Una falsa amenaza de bomba obliga a desalojar el centro comercial Carrefour Úbeda

Fuerzas de seguridad, clientes y empleados fuera de Carrefour./JOSÉ SEVILLA
Fuerzas de seguridad, clientes y empleados fuera de Carrefour. / JOSÉ SEVILLA

La policía judicial del Cuerpo Nacional de Policía ha abierto diligencias para intentar localizar al autor de la llamada

ALBERTO ROMÁNÚbeda

Una falsa llamada de amenaza de bomba motivó que el centro comercial Carrefour Úbeda tuviera que ser desalojado este sábado de manera preventiva. Se recibió minutos antes de las seis de la tarde, al parecer desde un cabina. Alguien con acento árabe, supuestamente simulado, dijo hablar en nombre de la Yihad y avisó sobre la presencia de explosivos en el hipermercado.

El protocolo ante este tipo de amenazas quedó activado. Tras alertar a los responsables del centro comercial, Policía Nacional, Policía Local y Guardia Civil se personaron en el lugar, invitando tanto a los empleados como al público a abandonar las instalaciones con tranquilidad. El mismo mensaje se transmitió por la megafonía, impidiéndose a la vez que más gente entrara al interior.

Hubo algunas carreras y cierto nerviosismo. Incluso al hospital, situado muy cerca, llegó alguna persona con un cuadro de ansiedad. Paralelamente se acordonó el entorno y hubo presencia de las fuerzas de seguridad en los alrededores, existiendo retenciones en el tráfico por la zona, uno de los principales accesos a la ciudad.

Dos mochilas

Los agentes que registraron el centro comercial encontraron dos mochilas sospechosas que parecían abandonadas, lo cual incrementó la alerta. Pero poco después se presentaron sus propietarios que, según narraron, acababan de llegar de trabajar en la recolección de la aceituna y habían entrado al hipermercado a comprar, dejando ahí las mochilas para no depositarlas en consigna. Todo ello se pudo pudo comprobar, evitando así tener que alertar a los Técnico Especialista en Desactivación de Artefactos Explosivos (TEDAX).

Minutos después de las ocho de la tarde, cuando se tuvo claro que era un falsa alarma, la normalidad quedó restablecida, permitiéndose el acceso a las instalaciones y el tráfico rodado por los alrededores una vez que las fuerzas de seguridad se retiraron.

La policía judicial del Cuerpo Nacional de Policía ha abierto diligencias para intentar localizar al autor de la falsa llamada. Para ello, además, se están revisando imágenes grabadas por cámaras de seguridad. También se tomaron huellas de una cabina. De momento no hay personas identificadas ni detenidas.