'San Lorenzo con los 5 sentidos' en una edición anterior / Ideal

La iniciativa 'San Lorenzo con los 5 sentidos' triunfa con sus vistas, platos y paisaje

JESÚS JIMÉNEZ RODRÍGUEZ

La Fundación Huerta de San Antonio organizó el pasado viernes su iniciativa 'San Lorenzo con los 5 sentidos'. A diferencia de otros veranos, en esta ocasión se trató de una única cita donde los asistentes pudieron disfrutar de una cena y un cóctel en el balcón natural de San Lorenzo, que ofrece unas vistas privilegiadas del valle del Guadalquivir. La degustación consistió en varias presentaciones gastronómicas, aperitivos y tapas ofrecidos por La Cocinita de Ana.

La repentina lluvia provocada por la tormenta respetó la actividad, ya que paró de caer agua 5 minutos después de la hora de inicio de la propuesta. Y el tiempo continuó tranquilo hasta el filo de la medianoche, cuando 'San Lorenzo con los 5 sentidos' estaba llegando a su fin y los comensales habían disfrutado ya de unas magníficas vistas y comida.

El mirador de San Lorenzo, situado en el histórico adarve de una muralla almohade, alzada en el siglo XIII entre robustos torreones defensivos, permite otear un grandioso paisaje, poblado de huertas y cortijos, acompañadas por un mar de olivos sobre el que dibujan estelas antiguos caminos polvorientos. Por el este los asistentes pueden contemplar Sierra Mágina, con el monte Aznaitín y el caserío blanco de sus pueblos derramados sobre las empinadas laderas. Al frente, se observan las crestas altivas de Sierra Nevada. Y, por el oeste, las fragosas sierras de Cazorla, Segura y Las Villas.

La Fundación Huerta de San Antonio, organizadora del evento, es una entidad privada sin ánimo de lucro, cuyo principal objetivo es la restauración y rehabilitación de la iglesia de San Lorenzo como centro de dinamización social y cultural. Por ello, todo lo recaudado irá a la recuperación de uno de los edificios más emblemáticos de Úbeda.

La entidad pretende recuperar San Lorenzo con 'Abierto por obras', una iniciativa cuyo objetivo es involucrar activamente a la sociedad en la conservación de la iglesia de San Lorenzo. Pretende fomentar que en el lugar se celebren iniciativas culturales, lúdicas y educativas. De esta manera, la Fundación Huerta de San Antonio quiere recuperar un edificio que fue abandonado casi durante 80 años, y hacerlo como centro cultural.

Es por ello que la fundación utiliza a San Lorenzo como una plataforma para desarrollar múltiples actividades como conciertos, charlas, exposiciones, presentaciones de libros, teatro o recitales de poesía, entre otros. La fundación también promueve otras iniciativas de carácter social y de recuperación de la memoria oral de la localidad. En la actualidad acoge las exposiciones de 'Lloviendo piedras' de Pedro Arias y 'La otra cara de la realidad', de José Hernández.

El declive de San Lorenzo comienza en el siglo XIX cuando sufre un lento y continuo desahucio que finaliza con el cierre definitivo al culto a principios del siglo XX, tras los destrozos sufridos durante la Guerra Civil. Durante las siguientes décadas se utilizó a la iglesia para una gran diversidad de fines, como un almacén de trigo o un refugio para indigentes.

Finalmente, la Fundación Huerta de San Antonio, gracias a un acuerdo alcanzado en el año 2013, consiguió volver a abrir las puertas de San Lorenzo al público.