Sebastián Lozano presentó 'La chica francesa que bailaba bajo las estrellas', su primera novela

Sebastián Lozano, en el centro, junto a Jesús Maeso de la Torre, a la derecha./ROMÁN
Sebastián Lozano, en el centro, junto a Jesús Maeso de la Torre, a la derecha. / ROMÁN

El acto corrió a cargo del conocido escritor ubetense de novela histórica Jesús Maeso de la Torre

Alberto Román
ALBERTO ROMÁNÚbeda

El salón de actos de la UNED acogió en la tarde de ayer la presentación de 'La chica francesa que bailaba bajo las estrellas', la primera novela de Sebastián Lozano Mudarra, vecino de Úbeda que trabaja como gerente del Grupo de Desarrollo Rural de El Condado de Jaén. Con su publicación ve cumplido un sueño que viene acariciando mucho tiempo como escritor vocacional desde muy joven.

El acto corrió a cargo del conocido escritor ubetense de novela histórica Jesús Maeso de la Torre quien, en presencia del autor y ante el numeroso público congregado, destacó la calidad de la obra y su acierto tanto con los personajes que por ella pululan como por los escenarios en los que se desarrolla.

Cuenta la historia de Esteban, a quien le acaban de diagnosticar un cáncer y decide ordenar sus papeles por si le queda poco tiempo de vida. Entre ellos encuentra unas memorias que escribió al final del verano de 1973, cuando tenía quince años, acabando el curso en un internado de un colegio religioso, al final de la adolescencia, en los estertores de la Dictadura, y en un verano donde conoce y se enamora de Raquel, una chica francesa que le abre las puertas de un mundo diferente al suyo.

Con ese trasfondo y a base de desempolvar recuerdos, 'La chica francesa que bailaba bajo las estrellas' habla sobre la muerte y el valor de la vida, sobre un modelo de sociedad rural y la naturaleza que desaparece, el cambio que se abre paso en España y el amor como motor de la vida.

La novela destripa la vida, los valores, las enseñanzas de un internado religioso muy en sintonía con las esencias de la dictadura, desde la mirada e inquietud de un joven que se pregunta muchas cosas, advierte las contradicciones y no acepta lo establecido, cuando ya recibe profundas influencias de cambio en una España que se agota y otra que nace.

La religión, el sexo, los derechos humanos en España, la guerra civil, la influencia de la Hermandad Obrera de Acción Católica de Jaén, sus lecturas, el amor y cómo enfrentarse al sexo, la historia de España que nos contaron, la ciudad de Jaén vista por aquel joven que todo lo escudriña y lo tamiza desde un filtro exigente y crítico, poroso a lo nuevo, al descubrimiento de una nueva forma de entender la vida y el país donde vive, hasta enfrentarse con el sistema y la clase social y política donde le han colocado. Con Esteban el lector descubre la literatura, el cine, la música y la forma de relacionarse con las chicas entonces, que difiere poco de la experiencia de toda una generación.

Esteban termina el curso y se marcha a su pueblo, Campillo de Arenas, y al valle del Barranco del Monasterio de Cazalla en Carchelejo, como todos los veranos, aunque ese de 1973 resulta muy especial por la llegada al valle de la electricidad y de unas francesas que revolucionan su vida y la del entorno. El escenario de la trama permite conocer los paisajes, la historia y la naturaleza del sur de la provincia de Jaén, y un mundo rural milenario, simbolizado en los recuerdos de su infancia y en la relación con su padre, depositario de los conocimientos recibidos de generaciones, una cultura agraria que agonizaba para dar paso a una agricultura industrial que vació los campos y se llevó a sus gentes a las zonas industriales del país y de Europa.

Esteban descubre el amor con Raquel, la chica francesa que baila bajo las estrellas, que se convierte en una de las palancas de su vida. Al final el protagonista de la novela tiene que hacer frente a los tratamientos y a la enfermedad del cáncer, y el valle y la naturaleza se convierten en la otra palanca, en el proyecto vital que le da energía para vencerlo.

El autor

Sebastián Lozano Mudarra (1958), actual gerente del Grupo de Desarrollo Rural de El Condado de Jaén, nació en Campillo de Arenas (Jaén) y ha vivido también en Jaén, Madrid, Aranjuez y Úbeda, aunque le gustaría poner en su remite postal que su domicilio es la Huerta de los Frailes en el Barranco del Monasterio de Cazalla (Carchelejo).

Veterinario, de estudios académicos, por la Universidad Complutense de Madrid, fue muy joven subdirector del Colegio Mayor San Juan Evangelista de Madrid, y activista político en la transición democrática. Ha dedicado su vida al mundo rural, primero como responsable técnico nacional en las cooperativas agrarias y después como agente de desarrollo rural, siendo muy activo a nivel profesional, tanto en el ámbito nacional como europeo.

Pintor aficionado y también activista del mundo cultural y ambientalista, es escritor vocacional desde muy joven, aunque esta es su primera novela publicada.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos