Mano a mano entre dos galardonados con el Premio Nacional de Poesía

Carlos Marzal y Felipe Benítez Reyes firmando libros tras el acto./ROMÁN
Carlos Marzal y Felipe Benítez Reyes firmando libros tras el acto. / ROMÁN

Felipe Benítez Reyes y Carlos Marzal mantuvieron un encuentro como parte de las Jornadas 'Sabina por aquí'

ALBERTO ROMÁNÚbeda

La metafísica de la paella utilizada para explicar el proceso de creación literaria. En eso, nada más y nada menos, quedó el encuentro que mantuvieron Felipe Benítez Reyes y Carlos Marzal en la iglesia de San Lorenzo, espacio recuperado para la cultura por la Fundación Huerta de San Antonio. Se trató de una de las tertulias poéticas enmarcadas en la sexta edición de las Jornadas 'Sabina por aquí', que sentó tras la misma mesa y frente a un numeroso público a dos de los principales representantes de la denominada poesía de la experiencia, ambos galardonados con el Premio Nacional de Poesía, entre otros muchos reconocimientos.

Resolvamos dudas sobre la introducción de corte gastronómico: la anécdota narrada por el valenciano Marzal sobre el destierro que sufrió de las paellas dominicales de su suegra hasta que pudo hilar unos versos dedicados a su hijo, sirvió de excusa al roteño Benítez Reyes para buscar puntos en común entre la preparación de una buena paella y la elaboración de un buen poema. Todo tiene su proceso y todo influye, también las condiciones externas e internas, lo que hace que el resultado no siempre sea el mismo.

Según explicó Carlos Marzal, no se trata de quedarse esperando a que baje (o suba) algún tipo de inspiración divina, sino de ponerse manos a la obra. Pero ni con esas uno tiene la seguridad de que habrá un buen resultado, pues son muchos los factores que intervienen. Como la paella. Felipe Benítez Reyes alargó la comparación diciendo algo así como que son importantes los ingredientes principales, que podrían ser las palabras; los condimentos, esto es, la estructura; los tiempos y el recipiente, es decir, el momento y hasta el soporte; el toque final si fuera necesario; e incluso el accidente que es el socarrat, que en lo literario sería el papel que juega también la suerte.

Un poema, da igual que sea un soneto o un poema épico, se puede escribir en cualquier momento, dijo. Pero un buen poema, no. Depende de demasiadas cosas. No obstante, aseguró que, por orgullo, hay que ser algo soberbio y buscar siempre el mejor poema, mirándose en los grandes autores.

Tras una primera parte de amena tertulia, en la segunda, Felipe Benítez Reyes y Carlos Marzal leyeron ante los presentes algunos de sus versos. Y finalizaron firmando libros a quienes lo desearon. Se llevaron el calor y el aplauso del público y, con tanta alusión gastronómica, ganas de tomar algo en la noche ubetense.