Música en el pequeño teatro durante el acto de inauguración. / ROMÁN

Abrió sus puertas La Cultural

El ambicioso proyecto pretende unificar gastronomía, cultura y turismo en un edificio totalmente rehabilitado y situado en el corazón de Úbeda

ALBERTO ROMÁN Úbeda

Gastronomía, cultura y turismo son los tres pilares sobre los que se sustenta La Cultural, un ambicioso proyecto que fue inaugurado oficialmente en la tarde del pasado martes en Úbeda con asistencia de numerosas autoridades locales y provinciales, así como representantes del tejido social y económico de la ciudad, quienes felicitaron a sus promotores por la apuesta decidida y por el resultado de algo más de dos años de trabajo para adaptar el edificio a las necesidades de un negocio de este tipo.

La Cultural ocupa el inmueble que hasta hace unos años albergó la popular Casa de Cofradías, con acceso por la calle Muñoz Garnica. Un lugar con un patio central de columnas, cantina, planta baja y dos más con distintas estancias y comedores, terraza y, lo que le da el toque especial, un coqueto teatro con escenario, platea inferior y palco de platea superior. Ese es el corazón del proyecto, pensado tanto para eventos como para citas culturales de todo tipo.

Este edificio, reformado en el siglo XIX, albergó en los años cincuenta del pasado siglo a la Agrupación Artística y Cultural Ubetense, que trabajó en aquel tiempo para promover el teatro y otras artes en la ciudad. Por este motivo el espacio comenzó a ser conocido popularmente como La Cultural, nombre que ahora han rescatado los promotores de esta nueva iniciativa empresarial a modo de declaración de intenciones.

Han anexionado además a las instalaciones dos locales colindantes, con sus correspondientes cantinas, que, como ventaja, aportan acceso por la calle Real, una vía que en los últimos años ha adquirido un marcado carácter hostelero, con numerosos bares, restaurantes y cafeterías, y que se ha convertido en un gran punto de atracción turística, pues con su ambientada hilera de terrazas y veladores sirve de principal entrada a la zona monumental. El primer local acoge el bar y el segundo un salón comedor con mesas y sillas, que también se distribuyen por el resto de espacios.

Todo ello ha sido rehabilitado a través de unas importantes y complicadas obras que se han alargado durante dos años y que han adaptado el edificio a la normativa para este tipo de negocios y a los objetivos de sus responsables, quienes han pretendido dar forma a un lugar de encuentro donde desarrollar un proyecto de carácter gastronómico que incida en el ámbito turístico de la ciudad, como poseedora de la declaración de Patrimonio Mundial junto a la vecina Baeza, organizando paralelamente actividades culturales. En definitiva, se trata de generar un foco de actividad cultural, turística y gastronómica que contribuya al desarrollo social y económico de la ciudad de Úbeda y, por ende, de la provincia de Jaén.

Recuerdo a Diego Martínez

Durante el acto de inauguración, en nombre de la empresa intervinieron Bartolomé González y Carlos Rentero. Ambos recordaron a quien sembró la semilla del proyecto, el desaparecido Diego Martínez, quien, al conocer en su día que la Unión de Cofradías saldría de la que era su sede, planteó en principio la idea de arrendar el inmueble para la Asociación Amigos de la Música, la cual presidía y necesitaba un espacio donde reunirse y organizar actividades, y de montar además un pequeño bar que gestionaría Rentero.

Pero como el recordado gestor cultural estaba bien rodeado de buenos amigos y buenos empresarios con experiencia en diferentes sectores, poco a poco la cosa fue creciendo hasta transformarse en lo que se inauguró el pasado martes: lo que iba a ser un alquiler acabó siendo una compra y el modesto establecimiento hostelero se convirtió en un gran bar y restaurante con salas para eventos y teatro propio que, como deferencia a quien no ha podido ver este sueño hecho realidad, llevará el nombre de Diego Martínez.

