Salud niega que el caso de Úbeda "se deba a falta de profesionales o al caos"

Salud niega que el caso de Úbeda "se deba a falta de profesionales o al caos"

El PP andaluz insta a una reflexión porque "fallaron muchas cosas" e IU dice que no se vigila a personas en urgencias porque "no hay personal suficiente"

EUROPA PRESSSEVILLA

La consejera de Salud, Marina Álvarez, ha calificado este miércoles de "excepcional y desgraciado" lo ocurrido en el Hospital San Juan de la Cruz de Úbeda, donde una mujer falleció en las urgencias de este centro tras doce horas esperando en una camilla sin que nadie se percatara de su presencia, y ha negado que este caso se deba "ni a falta de profesionales, ni a caos, ni a falta de planificación", toda vez que ha recordado que en estos momentos se están revisando los protocolos existentes y hay una investigación abierta para evitar sucesos como este.

Así, durante su comparecencia en comisión parlamentaria, donde ha trasladado públicamente sus condolencias a la familia de la mujer fallecida, a la vez que ha pedido disculpas y lamentado nuevamente lo ocurrido, la consejera ha defendido el trabajo que realizan diariamente los más de 6.000 profesionales que trabajan en las urgencias de la sanidad pública andaluza y ha lanzado un mensaje de tranquilidad a la población, asegurando que los 365 días al año y durante 24 horas se garantiza la asistencia sanitaria con la adecuada calidad y seguridad.

"Son más de 11,2 millones al año las que se registran en estos servicios, lo que representa que 30.700 pacientes dependan cada día de la actuación, valoración y criterio de estos equipos, según la titular de Salud, quien ha recordado que en nueve de cada diez casos se resuelven sin necesidad de un ingreso hospitalario.

Asimismo, ha señalado que la Administración sanitaria "actuará desde el máximo rigor, la máxima transparencia y asumiendo las responsabilidades que pueda haber". Es por ello, que ha reprochado la "irresponsabilidad" de determinados partidos políticos que utilizan casos como éste para hacer "campaña política y atacar a un Gobierno, cuando lo que están haciendo es atacar y hacer daño al sistema sanitario público y a los profesionales que trabajan en las urgencias y que desarrollan una extraordinaria labor cada día, pero muchas veces desconocida".

La consejera ha recordado que fue el propio hospital el que dio parte al Juzgado de Guardia del incidente producido, dando lugar a una investigación judicial que, a día de hoy, permanece abierta. Paralelamente, se abrieron las investigaciones internas oportunas, tanto en el propio centro sanitario como en la residencia de Quesada en la que residía esta paciente. Para Álvarez, debe tenerse la "máxima cautela y prudencia" y no debe hablarse prematuramente de responsabilidades o de fallos.

"Desde la Administración estamos colaborando en todo lo necesario con la Policía y la Justicia, ya que somos los primeros interesados en conocer exactamente qué ocurrió y por qué, y que eso nos permita poner en marcha medidas que mejoren nuestra asistencia y que eviten nuevos sucesos de este tipo", ha añadido.

"Nuestro objetivo es el error cero"

"Si hay que realizar algún cambio organizativo en el centro, por supuesto se llevará a cabo", ha insistido, al mismo tiempo que ha detallado que se está trabajando con el Plan Andaluz de Urgencias y Emergencias para que sean los profesionales los que reevalúen determinados circuitos y procedimientos y propongan las medidas que puedan mejorar la seguridad de todas las actuaciones. "Nuestro objetivo es siempre el error cero", ha enfatizado.

La consejera ha avanzado que se han puesto sobre la mesa en un análisis preliminar del caso la necesidad de medidas que permitan una identificación segura de los pacientes, especialmente los más vulnerables, estén o no acompañados. En esta línea, es importante reforzar los protocolos existentes para estos pacientes más frágiles y hacerlo de forma conjunta con Servicios Sociales. También se ha planteado la necesidad de reforzar la vigilancia que tienen los pacientes durante su estancia en los servicios de urgencias y la del control de las altas que se dan, sobre todo de aquellas que se producen cuando se entiende que el paciente se ha marchado de forma voluntaria.

