Cocina con baja visión.

Cuando la baja visión no es un problema para cocinar y realizar otras tareas domésticas

La Semana del Grupo Social ONCE incluyó diferentes acciones de sensibilización y divulgación

ALBERTO ROMÁN Úbeda

Con un amplio programa de actividades, en los últimos días se desarrolló la quinta edición de la Semana del Grupo Social ONCE que, bajo el lema 'Los colores son valores', en esta edición se centró en la baja visión, una discapacidad que afecta a personas cuya capacidad visual se encuentra entre el 5 y 30%.

Al igual que en toda Andalucía, en Úbeda también se desarrollaron diferentes propuestas con el objetivo de mostrar a la sociedad la labor del Grupo Social ONCE. «Nos conocen por nuestro vendedores, pero es mucho más», aseguró la directora de la ONCE en Úbeda, María Luisa Garzón.

La actividad de ayer viernes, relacionada con la cocina, intentó enseñar, de la mano de un afiliado a la ONCE ya jubilado, que realmente se puede cocinar con baja visión y realizar otras tareas cotidianas, llevando una calidad de vida normal. Se desarrolló en las instalaciones de Interiorismo Trinidad, empresa ubetense a la que Garzón agradeció su disposición, al igual que al Ayuntamiento, siempre dispuesto a colaborar con el Grupo Social ONCE. «Es importante que la administración pública sea consciente de la realidad de muchas personas que tienen discapacidad», dijo.

En los días previos también tuvo lugar una mesa redonda, en formato online, que abordó 'El empleo y la discapacidad', tanto en las administraciones públicas como en las empresas privadas, en la que igualmente participó el Consistorio. También se impartió una charla formativa en el Hospital San Juan de la Cruz, dirigida a oftalmólogos y pediatras, precisamente porque ellos son el primer escalón al que se enfrenta un paciente cuando tienen un problema visual. «Queríamos que ellos conocieran que la ONCE está ahí y los puede ayudar», matizó la directora de la entidad en Úbeda.

En el acto de ayer también estuvo la consejera territorial de la ONCE en Andalucía, Ceuta y Melilla, quien destacó que este modelo de celebración en esta zona territorial ha gustado tanto, que para 2023 se exportará a toda España, con lo que la Semana del Grupo Social ONCE tendrá mucha más proyección y llegará a muchos más ciudadanos. «Únicamente en Andalucía, Ceuta y Melilla, este año, venimos celebrando más de 200 actividades; y en Jaén, en concreto, hemos realizado diez de muchísima envergadura», declaró.

Actividades como la realizada ayer, acentuó la consejera territorial, «sirven para fomentar la plena inclusión y que el resto de la sociedad se dé cuenta que lo único que necesitamos es luchar todos por una accesibilidad universal». La ONCE lleva ya 83 años trabajando por una mejor calidad de vida para las personas con discapacidad visual grave o ceguera, con un retorno social íntegro a la inversión que se realiza, apostilló María Luisa Garzón.

La propuesta igualmente contó con la asistencia del concejal de Comercio, Industria y Artesanía, José Luis Madueño, quien destacó que el Ayuntamiento de Úbeda y la ONCE se estrechan la mano una vez más para sensibilizar a la ciudadanía y visibilizar la encomiable labor del Grupo Social.

En este sentido, recordó que una de las últimas colaboraciones que mantuvieron, durante la conmemoración de los Días Europeos de la Artesanía, fue la actividad 'Ver con las manos', con la que usuarios de la entidad «disfrutaron del barro, lo trabajaron y admiraron con las manos piezas artesanas, fabricando las suyas propias». En anteriores ediciones se llevó a cabo un desayuno a ciegas o la propuesta 'Ponte en mi lugar', con la que se hacía un recorrido a ciegas para apreciar las dificultades que tienen las personas con problemas de visión.

Pero el Consistorio ubetense no solo colabora en la programación, sino que dentro de su sensibilidad con el colectivo y obligación como administración, ha llevado a cabo varias acciones en sus actuaciones para eliminar barreras a las personas que tienen algún tipo de diversidad funcional, como, por ejemplo, el ensanche y rebaje de los acerados, la inclusión de la plataforma única en viales, la instalación de semáforos adaptados, la incorporación de bucles magnéticos en espacios municipales, la reserva de localidades para personas con movilidad reducida o la realización de una maqueta tiflológica de la plaza Vázquez de Molina situada en el Centro de Interpretación de Andrés de Vandelvira.

A esto se añade que la administración local introdujo, dentro de la Bolsa de Empleo Público Municipal, una específicamente para personas con diversidad funcional, para que también tengan una oportunidad laboral en el Ayuntamiento. «Cumplimos el 7% de empleados con diversidad funcional como administración pública», manifestó Madueño.

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