Vista del palacio que acogerá el espacio 'Joaquín Sabina'. / román

Abierto el plazo de licitación para adecuar el palacio que acogerá el espacio 'Sabina'

El proyecto cuenta con un presupuesto de 829.455 euros y su plazo de ejecución es de diez meses

ALBERTO ROMÁN Úbeda

Un paso más para la rehabilitación del Palacio del Marqués de Mancera y su adecuación como Espacio de Creación 'Joaquín Sabina', un museo y centro multiusos eminentemente cultural y turístico, dedicado al cantautor ubetense. La sede electrónica del Consistorio ya contempla la publicación de la licitación del proyecto, una actuación que cuenta con un presupuesto de 829.455 euros y cuyo plazo de ejecución es de diez meses.

La intervención tiene como objetivo promover la dinamización cultural y social de zonas vulnerables del centro histórico, donde se encuentra el edificio, y pertenece a la operación 'Urban del Alcázar' de la Estrategia de Desarrollo Urbano Sostenible e Integrado (EDUSI) de Úbeda y Baeza 2020, cofinanciada en un 80% por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional en el Marco del Programa Operativo Plurirregional de España (POPE) 2014-2020 Feder España.

La concejala de Urbanismo del Ayuntamiento de Úbeda, María del Carmen García, confirmó que el proceso de licitación estará abierto hasta el 14 de septiembre y que el proyecto ya cuenta con todas las autorizaciones necesarias para comenzar las obras, una vez se adjudiquen las mismas.

Esta actuación supondrá «una mejora de los espacios patrimoniales y un rescate de todos los elementos que son necesarios preservar, y, a la vez, la eliminación de otros innecesarios que desvirtúan el contenido de este espacio, un edificio que está catalogado en primer grado», dijo.

En este sentido, la concejala de Urbanismo subrayó que esta adecuación permitirá que se albergue, próximamente, un espacio creativo «en torno a la figura de nuestro cantautor más célebre, querido y reconocido en todo el mundo». Se trata de un proyecto de restauración que acometerá trabajos en 1.200 metros cuadrados con una inversión total de 829.455 euros, indicó, puntualizando que el 80% corre a cargo de los Fondos Feder, dentro de la estrategia EDUSI Úbeda-Baeza.

Como recordó María del Carmen García, el proyecto ha sido presentado a la ciudadanía en diferentes foros urbanos desarrollados en los últimos meses, dado el contenido y la repercusión que esta iniciativa va a tener, cultural, patrimonial y turisticamente hablando.

La intervención contempla la actuación en tres plantas de parte del palacio y albergará espacios para talleres, así como zonas expositivas, salas de uso múltiples y un auditorio, «recuperándose la zona de la capilla con el coro». También se pondrá en valor la torre del Tesorero, que cuenta con un enclave privilegiado para poder admirar el conjunto monumental de la plaza Vázquez de Molina, por el que Úbeda fue declarada en 2003 ciudad Patrimonio de la Humanidad junto a su hermana Baeza.

Un recorrido por el futuro museo

La intervención pretende, por una parte, la puesta en valor de los elementos patrimoniales del palacio, eliminando los añadidos existentes, y por otra la redistribución de un sector concreto para su adecuación a un uso público de carácter cultural y social en el que tenga cabida el proyecto de centro cultural y social encaminado a la difusión de la carrera artística del cantautor ubetense.

Según consta en el proyecto, la remodelación comienza en la entrada principal del edificio, desde donde se da acceso de forma directa al auditorio 'Joaquín Sabina' situado en la antigua capilla. En este zaguán de entrada se iniciaría el recorrido por el Espacio de Creación 'Joaquín Sabina', tomando la puerta de la izquierda que conecta con la base de la torre del Tesorero, recepción de visitantes y punto de partida de la instalación.

Desde esta estancia y a través de un nuevo hueco abierto en la base de la torre, se accederá a la primera sala expositiva y espacio para usos múltiples. Se trata de un magnífico espacio a doble altura, abierto al patio del convento y auditorio exterior, que albergará el nuevo núcleo de comunicaciones diseñado específicamente para el centro cultural y social, con el objetivo de poder recorrer las diferentes salas de forma independiente al resto del palacio destinado a otros usos municipales.

Desde esa sala se accederá al escenario y camerinos del auditorio, situados de tal manera que podrán dar servicio también al auditorio exterior. El programa de la planta baja se completa en la parte este del edificio, con un despacho para el uso administrativo vinculado al espacio cultural y educativo, y con otro núcleo de escaleras de uso restringido para el personal del centro.

En la planta primera se distribuyen tres salas expositivas alrededor de la torre. Estas se conectan entre sí con la reapertura de antiguos huecos cegados por los anteriores propietarios. Al finalizar la visita a la sala cuatro se accederá al coro de la capilla y palco del auditorio, siendo posible la visualización del claustro del palacio, ubicado en la zona del edificio destinada a otros usos, a través de un paño acristalado abierto en el pasillo de conexión entre ambas dependencias.

Ya de vuelta a la sala donde comienza el recorrido de la planta primera, la visita continuará utilizando unas nuevas escaleras, las cuales, en su último tramo, se abren como un nuevo mirador a las mejores vistas del conjunto renacentista. En esta planta se desarrollarán las salas de mayor tamaño que serán utilizadas como talleres creativos. La primera es la que tiene una mejor iluminación natural y surge de la unificación de las antiguas celdas de las novicias. Y la segunda se ubica en el espacio abuhardillado situado en la ultima planta del cuerpo principal del palacio. En ella se desarrollará el programa social y docente del centro.

El programa de esta última planta se completa con la tercera sala destinada a talleres que, ubicada dentro de la torre y en su planta más noble, conectará mediante unas escaleras con el mirador de Joaquín Sabina. Este último conlleva la restauración del torreón como elemento más emblemático del conjunto. Dadas sus características, es la torre-mirador por excelencia del conjunto arquitectónico de la plaza, pues tiene unas vistas privilegiadas a todos los edificios emblemáticos de la ciudad. El uso de este espacio está por determinar en función del proyecto expositivo definitivo, si bien está claro que será un final mágico e inspirador para una jornada creativa excepcional.

Recreación del auditorio, vista del torreón e interior de la capilla. / ROMÁN