Chesca Martínez destacó que aún queda cera en la calle de la pasada Semana Santa.

El PP denuncia el «estado de abandono y la suciedad» que sufre la ciudad

Chesca Martínez insta a la ciudadanía a «dar un paseo» por los barrios para constatar una realidad de la que ya no se salva ni el centro histórico

ALBERTO ROMÁN Úbeda

La concejala del PP de Úbeda, Chesca Martínez, criticó el estado de «abandono y suciedad» en el que se encuentra la ciudad ante «un equipo de gobierno socialista incapaz de solventar el lamentable estado que presentan las calles, polígono, barrios e, incluso, el centro histórico». Calles y jardines, insistió, «que se convierten a diario en vertederos y que ponen sobre la mesa la nula eficacia en la gestión de este servicio».

Tal y como subrayó, basta con darse una vuelta por la ciudad para constatar, sin excepciones, la suciedad que impera. Al respecto, subrayó que hace más de un mes que se celebró la Semana Santa y aún quedan restos de cera por las vías por las que transitaron las hermandades, la mayoría de ellas en la zona monumental. «Si esto pasa en pleno casco histórico, lugar de tránsito de turistas y visitantes y nuestro mayor atractivo, imagínense los barrios y zonas periféricas de Úbeda», dijo. Una situación que hizo extensiva a los parques y jardines, «sin cuidar, en pésimo estado, desertizados y llenos de basura».

La edil popular puso el acento en que las denuncias ciudadanas son constantes y así las trasladan a diario, sea cuál sea el barrio, aludiendo a problemas de insalubridad, estéticos y de olor, más aún en las fechas actuales, cuando las altas temperaturas «elevan la pestilencia y la aparición de todo tipo de insectos y hasta ratas».

Al respecto, recordó que el pasado mes de septiembre el PP de Úbeda presentó una batería de propuestas con el fin de mejorar la eficiencia de este servicio «imprescindible» para la ciudad y que «muy lejos de responder a la subida de impuestos que hemos sufrido, va cada vez más a peor». Entre las muchas propuestas planteada, los populares instaban a la limpieza, baldeo y desinfección general de las calles ubetenses, con la creación de un equipo de intervención rápida. Una medida, aclaró, que «han comenzado por fin a llevar a cabo, coincidiendo curiosamente con la campaña electoral», aseveró, esperando que perdure en el tiempo. Con respecto al resto de iniciativas, incluían la realización de campañas de concienciación ciudadana, así como garantizar el cumplimiento de la ordenanza municipal de limpieza, que contempla sanciones a quienes viertan basura incontrolada y a deshoras.

Del mismo modo, exigían una desratización y desinfección urgente del alcantarillado de la ciudad, o el refuerzo de personal y ampliación de horarios, incluyendo fines de semana, del Punto Limpio ubicado en el polígono, ya que «los ciudadanos se encuentran en muchas ocasiones con las puertas cerradas y depositan los enseres domésticos en lugares no habilitados para ello». También en este conjunto de medidas, solicitaban que se exigiera a la Diputación Provincial, como responsable de la retirada de cartón, papel y envases, que «cumpla escrupulosamente» con este servicio.

Los populares propusieron también una intervención rápida y urgente en los parques y jardines, en especial en materia de riego, así como la sustitución de los ejemplares secos por otros. Finalmente, la batería de propuestas contemplaba la pintura y adecuación urgente de las señales viales, concretamente los pasos de peatones, que carecen de visibilidad, generando situaciones de riesgo y peligro entre los peatones. Pero «ninguna de estas iniciativas le ha parecido bien al PSOE de Úbeda que, tirando de su mayoría absoluta, hace y deshace a su antojo».

Para Chesca Martínez, la adquisición de nuevos carros para la limpieza, «presentados a bombo y platillo», no es más que un intento de tapar el sol con un dedo. «Reconocemos que es una inversión necesaria si mejora las condiciones laborales de los trabajadores, pero es a todas luces una medida insuficiente para paliar el problema tan grave que sufre esta ciudad», añadió.