Francisco Silvera, de pie, en la parte musical de la presentación.

Francisco Silvera recrea en su última novela la historia del grupo Los Camaleones

Utiliza las memorias de esta banda de punk para viajar a la época de la movida

ALBERTO ROMÁN Úbeda

La editorial Juancaballos, ligada a la Fundación Huerta de San Antonio y a su proyecto cultural con sede en la iglesia de San Lorenzo de Úbeda, ha publicado 'Los Camaleones', una novela de Francisco Silvera que narra las aventuras y desventuras de la banda de punk homónima, presentada como el grupo de culto de la música de los 80 en España. Su guitarrista y compositor es quien se encarga de hilar estas memorias, prestando al autor su experiencia vital con una mirada única, que se constituye en contrapunto a eso que se llamó la movida. Música, existencia y memoria se entrelazan formando una fantasía sonora que va a cambiar la interpretación de la realidad de aquel momento, proponiendo al lector un juego entre realidad y ficción.

El libro cuenta con prólogo del músico Julián Hernández, fundador y líder del grupo Siniestro Total. Y fue presentado en la mañana de ayer en San Lorenzo durante un acto en el que intervino María José Leiva, quien acompañó a Francisco Silvera para introducir la obra. No faltó la música en directo a cargo de Los Camaleones Experience, con el propio autor a la guitarra acompañado de otros amigos músicos, interpretando algunos de los temas que son banda sonora de esta novela.

¿Cómo surge y por qué la escritura de 'Los Camaleones'?

Siempre he sido un adicto a la música. Desde mis más remotos recuerdos he considerado la música como el medio de expresión más acertado y realista del ser humano. Es más, creo que el lenguaje, pretendidamente exacto en su articulación y denotación, no es más que una música deformada y degradada, más o menos como la consciencia y el sistema límbico, que es lo que somos realmente. Quiero decir que me siento más sonido que pensamiento. Escribir libros con música de fondo es algo habitual. Éste forma parte de una serie de 'Libros de Música' (tengo acabados cuatro volúmenes) que sin ser sobre músicas no podrían existir sin ellas... Quizá éste tenga un trasfondo personal, nunca estuve en un grupo profesional con conciertos y eso, pero siempre he tocado con mis amigos y conozco la sensación del directo y los instrumentos amplificados con público; también me ha preocupado mucho entender las causas del éxito.

¿Novela, ensayo, memorias encubiertas, autobiografía… o un compendio de todo esto?

Todo a la vez, sin duda. No puedo negar mis experiencias personales, pero ésa no es mi vida en ningún sentido, salvo la pasión por la música. Quizá me agrada la idea de mezclar narración y ensayo, porque al mismo tiempo que se cuenta una historia puramente ficticia y literaria, se redefinen o reinterpretan una serie de acontecimientos históricos, eso que se conoce como la movida, desde un punto de vista no centralista o tópico. ¿Cómo se vivió en las provincias? ¿Qué significó aquel movimiento para la juventud que se implicó? ¿Cuánto hay de mito y de verdad?

¿Cómo viviste tú los años 80?

Como una reacción. Yo quería ser hippie por imitación de la gente mayor a la que admiraba... y de repente, tras conocer a un grupo de amigos nuevos repletos de punk, todo lo que sonara a 70, grupos progresivos, melenas largas o heavy metal me parecía una cagada vergonzante. Desarrollamos una sensibilidad distinta, comenzamos a valorar de una manera distinta no sólo la música, sino el arte en general o la política. La sensación de cambio y novedad era absoluta. El tiempo nos devolvería a la realidad, pero yo creo que fue el último gran cambio generacional vinculado a la música popular, 40 años de eclosión rock que después se quedarán en reavivaciones de tendencias ya ocurridas, sin grandes novedades (lo que no significa que haya habido o que no haya rock de gran calidad y comprometido con su tiempo). Después terminaría reconociendo y retomando mis gustos por los Pink Floyd o King Krimson. La estupidez de la juventud se cura con el tiempo.

¿Por qué te sientes un 'músico en ciernes'?

Porque nunca he sido profesional, aunque he dirigido festivales de música clásica, he sido asesor de la Junta de Andalucía y he tocado en directo un puñado de veces... incluso compongo y grabo en casa, pero todo en el nivel del aficionado y nada más. Mi sueño infantil actual es poder tocar en un estadio a un volumen aplastante con alguna de mis guitarras, como cualquier chiquillo querría la fama, ser deportista... Soy un tenedor de discos, acumulo, sin coleccionismo fanático, miles y miles de grabaciones, y podría decir que como escritor me han influido más Bach o Zappa que Cervantes, sin minorar un ápice la pasión por el Quijote.

¿De qué van las 'Variaciones' del final del libro?

En todas esta serie de 'Libros de Música' he querido, en un aparte de la obra, compartir los motivos musicales con un tipo de lector que pudiera sentir la misma curiosidad que yo. No es indispensable para entender el texto pero creo que podría ser un buen amplificador para lo que se pretende en el mismo, esto es, el texto es algo cerrado y completo pero las variaciones son un añadido, un 'bonus track' que nos ayuda a comprender el contexto y los porqués. Nada me gusta más que compartir y debatir sobre músicas. Si alguien quiere leer esa 'addenda' y tiene curiosidad, creo que podría pasar un buen rato.