzan al vacío en esta propuesta conjunta, un espectáculo de improvisación donde la música y la pintura se retroalimentan e inspiran, haciendo al público cómplice y testigo de excepción de ese fluir de ambas artes. Jerónimo Maesso convierte el silencio en música y Ouka Leele transforma el blanco en luz y color. Se trata de buscar lo extraordinario sin métodos predeterminados, haciendo aflorar las emociones al piano o sobre el fondo blanco como si ocurriera por primera vez.

La primera puesta en escena, el pasado viernes, resultó mágica para los protagonistas y para el público que llenó la sala. Incluso, según cuenta el ubetense, en un momento en que Ouka Leele estaba literalmente tirada en el suelo improvisando una pintura sobre un lienzo y mientras él iba poniendo música improvisada también, de pronto comenzó a sonar una armónica entre el público. «Yo no sabía quién era la persona que la tocaba, pero juntos iniciamos un diálogo musical inesperado», asegura. En eso reside lo especial de estos encuentros creativos, en que no volverán a repetirse. Así, lo del próximo viernes, volverá a ser único.

El origen

La idea de este salto al vacío surgió del propio Jerónimo Maesso, quien vio en la galería La Ley de Snell un lugar ideal para llevar a cabo uno de sus habituales conciertos de improvisación. Ello coincidió con una colaboración que surgió con Ouka Leele, a quien conocía desde los años 80 por amigos comunes. Ambos protagonizaron un recital en el que el público le daba notas a él y palabras a ella para que improvisaran, respectivamente, música y poesía. La cosa fue bien, por lo que pensaron en dar forma a 'Hay que jugar al vacío', título que tiene su origen en una frase que la madre de Leele no dejaba de repetirle antes de morir.

En esta propuesta ambos se entregan completamente, dejando salir todo lo que hay en su interior, convirtiendo las notas musicales en formas y colores y las formas y colores en notas musicales. No se trata de poner cada uno la mitad, sino de darlo todo, con la intensidad que supone además el hecho mostrar ante el público algo tan íntimo y solitario como suele ser el proceso creativo.

El objetivo es seguir con la experiencia y combinar la música de Maesso con otras disciplinas que domina Leele, como la fotografía o la poesía, sesiones que podrían desarrollarse en agosto y septiembre, respectivamente. Y si todo sigue bien no descartan llevarlo a teatros o museos.

 

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