Antonio Canales durante su actuación. / ROMÁN

Antonio Canales homenajeó a la guitarra a través del baile

Derrochó arte sobre el escenario del auditorio del Hospital de Santiago dentro del Festival Flamencos y Mestizos

ALBERTO ROMÁN Úbeda

Dos décadas después de su anterior visita, Antonio Canales volvió a Úbeda para presentar su espectáculo 'La guitarra canta', un homenaje, desde el baile, al instrumento flamenco por antonomasia, el cual adquiere protagonismo dentro del cuadro flamenco que le acompaña y se convierte en movimiento desde la sensibilidad del bailaor y coreógrafo. El concierto se desarrolló dentro de la programación del Festival Flamencos y Mestizos 'Ciudad de Úbeda' y tuvo lugar en el auditorio del Hospital de Santiago, donde el público asistente pudo sentir el embrujo del baile, el toque y el cante.

Canales resaltó así la importancia de la guitarra en el arte del universo flamenco, resaltando que el cante, en su origen primigenio, era un grito desgarrador y solitario, pero con ella se convirtió en una bella sinfonía de cuerdas y de corazón. La representación del instrumento sobre el escenario estuvo a la altura, pues se contó con el guitarrista David del Arahal, joven y talentoso, considerado uno de los músicos con más proyección del arte jondo en la actualidad. Junto a él, otro portento que viene empujando, el cantaor Manuel de la Tomasa. «Viva la juventud siempre», dijo en cierto momento Moi de Morón, el otro cantaor del espectáculo, de voz profunda y arraigada. El cuarteto lo completó Lucky Losada, percusionista de altura en todos los sentidos.

Con tal compañía, Antonio Canales brilló en su papel, derrochando todo el arte y el saber hacer acumulado durante sus años de trayectoria, que le ha llevado a ser uno de los representantes más prestigiosos y reconocidos de nuestra cultura a nivel mundial, referencia para varias generaciones del flamenco y espejo para muchos nuevos intérpretes, a los que siempre brinda su apoyo y conocimiento.