Falleció el conocido pintor, escultor e imaginero ubetense Bartolomé Alvarado Carrasco

Bartolomé Alvarado ante una de sus tallas./ROMÁN
Bartolomé Alvarado ante una de sus tallas. / ROMÁN

Se encontraba en Barcelona, donde tuvo que ser hospitalizado hace unos días por una complicación en su estado de salud que no pudo superar

ALBERTO ROMÁNÚbeda

El pasado lunes, 24 de diciembre, falleció a la edad de 75 años el conocido pintor, escultor e imaginero ubetense Bartolomé Alvarado Carrasco, conocido popularmente como Memé Alvarado. Se encontraba en Barcelona, donde tuvo que ser hospitalizado hace unos días por una complicación en su estado de salud que no pudo superar. En Úbeda se le recordará siempre, entre otras muchas cosas, por ser el autor de su querida Virgen de la Paz (1970) de la cofradía del Resucitado, a la cual además vistió personalmente durante mucho tiempo y retalló su cara en varias ocasiones como parte de algunos procesos de restauración. También realizó las tallas de San Juan y la Verónica de la cofradía de Jesús Nazareno.

Según escribió el historiador del arte José Manuel Almansa, Alvarado Carrasco, que utilizaba su primer apellido como firma en sus pinturas y esculturas, inició sus estudios de dibujo en la Escuela de Artes y Oficios de Úbeda, hoy Escuela de Arte 'Casa de las Torres'. Pasó posteriormente por la Escuela Superior de Pintura 'Sant Jordi' de Barcelona. Sus primeros pasos artísticos los dio en el ámbito de la pintura, elaborando cuadros de estilo impresionista, evolucionando después su estilo por influencia de Francisco Palma Burgos y luego de manera autodidacta.

Tras su estancia en Barcelona conoció y practicó diferentes estilos pictóricos y mostró su preferencia por la pintura realista y el uso de la técnica del claroscuro. A partir de ahí giró hacia el hiperrealismo, desembocando finalmente en el hiperrealismo mágico, al igual que su amigo, el también recordado ubetense Marcelo Góngora.

Practicó el retrato y el paisajismo, aunque era realmente un maestro del bodegón, donde uvas, plátanos, membrillos, vasos, platos o panes cobraban vida y parecían salirse del lienzo. «Su pintura es la suavidad de un sueño», llegó a decir de su producción el poeta ubetense Ramón Molina Navarrete.

La imaginería ocupó un lugar muy importante en la obra de Bartolomé Alvarado, con la creación de diversas imágenes y la realización de distintas restauraciones. Junto a las citadas obras que dejó en Úbeda, para otras localidades talló a la Virgen de la Gracia y Esperanza (de la cofradía del Cristo de la Caída de Baeza), María Santísima de la Aurora (La Carolina), María Santísima de la Trinidad (Cazorla), María Santísima de las Lágrimas (Peal de Becerro), el misterio del paso del Santísimo Cristo del Amor en su Prendimiento, Judas, San Juan y San Pedro y la imagen de María Santísima de la Salud (Cazorla), Nuestra Señora de la Esperanza (Albacete) o las imágenes secundarias de Nuestro Padre Jesús del Consuelo (León).

Se espera que su cuerpo llegue a Úbeda, procedente de Barcelona, a primera hora la tarde de este miércoles, 26 de diciembre. Será velado en el tanatorio San Miguel. Y el funeral de entierro se desarrollará mañana jueves a las diez de la mañana, en la iglesia de San Nicolás, donde se venera a su Virgen de la Paz. Vaya nuestro más sentido pésame a su familia y amigos por la pérdida de una persona entrañable, que siempre brindó a este periódico un trato especial. Descanse en Paz.