«Hubo una época en la que se nos caían las canciones de los bolsillos»

Pancho Varona en San Lorenzo./ROMÁN
Pancho Varona en San Lorenzo. / ROMÁN

Pancho Varona cantó y contó algunos de los más de cien temas que ha compuesto junto a Sabina

ALBERTO ROMÁNÚbeda

Siempre es un lujo escuchar a Pancho Varona. Pero si además de cantar y manejar las seis cuerdas de la acústica a su antojo, se dedica a contar sus cosas y a desvelar una pequeña parte de su anecdotario personal y profesional, la cita asciende a nivel sublime. Así ocurrió en Úbeda y por partida doble, pues actuó dos noches consecutivas, la del miércoles y la de ayer jueves. Al agotarse las entradas de la primera fecha anunciada hubo que añadir una segunda que también colgó el cartel de 'no hay localidades'.

Ambos recitales se enmarcaron en el ciclo 'Acústicos por aquí' que desarrolla el colectivo de sabineros Peor para el Sol con el objetivo de ampliar su actividad más allá de las Jornadas 'Sabina por aquí'. Son conciertos en un formato intimista que tienen como marco la sacristía de la iglesia de San Lorenzo, donde funciona el cara a cara y no existen barreras entre el escenario y el público.

En ambas veladas Pancho Varona hizo un repaso a parte de su carrera artística, que incluye nada más y nada menos que 37 años junto a Joaquín Sabina y más de cien canciones compuestas con él, además de trabajos con otros artistas de renombre. Y no solo cantó, también contó cómo nacieron, crecieron y se reprodujeron los temas interpretados. El público pudo así disfrutar de un Pancho Varona contante y sonante, y conocer de primera mano las historias que hay detrás de cada letra y melodía, los personajes que en ellas habitan, las musas que las inspiraron.

Estando en un ciudad sabiniana por excelencia y ante un entregado colectivo de sabineros, cobraron protagonismo las canciones compuestas junto al ubetense, normalmente letras de Sabina a las que Varona lograba tejerles una música a medida (aunque a veces era al revés), producto de mil y una noches de aventuras y desventuras. «Hubo una época en la que se nos caían las canciones de los bolsillos», aseguró el músico aludiendo a los productivos años en los que gestaron discos como 'Esta boca es mía' (1994) o 'Yo, mi, me, contigo' (1996).

De los más de cien títulos trabajados conjuntamente, Pancho Varona dijo tener predilección por 'Peces de ciudad', en su opinión uno de los «más emocionantes» que han compuesto en los últimos años. Sobre esta canción contó que nació en Lima (Perú), cuando él se encontraba algo indispuesto y quiso aprovechar el tiempo componiendo un tema para su amigo y compañero que emulara el mítico 'To Ramona' de Bob Dylan. Finalmente esa idea inicial quedó aparcada y los acordes que fue encadenando sirvieron al de Úbeda para hilar una letra a partir de la frase «se peinaba a lo 'garçon'».

En San Lorenzo sonó así 'Peces de ciudad' por voz de quien vivió su nacimiento en primera persona, pariendo cada acorde mientras el otro hacía lo propio con cada verso. En el concierto quiso además dedicar la canción a Zahara, artista ubetense por la que dijo sentir una gran admiración.

Canciones mellizas

Muy curiosa resultó igualmente la historia de la exitosa 'Contigo', de la que Pancho Varona recibió la letra y le puso música, la cual no convenció a Sabina por ser demasiado rítmica. Hubo que elaborar otra más pausada que quedó como definitiva. Pero como la melodía inicial era muy buena, el ubetense no quiso desperdiciarla y escribió para ella 'Es mentira'. De esta forma, desveló que la primera se puede cantar con la música de la segunda y viceversa, pues son «dos canciones gemelas, pero diferentes», algo así como mellizas.

También sonó 'Ruido', cuyo origen fue una letra de Pedro Guerra que quedó descartad de un disco y a la que Pancho Varona le puso música, aunque finalmente Sabina se la llevó a su terreno y a una trágica experiencia cercana, proponiendo además un ritmo de rumba. O '69 punto G', que nació de un proyecto de canción que Varona compuso para Enrique Iglesias y este rechazó.

Y fuera del repertorio sabinero se pudo escuchar 'No me importa nada', sobre la que dijo que quizá sea la canción con su firma que más lejos ha llegado gracias a Luz Casal. Es uno de los temas más reconocibles de la artista, pese a que lo grabó a última hora y de rebote. Por cierto, la letra es de la hermana de Pancho, Gloria (López) Varona, con la que trabajó componiendo un tiempo hasta que ella decidió volver a su puesto de funcionaria.

'Ruta 52'

Durante estos dos conciertos hubo mucho más en cuanto a canciones y en cuanto a historias (la de los dos meses de trabajo con Los Chichos no tiene desperdicio). Pero no es cuestión de hacer más 'spoiler'. Quienes estén interesados podrán descubrirlo todo en 'Ruta 52', gira con la que Pancho Varona, cargando una funda de guitarra llena de canciones e historias que giran en torno a ellas, se ha propuesto recorrer las cincuenta provincias de España y sus dos ciudades autónomas (Ceuta y Melilla), para cantar y contar sus cosas y lo que surja.

Una gira que, ojo, desde el miércoles tiene taburete oficial, el que le regaló el ubetense Juan Ángel Duarte con el logo de 'Ruta 52' pintado a mano, para que el músico se acomode en lo sucesivo durante su periplo por todo el país.

En sus conciertos, además, Varona da la oportunidad a músicos 'del terreno' para que actúen previamente con tres o cuatro temas propios, ofreciendo así una pequeña plataforma para nuevos talentos. En San Lorenzo, ese magnífico espacio recuperado para la cultura por la Fundación Huerta de San Antonio, se contó el miércoles con Rafa Álvarez y anoche con El Club del Aguante.