En la descripción del caso desde el punto de vista asistencial, Álvarez ha puntualizado que, de acuerdo al cuadro clínico que presentaba la paciente a su llegada a urgencias, "cuando es vista por el personal de enfermería en la consulta de clasificación, se determina que no precisa una atención inmediata y es trasladada, junto a la trabajadora de la residencia que la acompaña, a la sala de espera de camillas hasta que pueda ser vista por el equipo médico".

"El equipo responsable de dicha consulta llama a esta paciente por megafonía pero no acude. Posteriormente, se hacen nuevas llamadas por megafonía y continua sin acudir a consulta por lo que, tras consultar su historia, se inicia una búsqueda activa y el personal de urgencias intenta localizarla sin conseguirlo", explica Álvarez, que añade que el personal de enfermería "no tiene constancia en ningún momento, ni así se refleja en la historia, que la paciente se quedara sin acompañante. De ahí que no se activaran los protocolos específicos para esta circunstancia y que en el mes de noviembre se habían actualizado".

La popular Catalina García ha reprochado a Álvarez que diga que "es un hecho aislado", cuando, añade, "llevamos dos años diciendo en el Parlamento que existe sobrecarga de los profesionales sanitarios" y "acumulando denuncias en las que se dice que se llega al extremo de no poder garantizar la seguridad". Lo ocurrido en Úbeda "nos debería hacer reflexionar a todos porque fallaron muchas cosas", señala, al tiempo que recuerda que esta mujer "pasó seis veces por urgencias antes y nunca pasó nada", pero "aquí se dieron un cúmulo de circunstancias como la campaña de la aceituna y las vacaciones por Navidad".

La diputada de IU Inmaculada Nieto ha asegurado "que la obligatoriedad de hacer una vigilancia de las personas que ingresan en urgencias hospitalarias no se produce porque no hay personal suficiente para atender esa obligación junto con la obligación de asistencia", y ha afirmado que "ninguna modificación del protocolo que no vaya acompañada de un esfuerzo en personal va a permitir que cuestiones como estas no sucedan", en relación a lo sucedido en Úbeda y al caso del hombre que murió al sufrir un ictus mientras esperaba en las urgencias del Hospital de Antequera (Málaga)

En este sentido, Juan Antonio Gil ha asegurado que desde Podemos no creen que ambos casos "sean fortuitos", y sobre la afirmación de Álvarez de que se hizo una búsqueda activa de la paciente en la sala de espera de Úbeda, señala que "le resulta difícil creer que no se viera la camilla". Además, aboga por un chequeo y seguimiento de todos los pacientes acompañados o no "más allá del triaje inicial", y teme que las responsabilidades "terminen recayendo en trabajadores que están sobrecargados de trabajo cuando la directiva es la responsable última".

La diputada de Cs Isabel Albás, por su parte, cree que casos como el de Úbeda y el de Antequera "son casos aislado", que "tienen que hacer pensar y reflexionar para evitar que vuelvan a ocurrir", y señala que "no sabe hasta qué punto se ha llevado a cabo el Plan de Alta Frecuentación" cuando "en muchos hospitales de toda Andalucía hay sobresaturación" y asegura que en el caso de Úbeda "había escasez de plantilla".

Por último, el socialista Francisco José Vargas ve "inaceptable la falta de pudor que ante cualquier hecho de infortunio relacionado con la Junta tienen algunos grupos políticos", toda vez que afirma que "no puede valer todo, y no se puede hacer política barriobajera ante una desgracia". "Nuestro planteamiento también es saber qué ha pasado, por eso el PSOE también solicitó esta comparecencia cuando se tuviesen más datos, y no hacer una comisión extraordinaria inútil como va a ser esta", concluye.

Temas

Úbeda

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos