Actuación de la Tuna de Peritos de Jaén. / ROMÁN

Las mascarillas no apagaron las voces de las tunas

En el pasacalles y posterior concierto del Certamen 'Andrés de Vandelvira' participaron Peritos de Jaén, Aparejadores de Granada y UNED de Úbeda

ALBERTO ROMÁN Úbeda

El auditorio del centro cultural Hospital de Santiago acogió el pasado sábado el Certamen de Tunas 'Andrés de Vandelvira', que llegó a su vigésimo segunda edición con un formato algo más reducido y con todas las restricciones vigentes por la situación de alerta sanitaria. Constó de dos partes: por un lado un pasacalles por el centro comercial hasta desembocar en el centro cultural, y por otro lado el concierto propiamente dicho. Este año estuvo dedicado especialmente a Emilio de la Cruz Aguilar, un ilustre de la localidad de Orcera, catedrático en la Complutense de Madrid, tuno de Derecho e investigador del propio mundo de las estudiantinas, quien falleció hace unas semanas a los 84 años de edad.

Dos formaciones acompañaron esta vez a la anfitriona y organizadora, la Tuna de la UNED de Úbeda. Se trató de la Tuna de Peritos de Jaén y la Tuna de Aparejadores de Granada. Fueron menos que otros años debido a las precauciones que se deben tomar a causa del coronavirus, algo que se notó igualmente en el número de componentes. Aunque las tres agrupaciones se lucieron sobre el escenario y demostraron su buen hacer con unos repertorios muy preparados. Ni siquiera las mascarillas apagaron sus voces. En una edición tan atípica se decidió además no otorgar premios, como venía siendo habitual en años anteriores.

En cambio, esta vez se decidió dar al recital un carácter solidario, puesto que el dinero recaudado de las entradas irá a beneficio del Convento de Santa Clara de Úbeda que anda necesitado al descender las ventas de sus dulces a causa de la pandemia.