Bullicio en las calles ubetenses para recibir a la cofradía del Borriquillo

La procesión del Borriquillo por la estrecha calle Montiel./ROMÁN
La procesión del Borriquillo por la estrecha calle Montiel. / ROMÁN

La Entrada de Jesús en Jerusalén y María Santísima del Amor abrió la Semana Santa en Úbeda

ALBERTO ROMÁNÚBEDA

El Domingo de Ramos ubetense estuvo marcado por los sones y los colores de la Real Cofradía de la Entrada de Jesús en Jerusalén y María Santísima del Amor, que salió a la calle en una tarde soleada y de bullicio. Pasadas las seis, los rayos de sol penetraron en la iglesia de la Santísima Trinidad cuando se abrieron las puertas, iluminando a los primeros penitentes y, con ellos, el inicio de la semana grande de Úbeda.

La imagen del Cristo, obra de Francisco Palma Burgos, quien además es autor del trono (actualmente en proceso de restauración), cruzó la puerta y los cohetes anunciaron su salida. Descendió la lonja de la Trinidad ante la atenta mirada de los hermanos, que portaban las tradicionales palmas amarillas. Poco después asomaba la imagen de María Santísima del Amor, obra de José María Palma Burgos. El escultor es además autor del trono de la Virgen junto a Ramón Cuadra, siendo el palio de orfebrería Villarreal.

Los titulares fueron acompañados por la banda de cornetas y tambores María Santísima del Amor que, tras celebrar en 2018 su quince aniversario, este año estrenó uniforme diseñado por el modisto ubetense Moisés Nieto, con quien se ha estado trabajando durante cuatro años. Es más actual, moderno y contemporáneo, y se aleja del corte clásico militar. Presenta un diseño alegre, acorde al ambiente del Domingo de Ramos, y a la vez es elegante y polivalente, pensado así de cara los compromisos que la Banda del Amor tiene para acompañar a otras hermandades. Por otro lado, las nuevas galas de los instrumentos tienen la forma del trono del Borriquillo.

También acompañó la Sociedad Filarmónica Nuestra Señora de Gracia, que cerró el cortejo. Y en el extremo contrario, abriendo la procesión, la banda de cabecera de la hermandad fue anunciando con sus alegres toques el inicio de la Semana Santa ubetense.

La cofradía del Borriquillo, como popularmente se la conoce, cumplió con su itinerario previsto con absoluta normalidad. De esta forma, por el casco histórico y monumental de la ciudad Patrimonio de la Humanidad se representó el episodio de la entrada de Jesús en Jerusalén, viéndose estampas de gran belleza estética. Especialmente emotivo fue el detalle que se brindó la recordada periodista y cofrade ubetense María Teresa Ortiz, interpretando en los alrededores de Radio Úbeda y Diez TV 'Melodías de un adiós' de David Ortal Ponce, una preciosa obra dedicada a ella. A eso de las diez de la noche, la hermandad regresó al mismo templo desde el que partió, momento en el que se quemó la tradicional traca de fuegos artificiales.

La jornada fue intensa para Real Cofradía de la Entrada de Jesús en Jerusalén y María Santísima del Amor. Por la mañana, en la iglesia de San Nicolás, todos los hermanos participaron en la tradicional bendición de las palmas, y posteriormente, en la iglesia de la Trinidad, asistieron a la fiesta principal. Y el día anterior, el sábado por la tarde, también en la Trinidad, tuvo lugar una ofrenda de luz e incienso, un bonito acto de oración y música.