Un cuarto de siglo siendo el rostro amable de Úbeda

Un momento del acto./ROMÁN
Un momento del acto. / ROMÁN

Artificis celebró su 25 aniversario reuniendo a trabajadores, colaboradores y amigos

ALBERTO ROMÁNÚbeda

En Úbeda y Baeza nadie vería descabellado, hoy por hoy, la puesta en marcha de una empresa de servicios turísticos en pleno auge del sector, cuando se recogen las mieles de la declaración de ambas ciudades como Patrimonio de la Humanidad, en un momento en el que existe una agenda cultural de primer orden y las cifras en cuanto a la llegada de visitantes son muy positivas. Pero hace 25 años la cosa era muy distinta. Por eso había que celebrarlo.

Artificis Servicios Turísticos y Culturales reunió a trabajadores, colaboradores, amigos y entidades afines para conmemorar su 25 aniversario. Fue el 15 de julio de 1994 cuando abrió sus puertas esta empresa en Úbeda. En aquel momento la mayoría de turistas llegaba de paso y sin intención de pernoctar, ni siquiera de comer; era difícil verlos salvo que fuera una festividad concreta o fin de semana en temporada alta; casi no había servicios para ellos en los entornos monumentales; y ser Patrimonio Mundial era solo un sueño acariciado por los más optimistas.

Andre Pezzini, llegado desde tierras italianas, y Nono Sánchez, ubetense de muchas inquietudes, fueron unos pioneros. Vieron el potencial de Úbeda y Baeza antes incluso que quienes tenían la obligación de haberlo visto. Y no solo eso, sino que además entendieron antes que la mayoría que las dos ciudades juntas no solo suman, sino que multiplican. De esta forma, ambos decidieron crear Artificis, ofrecer por primera vez por estos cerros visitas guiadas por profesionales y abrir una pequeña tienda para comercializar además algunos artículos típicos, artesanía y souvenirs. Todo ello lo complementaron con un servicio de gestión del patrimonio y con un área de diseño gráfico (Artifactum).

Un cuarto de siglo después la cosa ha cambiado mucho. El sector turístico funciona de otra manera, se ve de otra manera, se comercializa de otra manera, porque el perfil del turista también es muy diferente. Por eso Artificis ha ido evolucionando en estos cinco lustros, aunque manteniendo su esencia de gran familia, su respeto y buen trato al visitante y su pasión por esta tierra. Hoy por hoy gestiona además varios espacios de interés, como es el caso de la Sinagoga del Agua y el Museo de San Juan de la Cruz.

No todo ha sido un camino de rosas, como recordó el propio Pezzini durante el acto, aludiendo a los duros años de la crisis, que les pusieron contra las cuerdas, acumulando nóminas sin pagar. Afortunadamente la cosa mejoró, Úbeda y Baeza despegaron gracias a la declaración de la Unesco y Artificis pudo seguir en la brecha, ampliando servicios, productos y personal.

Por eso, el pasado lunes, justo 25 años después de iniciar esta aventura, llegó el momento de agradecer a todos los que, de una forma o de otra, han vivido o compartido el viaje y de brindar con ellos por otro cuarto de siglo más. El acto, muy animado y ambientado, tuvo lugar en la iglesia de San Lorenzo, espacio recuperado para la cultura por la Fundación Huerta de San Antonio con el que la empresa mantiene una estrecha relación. Y permitió rememorar anécdotas, contemplar imágenes pasadas y presentes y recibir mensajes de antiguos compañeros. Aunque, sobre todo, sirvió para decir gracias.

Además de los responsables de la empresa intervinieron la alcaldesa de la ciudad, Antonia Olivares, y el presidente de la Asociación Local de Comercio, Industria y Servicios (Alciser), Bartolomé González. Como ellos, todos los allí presentes felicitaron al equipo por mantener su actividad este tiempo y por ser la cara amable de Úbeda y Baeza y la conexión directa de tanta gente de fuera con ambas localidades. No faltó la música en directo con el propio Nono Sánchez a la voz y guitarra junto al también guitarrista Javier Lombardo.

Acto en San Lorenzo, actuación musical e intervención de la alcaldesa. / ROMÁN