Úbeda y Baeza exponen en Cuenca sus «buenas prácticas» en materia de accesibilidad

Intervención de Blanca Sánchez, arquitecta municipal de Úbeda./
Intervención de Blanca Sánchez, arquitecta municipal de Úbeda.

Mejora de pavimentos, eliminación de barreras o restricciones de tráfico son ejemplos de actuaciones en las ciudades Patrimonio de la Humanidad

EUROPA PRESSÚbeda

Representantes de Úbeda y Baeza, junto a otros de Segovia y Toledo, todas ellas ciudades Patrimonio de la Humanidad, compartieron en una mesa redonda las principales iniciativas impulsadas a nivel municipal en materia de accesibilidad, con ejemplos de «buenas prácticas» que hacen constatar que la orografía de sus cascos históricos es compatible con el turismo y con la habitabilidad.

En este debate, circunscrito en el congreso 'Ciudades patrimonio para todas las personas' que durante tres días se celebró en la ciudad de Cuenca, la arquitecta municipal de Úbeda, Blanca Sánchez, expuso de su parte como ejemplo de buenas prácticas en esta materia la puesta en marcha de rutas accesibles, acompañadas de la habilitación de más espacios de aparcamiento.

Dentro del plan de movilidad municipal, puso el acento en que el casco histórico cuenta con calles muy estrechas, lo cual se solventó con la disposición de un minibús accesible que pudiera llegar a cualquier punto de la ciudad.

La mejora de pavimentos y de la iluminación, las eliminaciones de bordillos y las restricciones de tráfico y de aparcamiento en calles céntricas son algunos de los avances impulsados por el Ayuntamiento ubetense. Asimismo se ha avanzado en la peatonalización de muchas calles, y actualmente se están replantando algunas zonas de espacios peatonales con hierbas aromáticas.

La arquitecta quiso destacar algunas actuaciones dentro de la muralla, como la puesta en marcha de un centro de interpretación del monumento, toda vez que se descartó habilitar un ascensor en una de las torres. Como ejemplos concretos también habló de las actuaciones en la parte delantera del Hospital de Santiago o en la nueva Oficina Municipal de Turismo.

Revulsivo

Por su parte, la arquitecta municipal de Baeza y redactora de su Plan de Accesibilidad, Francisca Gallego, explicó de su lado que los programas de accesibilidad en el Ayuntamiento se aceleraron al entrar en el Grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad de España.

A nivel arquitectónico, dijo que los edificios municipales ya estaban adaptados, pero el reto era dar accesibilidad a espacios públicos y al transporte. Para ello se hizo un estudio de todas las zonas, se estudiaron las inaccesibilidades y se evaluó qué tipo de intervenciones hacían falta. Las barreras pasaban por desniveles, aceras invadidas por vehículos o pavimentos empedrados de hasta 500 años.

Se establecieron cinco grados para calificar la accesibilidad de las distintas zonas de la ciudad con un código de colores, desde el verde al rojo, y una vez categorizadas las vías se elaboraron trece rutas dentro de la metodología de trabajo, con el criterio de que no fueran «obras faraónicas».

En las primeras etapas se eliminarían las barreras más fáciles, dejando para etapas posteriores las actuaciones más complicadas. Tras el primer análisis, se detectó que la accesibilidad de la parte histórica era mucho mejor que la expansión de la ciudad.

Dentro de las intervenciones puntuales, destacan la realización de vados, aparcamientos adaptados, enrasado de alcorques y mejoras en la señalización, con un grado de cumplimiento en los primeros tres años del 40%, según la arquitecta.

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