Llegada de la patrona a Úbeda. / ROMÁN

Jornada de reencuentros durante el regreso de la romería de la Virgen de Guadalupe

A su llegada a la ciudad, la patrona fue recibida por Miguel Ángel Leiva Gómez y posteriormente procesionó hasta Santa María

ALBERTO ROMÁN Úbeda

Numerosos ubetense volvieron al Santuario del Gavellar para recoger a la Virgen de Guadalupe y, como manda la tradición, llevarla de vuelta hasta Úbeda sobre sus hombros, previa parada en la aldea de Santa Eulalia, donde se pudo disfrutar de una animada jornada festiva. Fue así tras dos años de parón a causa de la pandemia, por lo que los guadalupanos vivieron con intensidad y emoción este día de reencuentros en el que, además, acompañaron las condiciones meteorológicas.

Sin aspavientos innecesarios, con mucha hermandad y cercanía, tal cual es esta romería, todos disfrutaron de un magnífico domingo preparado con mucho mimo por la Real Archicofradía de Nuestra Señora de Guadalupe. El movimiento comenzó bien temprano, a las tres de la madrugada, hora a la que tuvo lugar en la Torrenueva la concentración de los romeros. Y como el movimiento se demuestra andando, no tardaron en salir hacia Santa Eulalia. A su llegada se les ofreció un desayuno, incorporándose los romeros de la aldea. Así, todos juntos continuaron hasta el Santuario del Gavellar para presentarse ante la Santísima Virgen y participar en el rosario y en la misa de romeros, que contó con la actuación del coro rociero Pasión Andaluza.

Después, caminando entre olivares, la patrona fue llevada hasta Santa Eulalia, donde hubo una nueva misa cantada por los Romeros Santiago, tras lo cual se entronizó a la Virgen en la plaza central y hubo ofrenda floral de las romeras y pueblo en general, así como presentación de los participantes en la novena Caravana de Coches de Época 'Amigos de los clásicos'. También desfilaron los caballistas y las carrozas, existiendo entrega de premios y regalos a los participantes.

El mediodía estuvo marcado por la apertura de casetas, chiringuitos y atracciones. Y por la tarde se procedió al rezo del santo rosario y a la posterior salida de la Virgen hacia Úbeda. Tras un largo trecho, antes de entrar en la ciudad, la patrona paró en el cementerio de San Ginés, donde se rezó en recuerdo de todos los ubetenses fallecidos, en especial los que se llevó la pandemia. Y después hubo recibimiento en el parque Miguel Moyar por la nueva Banda de Cornetas y Tambores 'Virgen de Guadalupe', romeras y romeros.

A eso de las siete de la tarde llegó la Virgen a la localidad, siendo recibida en nombre de todos los ubetenses por Miguel Ángel Leiva Gómez, quien echó mano de sus recuerdos de infancia para evocar otras romerías. No olvidó referirse a estos dos años de ausencia obligada, recordando a quienes se han marchado y ensalzando la labor de los sanitarios.

Con ello se dio por iniciada la procesión directamente hasta la Basílica Menor de Santa María de los Reales Alcázares. Se unieron a la comitiva la junta directiva, guión de faroles, romeros y devotos, carrozas y caballistas, romeras, cofradías de Semana Santa y de gloria, autoridades y la Agrupación Musical Ubetense.

En su capilla del citado templo permanecerá la Chiquitilla del Gavellar durante unos meses, hasta la celebración de su festividad el 8 de septiembre y su posterior regreso al santuario.

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