Celia Espadas y María Puertas en San Lorenzo. / ROMÁN

'Cronexión' de Celia Espadas y María Puertas en San Lorenzo

La bailarina y la oboísta improvisaron durante media hora, generando un momento único e irrepetible

ALBERTO ROMÁN Úbeda

Tras el éxito de las dos anteriores experiencias, desarrolladas antes de la pandemia, la iniciativa 'Cronexiones' volvió a la iglesia de San Lorenzo, espacio recuperado para la cultura por la Fundación Huerta de San Antonio. Se propició así una nueva 'cronexión', que no es otra cosa que una improvisación de música y danza, que en este caso corrió a cargo de los artistas ubetenses Celia Espadas (baile) y María Puertas (oboe). Ocurrió en la tarde del pasado sábado.

'Cronexiones' es una propuesta escénica cuyo formato es la improvisación. Un encuentro entre dos artistas de diferentes disciplinas, danza y música, para compartir una performance única e irrepetible. Su duración está acotada a treinta minutos, dándole un carácter efímero y un especial valor al momento presente. Una pequeña pieza, en la que prima la experiencia del hecho artístico, tanto para los intérpretes-creadores como para el público.

Es un proyecto que la coreógrafa y bailarina Carmen Muñoz ha trasladado hasta su Úbeda natal, tras conocer de cerca este planteamiento e incluso vivirlo como intérprete. Todo surgió en el estudio de flamenco La Tacones de Barcelona de mano de los bailarines y coreógrafos Pol Jiménez y Ana Pérez. La sesión del pasado sábado fue la tercera que se desarrolla en la iglesia de San Lorenzo, siempre con el apoyo de la Fundación Huerta de San Antonio, tras las organizadas en 2019 con la bailaora Sali Marino y el bajista Pexu Ruiz y en 2018 con el bailaor Vicente Fernández y el baterista David Ortal.

Celia Espadas y María Puertas se dejaron llevar por diferentes lugares de la nave central de San Lorenzo, dando vía libre a la danza y a la música, a veces condicionando la primera a la segunda y otras veces a la inversa. Todo fue ir fluyendo, sin necesidad de encontrar una luz o un camino en concreto, sin buscar un sentido, salvo el aquí y el ahora. Eso sí, las dos artistas demostraron su amplia formación y preparación para asumir este complicado reto.

La improvisación cronometrada presenta una gran complejidad, pues ambos artistas no se conocen previamente. Se encuentran dos horas antes del comienzo del espectáculo y en ese tiempo 'pactan' la estructura antes de salir a escena y llevar a cabo la actuación. Esta se desarrolla además en la modalidad de taquilla inversa. Es decir, se disfruta del espectáculo y cuando termina la función el espectador decide cuánto paga. Se trata de una nueva vía que reformula el consumo de la cultura y que adapta la oferta a todos los bolsillos. Además, permite crear una vía de comunicación directa entre el público y los artistas.

Las protagonistas

La bailarina Celia Espadas (Úbeda, 1997) comienza su camino en el mundo de la danza con tan solo tres años. A partir de ahí surge en ella la curiosidad por conocer los diferentes estilos, siempre con especial inclinación por la danza contemporánea, claramente atravesada por el flamenco y las danzas urbanas, entre otras disciplinas.

A los dieciocho años se traslada a Madrid para realizar el Grado Medio de Danza Contemporánea en el Real Conservatorio Profesional de Danza Mariemma. Durante su estancia allí también se forma con Víctor Ullate, a la vez que comienza a trabajar como bailarina en proyectos de varios coreógrafos. Actualmente se encuentra en Barcelona, donde combina la formación en el Grado Superior de Coreografía y Pedagogía en el Institut del Teatre con su labor pedagógica, impartiendo clases de danza contemporánea, urbana e improvisación en varias escuelas de Barcelona, Madrid y Andalucía, llevando la danza a algunos de los ámbitos sociales más vulnerables.

También desarrolla una labor interpretativa, siendo bailarina de la compañía internacional Per Poc y participando en varios proyectos emergentes. Sin embargo, su mayor interés hoy en día se centra en la coreografía y en la improvisación. En mayo de 2021 creó su primera pieza coreográfica, 'Cuerpo y memoria', que se estrenó en el Festival Flamencos y Mestizos de Úbeda. Posteriormente se representó en Madrid, Valencia y Barcelona. Y desde el pasado mes de noviembre está trabajando en la pieza 'Cuerpo místico', una obra de cinco interpretes dirigida por ella, que está programada para el próximo mes de mayo en Barcelona.

Respecto a la oboísta María Puertas (Úbeda, 2000) realizó el Grado Profesional de Música en el Conservatorio 'María de Molina' de su ciudad natal, obteniendo el segundo mejor expediente de su promoción. Actualmente está realizando el cuarto curso de Enseñanzas Superiores de Música de la mano de María Teresa Sala Milvaques en el Real Conservatorio Superior de Música 'Victoria Eugenia' de Granada. También ha sido alumna de Gonzalo Devesa, Juan Antonio Moreno López y Esteban Doria López.

Ha recibido cursos y masterclass de profesores como Robert Silla (solista de la Orquesta Nacional de España), José Antonio Masmano (oboe y corno inglés de la Orquesta Ciudad de Granada), Luis Auñón (oboe solista de la Orquesta Sinfónica Portuguesa), Cecilio García Herrera (profesor del Conservatorio Superior de Jaén) o René Martín (profesor del Conservatorio Superior de Málaga). Actualmente es miembro de la bolsa de la Orquesta Joven de Extremadura, Ceuta International Symphony Orchestra y ha participado en conciertos con la Joven Orquesta del Sur de España y la Orquesta y Coro Provincial de Jaén.