Como parte de la sociedad, a los dos antes nombrados les acompañan Juan Sánchez Gaitán, Francisco Consuegra, María José Olmedilla, Blas Moreno y la Asociación Amigos de la Música. El contrato de adquisición del edificio se firmó el 29 de noviembre de 2019 con quien era su propietario, el conocido ubetense Enrique Blanco. Y a partir de ahí tocó ponerse manos a la obra para darle forma a un cuidado proyecto técnico de la arquitecta María José Olmedilla y a un diseño con firma del estudio Interiorismo Trinidad, de los hermanos Manuel y Esther Moreno, cuyo trabajo ha sido impecable a la hora de dar al inmueble un aire elegante, sofisticado y retro que combina perfectamente con el entorno y los elementos originales de la casa, incorporando además toda la vanguardia tecnológica. Incluso el teatro mantiene su estilo 'a la italiana' característico, con adornos en yeso y escayola. Y se dio protagonismo a la artesanía local. Más de 80 profesionales de la zona trabajaron allí.

Programación continua

La intención es ofrecer actuaciones de todo tipo a través de una programación continua que dé cabida además a colaboraciones con los diferentes festivales y eventos culturales que se desarrollan en la localidad durante todo el año, como son los dedicados al flamenco, el teatro, la música clásica, la literatura o el humor. Al respecto, destaca la participación activa en la iniciativa de la Asociación Cultural Amigos de la Música, organizadora de citas como el Festival Internacional de Música y Danza 'Ciudad de Úbeda', el Festival de Música de Verano 'FestMuve' o el Úbeda Sondtrack Festival enfocado a la música de cine. Y también se quiere que sea un centro para exposiciones, conferencias, presentaciones, reuniones, congresos, etcétera.

«La cultura es riqueza»

«La cultura es riqueza, no hay ciudades importantes que no tengan cultura», dijo Carlos Rentero en la inauguración, parafraseando a su buen amigo Diego Martínez y recordando que el objetivo es que La Cultural esté integrada completamente en la ciudad, colaborando con todos sus festivales y colectivos. «Tras una obra dificilísima con la que hemos acondicionado este edificio, contemplando todos los requisitos, queremos que sea un centro que lo disfrutemos los ciudadanos de Úbeda, que lo disfruten los turistas y que se convierta en un motor para que la ciudad siga avanzando», dijo.

La alcaldesa, Antonia Olivares, también presente en el acto, expresó su emoción porque, pese a la crisis sociosanitaria, «un grupo de empresarios se ha decidido a hacer una inversión en la ciudad, una apuesta muy valiente». Destacó así que Úbeda sigue siendo una localidad con infinidad de oportunidades y que esta nueva apertura lo demuestra. «Estoy segura de que va a ser un éxito y un producto único en la provincia de Jaén, que no podía surgir en otro municipio que no fuera Úbeda, donde la cultura tiene mucha importancia», manifestó.

La regidora reconoció que cuando hay proyectos de este tipo, positivos para la ciudad, que intentan crear nuevos puestos de trabajo y colaborar con la reactivación de la economía local, el Ayuntamiento siempre presta todo el asesoramiento posible para acortar los plazos de espera. «Nos convertimos en facilitadores en lugar de poner trabas en el camino, lo que hace que la inversión sea más fácil y rápida», comentó.

Y tuvo además una mención especial para Diego Martínez, uno de los principales artífices del sueño de La Cultural. «Hoy, esté donde esté, estará con esa sonrisa eterna que él tenía y disfrutando de este proyecto por el que apostó tanto y por el que tanto trabajó», finalizó.

Por su parte, el diputado de Cultura y Deportes, Ángel Vera, destacó la «valentía» de estos empresarios, «en un momento complicado», para poner en marcha un proyecto totalmente singular, «que es el único que tiene la certificación como único y genuino de la Diputación Provincial de Jaén» y que viene a sumar a una ciudad como Úbeda, que ya es un referente, además de a generar riqueza, oportunidades y empleo.

Y el delegado territorial de Cultura y Patrimonio Histórico de la Junta en Jaén, Jesús Estrella, quiso subrayar que La Cultural significa igualmente recuperar una parte del patrimonio de Úbeda, «con un escrupuloso cumplimiento de la normativa patrimonial, lo que va a permitir que se mantenga y se conserve este bien». «Para todo lo que sea programación y gestión cultural, pueden contar con la Junta», apostilló.

Corte de cinta, intervención de Bartolomé González y Carlos Rentero y vista del patio central. / ROMÁN