El Carnaval calentó motores durante la Carnestolenda

Actuación de una de las agrupaciones./ROMÁN
Actuación de una de las agrupaciones. / ROMÁN

En un ambiente distendido sonaron las primeras coplas y se entregaron los Premios Ladrillo

ALBERTO ROMÁNÚbeda

La carpa instalada en la plaza de toros de Úbeda acogió el pasado domingo la vigésimo segunda edición de la Carnestolenda, primera cita carnavalera de la ciudad que sirvió para calentar motores e ir caldeando el ambiente de cara a la fiesta de febrero (aunque este año se desarrollará en marzo). El veterano evento se alargó durante el mediodía y la sobremesa con su buen ambiente habitual y el sonido de las primeras coplas.

Al seguir inactiva la Asociación Cultural Carnavalera de Úbeda (ACCU), la organización recayó un año más en el Cuarteto Primero de los incombustibles Juan Antonio Soria Arias y Luis María Jimena Zambrana, creadores de este evento hace más de dos décadas. Ambos agradecieron la colaboración de la Concejalía de Festejos del Ayuntamiento de Úbeda y entregaron además los Premios Ladrillo correspondientes al pasado Carnaval.

Este año no hubo Ladrillo Negro, que suele tener una connotación negativa o anecdótica, pero, en cambio, se otorgaron cuatro trofeos del Ladrillo Verde. Fueron para cuatro lugares o garitos de encuentro que suelen acoger a los carnavaleros con prestancia y paciencia: Salones Condestable, Taberna Patrimonio, Pub Los Arcos y Ubedí Copas.

Durante la Carnestolenda actuaron algunas de las agrupaciones ubetenses, dando un pequeño avance de sus repertorios, y hubo igualmente sorteo de regalos. El servicio de barra fue gestionado por la Hermandad de Costaleros del Santísimo Cristo de la Pasión que sirvió algunos platos típicos como andrajos, garbanzos con callos y ochíos, además de tapas variadas.

Entrega de los Premios Ladrillo.
Entrega de los Premios Ladrillo. / ROMÁN