El Ayuntamiento de Úbeda adquirirá el Palacio del Marqués de Mancera

La alcaldesa y la superiora ante el edificio tras la entrega de las llaves./ROMÁN
La alcaldesa y la superiora ante el edificio tras la entrega de las llaves. / ROMÁN

Se ha firmado un contrato de alquiler con opción a compra para trasladar los servicios administrativos del Consistorio cuando comience la rehabilitación del Palacio Vázquez de Molina

Alberto Román
ALBERTO ROMÁNÚbeda

El Ayuntamiento de Úbeda ha alquilado, con opción a compra, el Palacio del Marqués de Mancera (antiguo convento de las Siervas de María) situado en plena plaza Vázquez de Molina, para darle un uso administrativo, cultural y turístico, además de para otros intereses municipales una vez que sea adecuado convenientemente según las necesidades de la administración local. Una medida marcada inicialmente por la intención de intervenir decididamente en la mejora y consolidación de diferentes sectores del Palacio Vázquez de Molina, actual sede del Consistorio, que presenta numerosas deficiencias. Aunque el objetivo final es que el edificio pase a ser parte del patrimonio municipal.

La Alcaldía acogió esta mañana la firma del contrato de arrendamiento, con opción a compra. Han plasmado su rúbrica la superiora provincial de las Siervas de María Ministras de los Enfermos, Encarnación Rodríguez Rodríguez, en representación de dicha congregación religiosa, y la alcaldesa de Úbeda, Antonia Olivares, en representación del Ayuntamiento.

Como manifestó la regidora local, este alquiler temporal del palacio responde a la necesidad de ubicar, provisionalmente, los servicios administrativos que actualmente operan en el Palacio Vázquez de Molina, como consecuencia de las próximas obras que se acometerán para restaurar y adecuar el inmueble que actualmente es sede del Ayuntamiento ubetense. Y es que, se prevé que las actuaciones tengan una duración de tres años, finalizando en 2022.

Al respecto, Olivares recordó que el Consistorio es beneficiario de los fondos concedidos en la última convocatoria del Ministerio de Fomento con cargo al 1,5% cultural, para proceder al inicio de la primera fase de la rehabilitación de cubiertas, estructuras e instalaciones del Palacio Vázquez de Molina. Con esta actuación se pretende solucionar problemas estructurales graves, los cuales, por motivos de seguridad, obligaron a cerrar y desalojar varias alas del edificio.

La intervención obligará al desalojo completo del Ayuntamiento a finales de 2019, por varios motivos. El primero, para evitar algún peligro a los usuarios y trabajadores del Ayuntamiento. Y el segundo responde a que la ejecución de las obras precisa la evacuación total de las oficinas y despachos existentes.

Recuperando patrimonio

La alcaldesa calificó 2019 de un año «histórico» para la ciudad en cuanto a la ampliación, rehabilitación y recuperación de patrimonio se refiere, aludiendo a que en mayo se firmó un convenio con la Fundación Casa Ducal Medinaceli para gestionar y hacer viable el Palacio Francisco de los Cobos como sede de la UNED, además de otros servicios culturales, turísticos, educativos o patrimoniales en todo el conjunto del Salvador. «Una ciudad Patrimonio de la Humanidad tiene la responsabilidad y la obligación de cuidar su patrimonio, y no solamente lo estamos cuidando, sino que estamos ampliándolo», apuntó ahora, satisfecha con este arrendamiento con opción a compra del Palacio del Marques de Mancera.

Según explicó, la intención era adquirir en propiedad este inmueble, pero el Ayuntamiento ha tenido que hacer frente en esta anualidad, por sentencia judicial, al préstamo de más de tres millones de euros para pagar los terrenos a la Renault, «lo que ha impedido que podamos hacer frente a la compra del palacio». Matizó además que esa sentencia no la causó este equipo de gobierno, sino que se generó durante el mandato de 2011-2015, pero es ahora cuando se ha tenido que asumir.

Así, si todo va según lo previsto, la idea es concretar la adquisición de este importante inmueble de la plaza Vázquez de Molina el próximo año. El alquiler se ha fijado en 12.000 euros mensuales, cantidad que se irá descontando del precio de compra, que es de 1,7 millones de euros, aproximadamente.

La alcaldesa agradeció el trabajo del personal técnico municipal implicado en el desarrollo de este expediente y, por supuesto, la generosidad de la congregación, que ha permitido que en principio se alquile el palacio para, posteriormente, adquirirlo definitivamente. Además, afirmó Olivares, también han rebajado considerablemente el precio del edificio. «Ha primado para las hermanas el hecho de que el palacio quede en posesión de la ciudad de Úbeda, frente a que un privado lo gestionara aunque ofreciera una cantidad más elevada», acentuó.

Vínculos estrechos

La superiora provincial de la congregación de las Siervas de María reconoció que tienen unos vínculos muy estrechos con la ciudad, de la que tristemente tuvieron que marcharse hace unos años al no haber vocaciones que mantuvieran la comunidad en Úbeda. «Desde entonces la casa ha sido un peso porque, por desgracia, sabíamos que no la íbamos a volver a habitar nosotras», dijo.

Por esa razón, la preocupación era la salida que se le iba a dar al inmueble y, como reconoció Encarnación Rodríguez, ha sido una «satisfacción» que quede en manos del Ayuntamiento y que sea de la ciudad, y no de un particular.

Firma del contrato de alquiler con opción a compra, las Siervas de María cuando abandonaron el edificio en 2006 y vista de la torre del palacio. / ROMÁN

Historia del edificio

El Palacio del Marqués de Mancera está situado a escasos metros del Palacio Vázquez de Molina, tiene rango de edificio histórico y forma parte del conjunto histórico-monumental, en plena zona de Valor Universal Excepcional (VUE), declarada así por la Unesco en 2003.

En cuanto a su historia, el edificio posiblemente data de finales del siglo XVI. Fue mandado construir por los hermanos canónigos de la Colegial de Santa María, Antonio y Lope de Molina Valenzuela, al arquitecto renacentista Andrés de Vandelvira.

Posteriormente, este alcázar urbano fue propiedad de uno de los hombres más ricos del país, Pedro Álvarez de Toledo y Leiva, primer marqués de Mancera (título del cual el inmueble recibe su nombre) y virrey del Perú.

Fue en 1900 cuando la congregación de las Siervas de María se instaló en esta propiedad, para utilizarla como convento y para servir a Úbeda en la asistencia de pobres y enfermos de manera gratuita durante el siglo XX. En 2006 las monjas dejaron el inmueble.

En cuanto a la división de edificio, consta de planta baja, primera, segunda y tercera planta, cantina abovedada y patios. Toda la construcción suma 3.292 metros cuadrados y 780 metros cuadrados de patios. Actualmente el edificio está vacío y se encuentra catalogado en grado segundo por el Catálogo de Edificaciones y Espacios del Plan Especial de Protección del Centro Histórico de Úbeda (PEPCH).

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