Tres voces para una misma forma de engrandecer el flamenco

Marina Heredia, Arcángel y Carmen Linares, anoche en Úbeda. /ROMÁN
Marina Heredia, Arcángel y Carmen Linares, anoche en Úbeda. / ROMÁN

Carmen Linares, Arcángel y Marina Heredia compartieron escenario anoche y protagonizaron el magnífico espectáculo 'Tempo de luz' dentro del Festival Internacional de Música y Danza 'Ciudad de Úbeda'

ALBERTO ROMÁNÚBEDA

Si individualmente son unos auténticos maestros del cante, juntos son capaces de armar la mayor de las fiestas flamencas. Anoche lo consiguieron en Úbeda. Carmen Linares, Arcángel y Marina Heredia se subieron al escenario de un abarrotado auditorio del Hospital de Santiago para presentar 'Tempo de luz', un espectáculo único y singular, como sus tres protagonistas, que sirvió para dar una pequeña muestra de la diversidad y versatilidad de este arte considerado Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco.

El trigésimo Festival Internacional de Música y Danza 'Ciudad de Úbeda' hizo así su habitual guiño a un género que goza de numerosos aficionados en la localidad y sus alrededores. Aunque, tratándose de tamaños artistas, en este caso fue mucho más que un simple gesto. No obstante, la propuesta gustó tanto al sector más entendido como a los menos acostumbrados a abrir sus oídos al cante, pues está pensada para recorrer una amplia variedad de palos, sin detenerse en los más complejos y recreándose en los más festeros.

Los tres protagonistas de la velada dejaron patente por qué se encuentran entre los mejores cantaores del momento, cada uno a su modo. Carmen Linares con su voz llena de matices y musicalidad que llega a lo más hondo, desbordante de un estilo muy personal y ampliamente versátil. Arcángel con su gran creatividad, su profundo conocimiento y respeto de la raíz de lo jondo combinado con un interés incesante por encontrar nuevos caminos; quizá el más arriesgado del trío, y también quizá quien tenga el mejor fraseo del flamenco actual. Y Marina Heredia, que es dulzura y desgarro, buen gusto y matices, música sin géneros ni etiquetas; es jondura exquisita, historia y futuro, modernidad rabiosa y presente espléndido.

La velada resultó preciosa. Arrancó con los tres cantaores marcando el compás a golpe de nudillo sobre la mesa. En ese momento el auditorio ya estaba entregado por completo a la magia de 'Tempo de luz'. Después los tres artistas se fueron alternando. También los cantes: toná, alegrías, mirabrás, seguiriyas o fandangos a tres voces, éxito asegurado sonando además la voz de un onubense. Y fuera de lo clásico hubo incluso algo de copla y alguna versión.

Gran parte de la calidad del espectáculo de anoche fue responsabilidad del grupo acompañante, que también tuvo sus momentos de protagonismo. Las guitarras de Miguel Ángel Cortés y José Quevedo 'Bola' sonaron a gloria, junto a la percusión de Agustín Diassera. Y Ana Morales inundó con su baile el escenario en cada aparición, en una conjunción perfecta de los modos de otros tiempos y las formas más actuales. En torno a ella se montó la fiesta final por bulerías.

Cambio de ubicación el domingo

La organización del Festival de Música y Danza ha anunciado que el espectáculo de este domingo, 10 de junio, 'Federico en la memoria - La noche amarilla', con la pianista Azumi Nishizawa y el actor Juan Echanove, por motivos técnicos tendrá lugar en el Teatro Ideal Cinema y no en la iglesia de San Lorenzo como se había anunciado inicialmente. Ella, vinculada a la música española en sus propuestas artísticas, y él, uno de los grandes actores que ha dado la historia del cine y el teatro en nuestro país, se adentrarán en las más bellas páginas de la música de Falla, Granados, Ravel, Debussy y Mompou y en los textos más íntimos del poeta García Lorca. Un bellísimo espectáculo de sentimientos, emociones, sonidos, palabras... y también de silencios.

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