Jueves Santo pasado por agua y de incertidumbre en Úbeda

La Sentencia dio una vuelta por su barrio./ROMÁN
La Sentencia dio una vuelta por su barrio. / ROMÁN

Suspendieron sus procesiones las cofradías de la Oración en el Huerto, la Columna, la Humildad y el Cristo de la Buena Muerte mientras que la Sentencia salió solo por su barrio

ALBERTO ROMÁNÚbeda

Complicado Jueves Santo el que se vivió en Úbeda a causa de las complicadas condiciones meteorológicas, con lo que esta vez no pudo ser uno de esos tres jueves que hay en el año y que relucen más que el Sol, como asegura el dicho popular. Cuatro de las cinco cofradías que suelen procesionar en esta jornada suspendieron sus desfiles. En unos casos por la presencia real de lluvia en el momento en el que tenían que realizar su salida y en otros por prudencia debido a la inestabilidad del tiempo y las malas previsiones.

A las once y media de la mañana, en la Basílica Menor de Santa María de los Reales Alcázares, la cofradía de Nuestro Señor de la Oración en el Huerto y Nuestra Señora de la Esperanza planteaba retrasar su salida una hora y media y acortar el itinerario previsto, limitándolo a los alrededores. Algo que finalmente no hizo pues era mucho el riesgo. Los hermanos tuvieron que conformarse con un acto ante sus titulares en el interior del templo y a puerta cerrada. El grupo escultórico y la imagen de la Virgen son de Federico Coullaut Valera, siendo los pasos de Alfredo Lerga Victoria. El palio es de Angulo de Lucena.

Tras un mediodía en el que el Sol llegó a asomarse entre las nubes, la lluvia volvió a hacer acto de presencia minutos antes de las cinco y media de la tarde, cuando debía iniciar su desfile la cofradía de Nuestro Señor en la Columna y María Santísima de la Caridad. Se decidió esperar media hora por si había una tregua. Pero el agua no cesó. Así que se optó por celebrar un vía crucis dentro de la iglesia de San Isidoro con los cofrades a los pies de sus imágenes. El titular de esta cofradía fue la primera imagen que llegó a la ciudad de Francisco Palma Burgos, autor igualmente de los sayones que le acompañan y de la Virgen así como de los dos tronos. El palio es de Manuel Seco Velasco.

Similar situación fue la que vivió media hora más tarde la Real Cofradía del Santísimo Cristo de la Humildad y Nuestra Señora de la Fe, en este caso dentro de la iglesia San de Pablo. Igualmente probó a retrasar la salida, pero al final se tomó la determinación de no procesionar pues seguía lloviendo. Hubo oración y música, así como toques de la impresionante banda de romanos de la hermandad y algunos gestos entre los titulares, que son obra de Amadeo Ruiz Olmos. Respecto al trono del Cristo es de Francisco Palma Burgos y el de la Virgen es de Paula Orfebres.

A esas alturas de la tarde, y aunque la lluvia había cesado, la cofradía carmelitana de silencio del Cristo de la Buena Muerte ya veía complicado hacer su salida desde la iglesia de San Miguel de los padres Carmelitas Descalzos a las diez de la noche. Una hora antes anunció la suspensión, decantándose así por no correr riesgos, pues era mucha la inestabilidad meteorológica. De esta forma, convocó a los hermanos a un vía crucis en el interior del templo con su Cristo. Es obra de Enrique Pariente Sanchís, algo que se desveló hace unos años gracias a un minucioso trabajo de investigación que desarrolló el que fuera hermano mayor de la cofradía, Leonardo Tallada, y que publicó en forma de libro.

Cerrando el Jueves Santo ubetense, la Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Señor en Su Sentencia y María Santísima de las Penas decidió salir a las diez y media de la noche, media hora más tarde de lo previsto, aunque mucho antes ya había descartado bajar a la zona centro y sur de la ciudad, donde todos los años suele hacer su estación de penitencia ante el Real Monasterio de Santa Clara. Se limitó así a recorrer solo algunas calles del entorno de la iglesia de Santa Teresa, en su barrio de San Pedro. De esta forma, en un corto itinerario pudieron procesionar sus titulares, obra de José Antonio Navarro Arteaga, el Cristo y el resto de imágenes del paso de misterio, y Francisco Romero Zafra, la Virgen.

La Columna y la Humildad se quedaron en sus templos. / ROMÁN