El SAS refuerza el control en Urgencias tras la muerte de la paciente 'olvidada' en Úbeda

Entrada de urgencias del hospital de Úbeda en una imagen de archivo. /EFE
Entrada de urgencias del hospital de Úbeda en una imagen de archivo. / EFE

Se harán cambios informáticos, pulseras identificativas, zonas para personas vulnerables y limitación del número de acompañantes

JUAN ESTEBAN POVEDAJAÉN

La muerte de una mujer olvidada durante doce horas en la sala de espera de las Urgencias del hospital de Úbeda -un caso desvelado por IDEAL- y otro caso similar en Antequera han provocado que se modifiquen los protocolos de toda Andalucía para evitar que un caso así se vuelva a repetir. La Junta de Andalucía anunció ayer que «las urgencias de los hospitales públicos andaluces reforzarán la vigilancia y la identificación de pacientes y los protocolos de altas, además de introducir cambios en los sistemas informáticos que refuercen estas medidas (...), especialmente en los pacientes más frágiles y que vienen sin acompañantes. Asimismo, se intensificará el control del número de acompañantes que pueden estar dentro de estos espacios y que en épocas de mayor demanda dificulta el trabajo asistencial de los profesionales y la vigilancia de los pacientes».

Cien profesionales con responsabilidad en las urgencias de toda Andalucía se reunieron ayer en Sevilla para decidir qué medidas tomar y cómo implantarlas, según informó la consejera de Salud, Marina Álvarez. Incidió en «la necesidad de implantar y reforzar de la forma más inminente posible nuevos protocolos para corregir lo que haya fallado (...) Debemos asumir la responsabilidad que nos corresponda y exige el análisis e introducir mejoras para que no vuelva a ocurrir».

Algunos de estos procedimientos que se plantearon en este encuentro al máximo nivel ya se aplican en muchos centros sanitarios andaluces y han servido de guía para plantearlos como estándares que deben cumplir el conjunto de hospitales públicos andaluces.

La medida fundamental, dice la Junta, es asegurar la identificación «inequívoca y segura» de los pacientes. Una pulsera que incluya el nombre y el apellido de cada paciente será previsiblemente el método de identificación que se exigirá en todas las Urgencias.

Otra medida clave es la vigilancia y el control que se hace de los pacientes en las estancias de espera. Cada paciente será sometido a un control periódico para conocer su situación clínica. Según la consejera, se están valorando diferentes alternativas, como puede ser la designación de personal específico dedicado a ello, la realización de rondas periódicas, etc. En cualquier caso, como subrayó Álvarez, se considera muy importante agrupar en espacios o zonas diferenciadas, con vigilancia más estrecha y permanente, a aquellos pacientes más vulnerables y frágiles, con problemas de comunicación o que acuden solos.

Cuando no se localice al paciente tras varias llamadas, se exigirá que los profesionales realicen una «búsqueda activa» paciente a paciente. En muchas ocasiones, tal cual ha explicado la consejera de Salud, los pacientes abandonan las urgencias voluntariamente antes de finalizar su asistencia y lo hacen sin avisar. También se plantean controles a la salida, localización por radiofrecuencia o tener anotados teléfonos de pacientes y acompañantes.

Pacientes frágiles

Para Álvarez, los pacientes frágiles y más vulnerables requieren una atención especial, haciendo referencia a personas dependientes o con dificultad de relación con el medio (vengan o no acompañados) y pacientes que acuden solos , principalmente. Para reforzar su vigilancia, se plantean medidas identificativas y organizativas y modificaciones en el sistema informático que registra los episodios urgentes en la Historia Clínica Digital del paciente.

En lo referido a medidas identificativas, se plantea el uso de pulseras con color diferente. Las medidas organizativas están referidas a asegurar que se encuentran en salas de espera diferenciadas, donde se agrupa a los pacientes de mayor gravedad clínica. Cuando sólo exista una sala de espera, se dispondrá el espacio de manera que puedan agruparse los pacientes por gravedad y fragilidad. En dichas salas, tendrán una vigilancia más estrecha y su búsqueda siempre será personalizada.

En el sistema informático se han propuesto varios cambios, como es la adscripción de la enfermera referente para cada paciente desde el momento de triaje, y más control en los tiempos.

También se trabajará para que sólo pueda pasar un familiar por paciente, ya que en periodo de alta frecuentación, la presencia de más familiares que lo permitido dificulta el trabajo asistencial y de vigilancia.

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